Dirk Demol
A más de 200 km de meta entró en la escapada inicial. Trabajaba para el principal favorito, Eddy Planckaert, que hacía una semana se había impuesto en el Tour de Flandes. Pasaron los kilómetros y el grupo inicial de 13 ciclistas se fue desgranando y se quedó solo con Thomas Vegmuller. Increíble, ¡ Demol iba a ganar la París-Roubaix ! Hacía ocho años había sido segundo en la edición amateur pero como profesional su palmarés era muy pobre, aunque era bastante apreciado como gregario (de hecho fue profesional durante 14 temporadas en buenos equipos). Nunca más ocupó puestos de honor en "el Infierno del Norte", trigésimotercero, trigésimonoveno y sexagésimonoveno, las otras veces que terminó. En la clásica de Kuurne (su pueblo natal), llegó a ser tercero y también consiguió algunos top10 en algunas semiclásicas de su país.
Más llamativo todavía es el caso de Oliver Zaugg, otro gregario que fue profesional 13 años y que solo consiguió una victoria en todos esos años. ¡ Pero, qué victoria ! En 2011 el inconformista Vincenzo Nibali lanza su ataque en el mítico Ghisallo, punto clave del Giro de Lombardía, pero es alcanzado por el pelotón de favoritos, en el que ese día se encuentra el suizo Zaugg, tal vez el más modesto de todo el grupo, así que, sin nada que perder, aprovecha para atacar en la última subida de la carrera a 9 km de Lecco, donde ese año se sitúa la meta y los favoritos reaccionan tarde llegando a 8" de Zaugg, que gana así su primera y última carrera de su vida, un monumento como Il Lombardia.
Oliver Zaugg

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