miércoles, 10 de junio de 2026

Au reveil matin

 

        El 1 de julio de 1903 frente a este café al sur de París, se inició el primer Tour de Francia


Maurice Garin, el primer ganador del Tour, llevaba el dorsal número 1, porque fue el primero en inscribirse en la carrera. Ya se le consideraba como a uno de los favoritos. De hecho no abandonó el liderato durante las 6 etapas. Sus principales rivales eran Leon Georget e Hippolyte Aucouturier, que finalmente no contaron para la general por abandono, aunque Aucouturier ganó dos etapas.

En la primera etapa de la historia del Tour, hasta Lyon, de 467 km, Garin tuvo la tenaz compañía de  Émile Pagie, al que solo pudo descolgar a unos cientos de metros de la meta, tras 17 h 45'. Émile, sin embargo, abandonó durante el segundo parcial. A Pagie se le conoce un triunfo en la París-Valenciennes que se celebró unas semanas después y tres top-10 en la París-Roubaix.

El caso es que resistir las 6 maratonianas etapas ya constituía una hazaña. De los 60 ciclistas que iniciaron la carrera para completarla (también existían inscripciones para etapas sueltas), se clasificaron solo 21.

Solo los 13 primeros quedaron a menos de 24 horas de distancia de Garin. El vigésimo fue Pierre Desvages, que participó en los siete siguientes tours sin poder completarlos, siendo último en la última etapa con llegada a París a más de 16 h del vencedor, aunque no fue adelantado en la clasificación por el "lanterne rouge" final, Arsène Millochau, que empleó en total 64h57' más que Garin en completar el periplo francés. En la quinta etapa, con final en Nantes llegó último  a 15 h 8' del ganador y a más de 4 h del penúltimo. Todo un ejemplo de voluntad y orgullo. 

Millochau ya llevaba tiempo compitiendo con un cuarto puesto en la Bol d'Or, un 19º en la Roubaix de 1896 y un 5º en la Burdeos-París de 1897. Tras el Tour, que completó con 36 años, no se encuentra más noticias de clasificación en carrera alguna.

                            Pierre Desvages, junto a su esposa, con la que competía en tándem


viernes, 5 de junio de 2026

Una vuelta en tierra de clásicas

 

                            Dieudonné Gauthy, ganador en 1913 con 20 años recién cumplidos.


¿ Qué país puede considerarse como el país de las clásicas ? Sin duda alguna, Bélgica. Ese pequeño país  siente el ciclismo como ningún otro, sobre todo si nos referimos a las citadas clásicas. Y tiene su lógica, un territorio de sus dimensiones no puede organizar grandes vueltas por etapas sin repetir recorridos. Pero en 1908 empezó a celebrarse el Tour de Bélgica, a semejanza del recién estrenado Tour de Francia pero a pequeña escala, claro está. Constó de 5 etapas que recorrían todo el territorio, tanto el valón como el flamenco y que nada tuvo que envidiar al del país vecino, al menos en participación. De hecho 3 etapas se las adjudicó el doble ganador del Tour, Lucien Petit-Breton, y las otras dos por el futuro "maillot jaune" Gustave Garrigou. El pódium final fue Petit-Breton, Georget y Brocco (buena tripleta).

Al no contar con grandes dificultades orográficas, más que las colinas de las Ardenas, su palmarés durante sus más de 100 ediciones que se llevan disputadas, está plagado de clasicómanos y sprinters, casi todos belgas. Sin embargo quien lo encabeza por número de victorias es el germano Tony Martin, con tres, gracias a la inclusión de una contrarreloj cuando Martin era casi intratable en esta modalidad. En cuanto a número de etapas ganadas, la clasificación está liderada por Tom Boonen, con 11 victorias.

Las escasa diferencias en tiempo que suelen producirse se compensan con las bonificaciones, y no solo en las llegadas. El Tour de Bélgica es pionero en el "kilómetro de oro" (se implantó en 2015), que han copiado luego otras carreras, que otorga segundos extra concentrando tres sprints bonificados en apenas 1000 metros.  

martes, 2 de junio de 2026

Son duros los debuts del Tour

 

                                            Lucien Buysse consiguió su victoria al sexto intento


El Tour de Francia es la carrera donde todos quieren llegar en su mejor momento, pero la experiencia y la madurez del ciclista también es muy importante. De los 63 vencedores finales de la historia de la Grand Boucle, solo 12 eran debutantes en la carrera, incluyendo la primera edición donde debutaban todos, claro.

Tras los pioneros Garin, Cornet y Trousselier hubo que esperar a 1947 para que el debutante (que no inexperto), Robic se impusiera. Los otro ocho que hasta hoy pueden entonar  el "Vini, vidi, vinci" han sido: Coppi (1949), Koblet(1951), Anquetil(1957), Gimondi(1965), Merckx(1969), Hinault(1968), Fignon(1983) y Pogaçar(2020).

Nada menos que 16 de los futuros ganadores empezaron con abandono como Pelissier, Buysse, Bobet, Ocaña o Indurain y otros con clasificaciones finales poco prometedoras: Lapebie 23º, Bahamontes 25º,  Thevenet 35º, Rijs 95º, Wiggins 122º o Thomas 140º, por ejemplo.

Pero la insistencia tiene su premio. Bobet, que ganó tres tours, no consiguió el primero hasta su sexto intento, como les pasó a Pelissier, Buysse, Gaul, Thevenet, Janssen, Delgado y Wiggins. A la séptima lo consiguieron Indurain, Rijs y Evans. A la octava Van Impe y Sastre. A la novena Thomas y a la décima Zoetemelk. 

                              Geraint Thomas: en 2007 fue 140º (penúltimo), pero ganó en 2018


jueves, 28 de mayo de 2026

Alejandro, "el Lechuga"

 

                                                        Bahamontes escalando en cabeza


Alejandro Martín Bahamontes, conocido como "el Lechuga", pasó a la posteridad como Federico Martín Bahamontes, "el Águila de Toledo", o sea, un nombre que no era el suyo y conocido por su apellido materno. Y es que la vida y la carrera deportiva del primer ídolo de masas del deporte español (más allá del fútbol) no tuvo nada de común. Sus extraordinarias facultades para la escalada y su estrambótico carácter y comportamiento, contribuyeron al mito. Exagerado para lo bueno y para lo malo, nunca pasó desapercibido.

Tampoco su aspecto era la de un ciclista al uso. Su extremada delgadez (apenas 62 kg para 1,74 de estatura), se semejaba más a una figura sacada de las pinturas del otro toledano universal, aunque fuera de adopción, Doménikos Theotokópoulos, el Greco.

Primer ciclista que ganó el premio de la montaña de las tres grandes vueltas, destacando sus seis veces en el Tour, es considerado por muchos junto con su coetáneo Charly Gaul, el mejor escalador de todos los tiempos. Su obsesión era el premio de la montaña y así, en su primera participación en la Grand Boucle, primer año como profesional en 1954 pasó en cabeza por la cima de 12 puertos puntuables. Su primera víctima fue el Aubisque y en esa misma edición cayeron el Tourmalet, Peyresourde, Bassine, Tierge, Fontase, Romeyère, Laffrey, Bayard, Galibier, Faucille y Savine. Sin embargo solo fue 25º en la clasificación general.

Afortunadamnete alguien le hizo ver que podía aspirar a triunfos más importantes y conseguir así ser el primer español vencedor final en el Tour. 

                                                  Solo Coppi hizo entrar en razón a Fede

miércoles, 20 de mayo de 2026

Ganó con Kempes, con Maradona y con Messi

 

                                                    Juan Curuchet con su hermano Gabriel


Juan Curuchet fue el rey del ciclismo en pista argentino durante un larguísimo periodo. Compitió junto a su hermano Gabriel, siendo una pareja temible en las pruebas de "madison", acumulando medallas en los campeonatos mundiales frente a los potentes pistards europeos. Juan además también se permitió obtener medallas individualmente en las pruebas de puntuación. Un total de 11 medallas mundialistas le avalan.

Cuando Gabriel decidió retirarse, Juan siguió compitiendo representando a su país, formando pareja en las "americanas" con Edgardo Simón y finalmente, con Walter Pérez, con el que consiguió a los 43 años el mayor de sus éxitos: ser campeón olímpico.

Juan Curuchet es el deportista argentino con más presencias olímpicas (6), desde Los Ángeles 1984 hasta Pekín 2008, solo saltándose la cita de Barcelona 1992.


                                             Pekín 2008, oro en "madison" junto a Walter Pérez

martes, 12 de mayo de 2026

La "transición" (ciclista) española

 

Faustino Rupérez

Muchos historiadores datan la transición política española desde 1975 (muerte de Franco) hasta 1982 (victoria electoral del PSOE). Este mismo lapso de tiempo también se adapta a la transición del ciclismo español, que durante este periodo sufrió una importante decadencia en cuanto a resultados. En los 70, Ocaña y Fuente encabezaron la oposición a Merckx en Tour y Giro y hasta principios de los 80 con Arroyo, Lejarreta o Delgado, los hispanos se dejaron ver poco en las carreras internacionales.

Claro que, dentro de la tónica general, siempre hay excepciones, y hubo algún guerrero que presentó batalla. Faustino Rupérez, por ejemplo, rompió una racha de triunfos extranjeros en la Vuelta (desde Pesarrodona 1976), logrando la victoria en 1980. Fue un corredor muy regular, siendo habitual top-10 en las grandes, buen escalador y más que aceptable rodador, incluso ganó un Giro del Piamonte, logro muy poco valorado entonces en un país donde solo interesaban las grandes vueltas. Los últimos coletazos del gran KAS con nombres como Galdos, López Carril o los polivalentes Perurena o Lasa ayudaron a mantener cierto nivel. Cabe destacar también al bravo escalador Vicente Belda.

La edición 1983 del Tour, con el segundo puesto de Arroyo y la actuación de Delgado, marcaron el renacimiento, que junto con Chozas, Lejarreta,  Alberto Fernández o Gorospe, auguraban una nueva época dorada.
Belda ganando una etapa en el Giro de 1982




martes, 5 de mayo de 2026

La carrera de las dos capitales

 

                                                Robbie McEwen, ganador de cinco ediciones


En 1893, André Henry fue el primer vencedor de la París-Bruselas, una carrera que no se volvió a disputar hasta 1906 y que a partir de 1907 ya contó con ciclistas profesionales. Era la única clásica que unía dos capitales europeas y los grandes ciclistas de principios del S-XX se propusieron anotársela para sus palmarés. En esas primeras ediciones, seis ganadores del Tour, también ganaron esta carrera (Garrigou, Petit-Breton, Faber, Lapize, Pelissier y Frantz). Los recorridos sobrepasaban los 400 km.

Se mantuvo la prueba con gran prestigio hasta la década de los 60, cuando empieza a decaer dentro de las clásicas de primavera, seguramente por su excesivo kilometraje (rondaba entonces los 300 km) y por la competencia con otras carreras muy próximas en el calendario, como la nueva Amstel Gold Race. El año 1966, tras el triunfo de Gimondi, se abre un paréntesis de seis años en que no se celebra.

Cuando reaparece en 1973, Merckx se apresura a ganarla (no podía permitirse no ganar una carrera de este nivel con final en su ciudad), pero ahora la clásica ya se corre en otoño y poco a poco va perdiendo prestigio. Ahora, con más de 100 ediciones, se disputa con principio y final en la capital belga y se llama la Brussels Cycling Classic, tiene unos 200 km y en las últimas ediciones incluyen el paso por el famoso Kapelmuur, que antes era un habitual del Tour de Flandes.

Los que más has ganado:

- Robbie McEwen, en cinco ocasiones, cuatro de ellas consecutivas (2002, 05, 06, 07 y 08)

- Octave Lapize (3), también consecutivas (1911, 12 y 13)

- Felix Sellier (3), consecutivas igualmente (1922, 23 y 24)

Cabe citar dos curiosidades: en 1975 Freddy Maertens marcó una media de 46,110 km/h, (¡sobre 285 km!) convirtiéndola en ese momento en la clásica más rápida jamás disputada. Y remontándonos a 1910, el ganador, Maurice Brocco, entró el octavo a meta, pero sus siete predecesores fueron descalificados por no detenerse en un control intermedio.




miércoles, 29 de abril de 2026

Taccone, destellos de genio y de mal genio

                                                      Vito Taccone, "il camoscio d'Abruzzo"


Vito Taccone debutó en profesionales en 1961 y ya ganó una etapa del Giro, el premio de la montaña y el Giro de Lombardía. Era un gran escalador, muy explosivo, claro exponente de un ciclismo diferente a los mejores ciclistas italianos de los 60, de más clase, técnica y regularidad, los del norte. Tuvo que lidiar con Zilioli, Motta, Adorni, Balmanion, Bitossi, el gran Gimondi y otro notable escalador como Massignan.

Su mejor clasificación en el Giro fue una cuarta posición final en 1962, pero su actuación más destacada fue en 1963, cuando ganó 5 etapas (4 de ellas consecutivas) y el premio de la montaña, aunque fue sexto en la general, ya que alternaba sus espectaculares etapas de montaña con importantes pérdidas de tiempo en otras etapas.

Fue un ídolo de las regiones sureñas, "il camoscio (rebeco) d'Abruzzo". En el único Tour en que compitió (1964), aunque abandonó no pasó desapercibido, ya que fue protagonista de una violente pelea a puñetazos con Fernando Manzaneque, al que tampoco le faltaba carácter. 

También en su vida personal destacó por sus costumbres descuidadas y por sus problemas con la justicia italiana.

                                             Momentos del combate Taccone-Manzaneque


martes, 21 de abril de 2026

La ambición de un modesto y la apatía del pelotón


                                    Janssen y Tschan, protagonistas de la París-Tours de 1970


Siendo la París-Tours una de las clásicas más antiguas y prestigiosas de Francia, no siempre encontramos en su larga lista de vencedores a grandes campeones. El hecho de celebrarse a finales de temporada con un elevado kilometraje y lo poco selectivo del trazado, facilita que puedan producirse sorpresas. De hecho la París-Tours es conocida por muchos como "la única clásica que no ganó Merckx". Las posibilidades para los velocistas y la orientación oeste-este que suele tener viento a favor en la región, hace que suela ser una de las carreras que tradicionalmente alcanza mejores promedios horarios. 

La edición de 1970 fue algo diferente. Se programó sobre 286 km el 27 de septiembre, que resultó ser un día muy caluroso y con poco viento favorable. A mitad de carrera, con los primeros ataques, la mayoría de ciclistas comenzaron a abandonar puesto que de los 125 que tomaron la salida, solo 43 llegaron a Tours. Además muchos de los supervivientes optaron por "pasearse" en la parte final.

Quién si mostró interés fue el holandés Jan Janssen, que ya con un Tour de Francia en sus vitrinas, deseaba engrandecer su brillante palmarés. Su ataque solo fue contestado por el alemán de Peugeot Jürgen Tschan. Los fugados iban aumentando su ventaja sobre el grupo de velocistas, al que trataba de controlar el escocés Billy Bisland, el único compañero de equipo de Tschan en el grupo, hasta que saltó René Pijnen, el gran pistard compatriota de Janssen. Jan, temeroso de que les alcanzara y sabiendo del poderío de René en un hipotético sprint, ofreció dinero a Jürgen para que relevara con fuerza. La sorpresa vino cuando Janssen empezó a flaquear, agotado por el calor, el esfuerzo y tal vez algo más y cayó desplomado al asfalto. El perplejo Tschan siguió solo hasta meta tras siete horas de carrera y aventajó en 56" a Pijnen. Una veintena de corredores encabeza por los velocistas Reybrouck, Basso, De Vlaeminck y Verbeeck entró a más de 3' y el resto a diferencias poco dignas, desde los 11 hasta los 30 minutos.

Cabe hacer constar que en la actualidad la organización ha hecho más atractiva la carrera, incluyendo tramos por caminos de tierra entre viñedos que salpican los últimos kilómetros.



lunes, 13 de abril de 2026

Sucedió en Moscú en 1883

 

                                   Anuncio de carrera ciclista en Moscú en 1883 (o eso deber ser)


El 24 de julio de 1883 se disputó en la capital rusa la primera competición ciclista de aquel país. Se trataba de una carrera de 1,5 versta (unos 1600 m) sobre una pista de tierra aplanada y sin curvas sobre velocípedos con una enorme rueda delantera y una diminuta trasera, resultando ganador Fedor Zhemlichka, que empleó 3'38" a una media de 26,425 km/h.

Cuando llegaron aquellos artefactos rodantes a Moscú se consideraron peligrosos y su circulación por la capital estuvo prohibida hasta 1894 para los hombres y hasta 1895 para las mujeres.

Sin embargo en 1893 se disputó una prueba que unió la capital moscovita con San Petersburgo. Es muy difícil encontrar información sobre aquel evento, más allá de que el vencedor fue Josef Fischer, el gran fondista de la época, que ese mismo año también se impuso en la Viena-Berlín, el 17 de junio en 31 h 00' 22" y 2/5 de segundo, aventajando en casi una hora a su más inmediato seguidor. La precisión del cronometraje alemán contrasta con los datos sobre la carrera rusa, la participación y las incidencias acaecidas, de las que poco o nada se sabe.

En 1895 si hay constancia de otra edición que unió ambas ciudades y en la que participaron 20 ciclistas, de los cuales 7 llegaron a meta, y en la que se impuso Mijail Dtewodsko.

miércoles, 8 de abril de 2026

La irrupción "comunista"

 

                                                                        Olaf Ludwig


A diferencia de otros deportes, en el ciclismo, los deportistas de Europa del este no podían medirse a sus colegas occidentales salvo en contadas pruebas amateur. Pero con la caída del Muro fueron llegando a los grandes equipos los mejores elementos de la antigua URSS y Alemania Oriental sobre todo, que pusieron de manifiesto cuanto nos habíamos perdido hasta entonces. Y es que hubo ciclistas enormes que bien pudieron haber competido de tú a tú con las estrellas en las décadas de los 60, 70 u 80 del siglo pasado.

Olaf Ludwig (RDA,1960), a pesar de pasar al profesionalismo a los 30 años, por ejemplo, tuvo tiempo todavía de conseguir grandes éxitos: ganó la extinta Copa del Mundo, la Amstel, maillot verde en el Tour y bastantes clásicas y etapas.

Piotr Ugrumov (Letonia, 1961), ya pasada la treintena también fue de los pocos en poner en apuros al gran Miguel Indurain, siendo segundo en el Giro del 93 y el Tour del 94.

Otros que llegaron ya veteranos pero dejaron huella fueron Piasecki (Polonia, 1961); Jaskula (Polonia, 1962); Raab (RDA, 1962) o Tchmil (Moldavia, 1963), que demostraron que los duros y obsoletos métodos de los entrenamientos "comunistas" también daban resultado.

En una segunda oleada formada en sus países de origen, pero que llegaron aún jóvenes a profesionales podemos incluir a Ampler (RDA,1964); Abdoujaparov (Uzbekistán, 1964); Poulnikov (Rusia, 1965); Ekimov (Rusia, 1966);  Konyshev (Rusia, 1966); Kasputis (Lituania, 1967) o Svorada (Chequia, 1968).

Y ya los que debutaron en la élite en los primeros años de apertura en plena juventud como Tonkov (Rusia, 1969); Kirsipuu (Estonia, 1969); Zabel (RDA, 1970); Hontchar (Ucrania, 1970); Berzin (Rusia, 1970); Voigt (RDA, 1971); Bobrik (Rusia, 1971) o Ullrich (RDA, 1973) .

                                               Bobrik imponiéndose en Lombardía en 1994


  
            

miércoles, 1 de abril de 2026

Siempre uno de los favoritos... si no se cae

 

                                                                            Alex Zulle


Pasó al profesionalismo y al estrellato casi a la vez. Alex Zulle, desde sus primera apariciones demostró que no era un ciclista cualquiera, especialista contra el reloj como su anatomía dejaba intuir, resultó ser un solvente escalador y fondista, lo que le convirtió en un magnífico vueltómano.

Tenía dos hándicaps: no era un gran llegador y, sobre todo, era protagonista de numerosas caídas. Su miopía le obligaba a competir con lentes y además parece ser que no era demasiado hábil con la bicicleta lo que, unido a la mala fortuna, le privó de conseguir un mejor palmarés que aún así, es excepcional.

 Por sus características, su carrera se centró en las vueltas por etapas y, aunque se topó en su época con mosntruos como Induráin, Bugno , Armstrong o su compatriota Rominger acumuló dos Vueltas a España y un segundo puesto y otros dos segundos en el Tour, además de imponerse en muchas carreras de prestigio de una semana como la Volta a Catalunya, Itzulia(2), Suiza, Setmana Catalana(2), Volta a la Comunitat Valenciana(2), Asturias o Burgos. Acumuló 13 victorias de etapa en las grandes.

Tal vez su carrera más recordada por su combinación de brillantez y desgracia fue la del Tour de 1999. El Tour programó en sus primeras jornadas el tránsito por el Passage du Gois, un estrecho tramo de carretera que se inundaba durante la marea alta. Su peligrosidad cumplió las espectativas y se produjo una caída masiva en la que, ¿ cómo no ?, se vió implicado nuestro protagonista, que perdió 6'. Tres semanas después en la clasificación general final era segundo a poco más de 7' de Lance Armstrong.

Para colmo, cuando en 2012 se desposeyó de sus tours a Armstrong, se optó por no proclamar ganadores a los segundos clasificados. Hasta ahí le llegó la suerte.

                                                          Caos en el Passage du Gois


miércoles, 25 de marzo de 2026

La decadencia del Tour de Suiza

                                                      El hermoso Paso de San Gotardo


El Tour de Suiza, disputado por primera vez en 1933, fue considerado durante mucho tiempo como el cuarto gran tour europeo. Todos los grandes campeones lo pretendían para su palmarés. Lo abrupta de su geografía y los espectaculares paisajes eran el marco ideal para una gran carrera. Llegó a tener 10 etapas, situado en el calendario entre el Giro y el Tour. Suiza fue además una potencia en cuanto a sus ciclistas, solo por detrás de Francia, Bélgica, Italia, España y Holanda, con estrellas como Heiri Sutter, los extraordinarios Kubler y Koblet o los ya más recientes Rominger, Zulle y Cancellara.

Pero la bondad de sus rutas o la calidad de sus ciclistas parece que no cala en el público helvético, al que apenas se le ve en las cunetas. Cada vez es más difícil confeccionar los recorridos por falta de interés de las poblaciones. Las etapas han ido reduciéndose (en 2026 solo serán 5), con trazados cada vez más limitados para molestar lo menos posible, perdiendo la esencia de lo que fue antaño.


 

lunes, 16 de marzo de 2026

No los hubiera recordado nadie, a no ser que...


                                                                         Dirk Demol


A más de 200 km de meta entró en la escapada inicial. Trabajaba para el principal favorito, Eddy Planckaert, que hacía una semana se había impuesto en el Tour de Flandes. Pasaron los kilómetros y el grupo inicial de 13 ciclistas se fue desgranando y se quedó solo con Thomas Vegmuller. Increíble,  ¡ Demol iba a ganar la París-Roubaix ! Hacía ocho años había sido segundo en la edición amateur pero como profesional su palmarés era muy pobre, aunque era bastante apreciado como gregario (de hecho fue profesional durante 14 temporadas en buenos equipos). Nunca más ocupó puestos de honor en "el Infierno del Norte", trigésimotercero, trigésimonoveno y sexagésimonoveno, las otras veces que terminó. En la clásica de Kuurne (su pueblo natal), llegó a ser tercero y también consiguió algunos top10 en algunas semiclásicas de su país.

Más llamativo todavía es el caso de Oliver Zaugg, otro gregario que fue profesional 13 años y que solo consiguió una victoria en todos esos años. ¡ Pero, qué victoria ! En 2011 el inconformista Vincenzo Nibali lanza su ataque en el mítico Ghisallo, punto clave del Giro de Lombardía, pero es alcanzado por el pelotón de favoritos, en el que ese día se encuentra el suizo Zaugg, tal vez el más modesto de todo el grupo, así que, sin nada que perder, aprovecha para atacar en la última subida de la carrera a 9 km de Lecco, donde ese año se sitúa la meta y los favoritos reaccionan tarde llegando a 8" de Zaugg, que gana así su primera y última carrera de su vida, un monumento como Il Lombardia.

                                                                      Oliver Zaugg

martes, 10 de marzo de 2026

El tren también participa en la Roubaix.

 

                                                   Pasos a nivel y ciclistas jugándose la vida


El tren venía muy bien a los tramposos de principios del S-XX cuando era muy difícil seguir a los ciclistas por la escasez de medios motorizados y aprovechaban para acortar caminos o, al menos, realizarlos más cómodamente que sobre el sillín. ¡ Cuántas descalificaciones se produjeron por esta circunstancia ! ¡ Y cuántas trampas quedarían impunes !

La París-Roubaix siempre se ha visto obligada a atravesar pasos a nivel y aquí el tren no es una ayuda, sino otro de los obstáculos a superar.

La UCI se ha visto obligada a reglamentar sobre este asunto ya que el ciclista, en su afán de llegar a meta antes que sus rivales, se jugaba la vida, sorteando la barrera si fuera menester. Por eso la parada ante un paso a nivel cerrado es obligatoria y el reglamento establece cuando es tratado como un incidente de carrera sin más o se precisa realizar alguna neutralización para que influya lo menos posible en el resultado deportivo.

En 2006, tras el suizo Fabian Cancellara, que marchaba ya en solitario hacia su victoria en el velódromo de Roubaix,  iba Vladimir Gussev, al que había descolgado unos kilómetros atrás, junto con Frank Hoste y Peter Van Petegem, cuando se interpuso entre ellos un tren en un paso a nivel a 9 km del final. Cegados por la proximidad de meta ningunearon la barrera para obtener un puesto de honor. No así sus tres perseguidores: Boonen, Ballan y Flecha que esperaron hasta ver el paso abierto y conseguir así ser segundo, tercero y cuarto en la meta, ya que sus predecesores fueron descalificados.

En los últimos años con la supresión de la mayoría de cruces con trenes el incidente más sonado fue el de 2015 (el de la foto), cuando un grupo de más de 30 ciclistas infringió la norma. Aquí sin embargo no hubo sanción. La organización alegó que el cierre de la barrera se produjo casi simultáneamente a la llegada de los ciclistas y los motoristas no tuvieron tiempo de detener al grupo. La exención de la sanción la escudaron en que no se podía identificar a todos los infractores. La propia compañía ferroviaria francesa interpuso una denuncia. Para la carrera no tuvo consecuencias ya que el paso se encontraba lejos de meta.

jueves, 5 de marzo de 2026

Mucha Vuelta y pocos medios


                                                  Recorrido de la Vuelta a España de 1941


La Vuelta a España, que había comenzado su andadura en 1935, solo había podido disputarse en dos ocasiones, debido a la Guerra Civil, así que en 1941 se celebraba la 3ª edición. Ni más ni menos que 4406 km en 21 etapas (la Vuelta más larga de la historia), para una exigua participación (32 ciclistas, todos ellos españoles excepto 4 suizos). Hay que recordar que Europa estaba en plena IIGM.

La carrera, disputada del 12 de junio al 6 de julio, discurrió bajo un calor sofocante, que unido a la escasez de medios, el estado de las carreteras (hubo etapas que contabilizaron más de 80 pinchazos), y los kilometrajes (dos etapas superaron los 300 km), consiguieron que solo llegaran a la meta de Madrid, 16 ciclistas.

Además de la más larga, esta Vuelta también fue la más lenta de la historia. Julián Berrendero, vencedor final, rodó a un promedio de 26,108 km/h. Otra nota destacada fue la inclusión de la primera contrarreloj de la carrera, como segundo sector de la 16ªetapa, entre Gijón y Oviedo de 53 km y en la que se impuso Delio Rodríguez. El gallego ganó además en todas las etapas en las que se llegó al sprint, para totalizar un total de 12 victorias parciales, siendo 4º en la general.

En la susodicha contrarreloj fue donde Berrendero arrebató el liderato a Fermín Trueba. Trueba, segundo finalmente, ganó el premio de la montaña, aunque para ello contó con el beneplácito de Berrendero (compañero de equipo), que no disputó los puntos en Navacerrada, en la última etapa.

lunes, 2 de marzo de 2026

Odile se llamaba Odiel


                                           "Odile" Defraye el primer belga que ganó el Tour


En 1912 todavía se confeccionaba la clasificación por puntos. 

A Odiel Defraye le afrancesaron el nombre, a fin de cuentas había nacido un 14 de julio. El equipo Alcyon lo inscribió para el Tour de 1912 apenas tres días antes de iniciarse y el ciclista marchó desde su pueblo en la Bélgica flamenca hasta París en bicicleta, teniendo que hacer noche en una granja.

Defraye había hecho méritos de sobra para estar en la salida, ya que había ganado con autoridad el Tour de Bélgica, imponiéndose en 4 etapas y el concesionario de la marca de automóviles presionó para que le incluyeran en el equipo, en principio para ayudar a Garrigou, último ganador y favorito. Tanto Garrigou como Defraye se mostraron como los más fuertes en las primeras etapas. Tras el abandono de Georget y la debilidad de los demás favoritos franceses, Defraye se encontró encabezando la clasificación, y la jefatura de filas cambió de espalda.

A partir de aquí no solo Garrigou se puso a su servicio sino que los belgas enrolados en otros equipos también le apoyaron y Lapize, ganador en 1910, abandonó en señal de protesta. Solo podía inquietarle Eugène Christophe, sin duda el más fuerte cuando llegó la montaña, ganando las tres etapas alpinas, pero aunque el galo conseguía distanciarle en varios minutos el recorte en puntos era mínimo.

Odile Defraye inició la racha de victorias belgas en el Tour. Ganó el único Tour que terminó, también consiguió la Milán-San Remo del año siguiente y tras la IGM ya no volvió a destacar.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Casos de dominio aplastante (por equipos)

 

                                                  Tres Visma en el pódium de la Vuelta 2023


En la Vuelta a España de 2023, Sepp Kuss, un excelente escalador y gregario de Vingegaard y Roglic, alcanzó el liderato. Con el desfallecimiento sufrido por Evenepoel, que le alejaba de cualquier posibilidad para la general, los únicos capacitados para robarle el maillot rojo eran sus compañeros de equipo y supuestos jefes de fila. Se especuló mucho si el equipo priorizaría a Vingegaard, teóricamente el más fuerte , o a Roglic, para seguir sumando triunfos en "su" Vuelta, pero ni el danés ni el esloveno le disputaron la carrera al norteamericano, que tanto ha trabajado para ellos en sus años de convivencia en el equipo.

No fue el primer caso de copo en un pódium, ni siquiera en la Vuelta. En 1966 el equipo KAS lo consiguió con Gabica, Vélez y Echevarría y además Momeñe, Uriona y A. Gómez del Moral fueron 5º, 6º y 7º. El equipo vasco tuvo unos años triunfales tanto en carreras nacionales como internacionales, sobre todo en las clasificaciones por equipos. Llegaron a imponerse (por escuadras, eso sí), en las clasificaciones de Vuelta, Giro y Tour en la misma temporada.

Hay que remontarse hasta 1909 en la séptima edición del Tour para ver algo parecido. El Alcyon (fabricante de bicicletas, automóviles y motocicletas) fue el patrocinador ciclista más importante durante bastante tiempo y aglutinaba a casi todas las figuras de la época. No extraña mucho pues, que en el citado 1909, Faber, Garrigou, Alavoine, Duboc y Van Hauwaert, todos del Alcyon fueran los cinco primeros de la general (además Trousselier fue 8º), aunque por aquellos tiempos las tácticas de equipo eran secundarias, primando los intereses individuales. Alcyon ganó 7 tours y se impuso en 102 etapas en sus participaciones.

Aunque han habido muchas dominaciones de equipos como Molteni, Ti-Raleig, Mapei, ONCE, Sky, UAE,... solo Alcyon, KAS y Visma han logrado acaparar un pódium en alguna grande.

                    




miércoles, 18 de febrero de 2026

Las carreteras colombianas se tragaron a dos mitos

 

                                                        Koblet, Coppi y Hoyos en Colombia


El bajón físico de Coppi en 1958 era ya muy evidente pero seguía siendo el ciclista más grande que jamás había existido. Le invitaron a Colombia y, en compañía de dos compatriotas se fue a correr al velódromo de Bogotá, recibido como el mito que era. Con el recinto atestado, la depurada técnica y el estilo del Campionissimo fue suficiente para batir con facilidad a los pedalistas locales, tanto en la prueba de puntuación como en la de eliminación.

Alargó su estancia en el país para participar en "La Pintada", una carrera de ida y vuelta desde Medellín hasta la localidad que daba nombre a la carrera (aunque el nombre oficial era "El Clásico Colombiano"). Para esta carrera también había cruzado el Atlántico el díscolo, Hugo Koblet, uno de los pocos que alguna vez había batido en buena lid al astro italiano. 

La carrera, aunque se disputaba en un día, estaba dividida en dos sectores (ida a La Pintada por la mañana y vuelta a Medellín por la tarde, superando el Alto de Minas en ambas ocasiones). Haciendo gala de su elegante estilo, Koblet marcó diferencias en el largo descenso y llegó un minuto antes a meta que Coppi y Ramón Hoyos, la figura patria, ganador ya de cinco vueltas a Colombia. El resto de participantes quedó bastante atrás. Pero lo que parecía que se iba a convertir en un paseo para las figuras europeas cambió por la tarde. La salida se daba con las diferencias obtenidas en la etapa matutina y así Koblet emprendió la marcha con fuerza, aumentando más todavía su diferencia sobre Coppi y Hoyos que comenzaban la escalada a Minas por la vertiente más dura (unos 40 km de subida y 2000 m de desnivel). Pero el calor y la humedad pasan factura y Koblet, también lejos de la forma física de sus mejores años, empieza zigzagear y disminuir su ritmo y es alcanzado y sobrepasado por el dúo perseguidor. "El bello suizo" abandona. Ramón Hoyos, con un estilo mucho menos estético que el de Fausto consigue descolgarle. Coppi también está sufriendo los efectos del clima y agotado llegará a Medellín en coche. El escarabajo, para delirio de sus paisanos, ha derrotado a los dos monstruos del pedal.  

lunes, 16 de febrero de 2026

En Le Mans no solo ruedan los coches

 

                                          El mítico circuito de Le Mans tomado por los ciclistas


Como en la histórica carrera de coches, en Le Mans la salida ciclista de las 24 horas se hace igual. Las máquinas a un lado del circuito y los ciclistas al otro y cuando el semáforo se enciende a correr hacia el velocípedo para dar vueltas al circuito durante un día completo. Se puede disputar la prueba en solitario, pero también por equipos de relevos de 2, 4 o 6 personas. Toda una fiesta del ciclismo popular.

No obstante, Le Mans no ha sido el pionero de este tipo de pruebas en circuito automovilístico. En Nürburgring comenzaron a disputarse la veinticuatro horas en 2003 y también se han unido otros trazados como Spa, Monza, Montmeló, Jarama, Ricardo Tormo o Albi.

Además de ser la más antigua, la prueba de Nürburgring es la más dura. Cada vuelta no se limita solo al recorrido de buen asfalto del circuito, ya que enlaza con tramos muy abruptos anexos al trazado con rampas exigentes. Completar una vuelta supone unos 25 km y el desnivel positivo por giro es de 550 a 600 metros.

martes, 10 de febrero de 2026

Un récord de temeridad

 

                                                      Siempre a centímetros de la tragedia


Jose Meiffret decidió vivir al filo de la muerte. Apasionado de la bicicleta compitió en su juventud tanto en ruta como en pista sin obtener buenos resultados, pero esto no extinguió el gusanillo y ya veterano se obsesionó en conseguir un récord de velocidad. En los años 60, Guillermo Timoner conseguía rodar tras moto 100 km en los mundiales a más de 83 km/h de media con picos superiores a los 90 y Meiffret empezó a realizar pruebas tras moto o coche con parapetos para protegerse del viento.

Una vez se estrelló a 135 km/h, salvó la vida pero no apagó su afán de rodar más y más rápido. En noviembre de 1961 alcanzó los 186,725 pero él quería superar los 200 y, por fin, el 19 de julio de 1962 tras un Mercedes Benz 300 con los acoples necesarios y con su bicicleta con un cuadro reforzado, un plato de 130 dientes y llantas de madera para evitar el sobrecalentamiento, rodó en una autopista alemana, alcanzando durante un km la velocidad de 204,778 km/h. Como curiosidad apuntar que cuando este temerario francés realizaba sus intentos llevaba en el bolsillo de su maillot una nota para que quien encontrara su cadáver no sintiera pena alguna por él, e instrucciones para ser enterrado junto al camino.

Hay que hacer constar que este récord, como otros posteriores que han llegado a superar los 300 km/h, deben considerarse más que proezas físicas, desafíos de riesgo. De hecho, mover un desarrollo de 130*17 de parado era misión imposible para Maiffret (en su récord ya contaba con 59 años), y fue remolcado por una motocicleta hasta alcanzar cierta velocidad, para después pegarse a la trasera del coche.

Entre las gestas más llamativas de los últimos años se puede incluir a Denise Mueller-Korenek la americana que ostentó el récord de velocidad en 2018 a 296,01 km/h.

miércoles, 4 de febrero de 2026

La posada del Turchino

 

                                           El paso del Turchino en la Milán-San Remo de 1910


Era solo la cuarta edición de la Milán-San Remo, la carrera que se creó en 1907 como contraposición al fracaso obtenido por este mismo trayecto para una carrera de coches programada años antes. En la salida, 63 ciclistas. Solo faltaba el vencedor de la primera edición, Petit-Breton, ya que Cyrille Van Hauwaert y Luigi Ganna, ganadores en 1908 y 1909 eran de la partida. Era 3 de abril pero el tiempo no se correspondía a la fecha. Ante la noticia de la nevada en el Turchino, muchos ciclistas optan por dar media vuelta y volver a Milán. No así Van Hauwaert que ataca en repetidas ocasiones hasta quedarse en solitario por delante. Al pie del Turchino lleva 3' de ventaja a Lapize, 4' a Ganna y 10' a Christophe.

A 3 km de la cima no se puede pedalear sobre la capa de nieve y se continúa a pie. El belga pasa primero por la cima, Lapize ha abandonado, mientras que Christophe, todavía lejos, ha adelantado a Ganna.

Como suele pasar cuando el frío es intenso, la bajada es mucho peor que la subida. Christophe alcanza a Van Hauwaert que le confiesa que va a abandonar y sigue su camino, pero su esfuerzo le afecta, empieza a sentirse mal y cae helado sobre la nieve. Afortunadamente es socorrido por alguien que lo lleva a una casa, que resulta ser una posada del camino. Allí es reanimado mientras que aparecen Van Hauwaert y Ernest Paul que también se refugian, ateridos. Ven pasar por la ventana a cuatro ciclistas y Christophe, pese a la oposición de los posaderos, se incorpora a la carrera. Con la mejoría del tiempo y terreno favorable va dando caza a Ganna y llega hasta Pierino Albini que lideraba la carrera y le deja atrás. También Albini abandona.

Por fin tras doce horas y media, Eugène Christophe, que se hará famoso años más tarde por su mala suerte en el Tour, atraviesa la meta de San Remo, con la media horaria más baja de la historia de la carrera. Segundo se clasifica Giovanni Cocchi a una hora y un minuto del francés, tercero es Giovanni Marchese, un cuarto de hora más tarde. Ganna también entra en meta pero es descalificado por haber completado tramos en motocicleta. Enrico Sala es el último clasificado (4º) a más de dos horas. A San Remo solo han llegado siete ciclistas, aunque dos descalificados y otro fuera de control.  

miércoles, 28 de enero de 2026

"Si yo puedo. se puede hacer"

                                                                    "Zipa, el indomable"


Colombia se enamoró de las bicicletas. Ha sido Colombia el país más allá del Atlántico donde el ciclismo ha levantado pasiones y donde se erige junto al boxeo y al fútbol, como el rey nacional de los deportes. Y en buena medida se lo debe a Efraín Forero o "Zipa, el indomable".

El gran impulso del deporte del pedal en el país se debe, sin duda, a la organización de la Vuelta a Colombia en 1951 de la que en gran medida fue responsable "el Zipa", a la cabeza de un grupo de entusiastas que querían emular las grandes carreras europeas.

Las dificultades parecían insuperables, puesto que un país con la extensión de Colombia carecía de infraestructuras que unieran los principales núcleos de población por lo abrupto de su orografía, sus selvas, su variedad de climas y por una situación políticosocial siempre convulsa. La propuesta pretendía unir varias de las ciudades más importantes pero no parecía muy factible. Ahí es donde Forero hizo una propuesta. Se trataba de cubrir en solitario el tramo más difícil, Bogotá-Manizales de 300 km. Si lo conseguía, el periódico "El tiempo" le proporcionaría el patrocinio para la carrera. ¡ Y vaya si lo consiguió !, atravesando caminos, sendas, torrentes de agua y superando el Páramo de Letras, una tremenda ascensión de más de 80 km. El coche que lo seguía, que tuvo que ser sustituido por un camión más potente , tuvo que dar un rodeo, incapaz de seguir el camino, para llegar a Manizales, donde Efraín ya lo esperaba desde hacía dos horas.

Así, un 5 de enero de 1951, 34 pedalistas tomaban la salida en la primera Vuelta a Colombia, de 10 etapas, agrupados en equipos regionales y, a pesar de la precariedad de los recorridos, 30 de ellos acabaron la prueba. Forero se adjudicó 7 de las 10 etapas y fue holgadamente el ganador final, a una media ligeramente superior a los 25 km/h.

                        Vadear un río no era una adversidad demasiado difícil después de todo

 

miércoles, 21 de enero de 2026

Knudsen, "el noruego volante"

                      Knudsen con los colores del Jolly Ceramica, su primer equipo profesional


Campeón olímpico de persecución en Munich'72 y campeón mundial amateur el año siguiente, Knut Knudsen fue el primer ciclista noruego que firmó por un equipo profesional. Compaginó la ruta con la pista.

Gigantón de 1,85 de enorme potencia que además de ser un gregario de gran disciplina y rendimiento tuvo la oportunidad de lucimiento personal, ya que fue uno de los mejores especialista contra el crono y obtuvo muchos triunfos en esta especialidad, entre ellos el G.P. Eddy Merckx o el Trofeo Baracchi. Además ganó 6 etapas en el Giro (3 de ellas en 1981, que le sirvieron para ser el primer ciclista de su país que llegó a vestir la maglia rosa).

No por ser un especialista contrarreloj o estar supeditado a sus jefes de fila descuidó su palmarés: ganó una Tirreno-Adriático y fue 3º en una Milán-San Remo, además de apuntarse numerosas etapas (la mayoría en cronometradas, eso si), en carreras de primer nivel, permitiéndose el lujo de conquistar un Giro del Trentino, donde si algo hay, es montaña. Triunfos así mismo en Laigueglia, Reggio Calabria, Cerdeña... Knut, siempre en equipos italianos consiguió como mejor puesto en el Giro un 15º y un 27º en el Tour, que no está tan mal.

Pionero pues entre los noruegos. Más tarde llegaron Lauritzen, Kvasvoll, Hushovd, Boasson-Hagen, Kristoff...
 


sábado, 17 de enero de 2026

Gran espectáculo en el Buffalo de París

 

                                             Cartel publicitario del velódromo Buffalo de París


Hace 100 años los velódromos no eran meramente recintos deportivos, también eran puntos de encuentro de la sociedad, de lo más selecto a lo más canalla. Se celebraban veladas muy atractivas con las grandes figuras del momento.

El 24 de septiembre de 1925 se programó en el Buffalo de París un duelo Francia-Italia de ciclismo. Realmente era un Pelissiers-Italia, porque enfrentó a los hermanos Pelissier (Henri, Francis y Charles), contra las tres grandes estrellas del ciclismo italiano del momento (Girardengo, Bottecchia y Binda), en un desafío a tres mangas: una carrera de puntuación, una persecución por equipos y un medio fondo tras tándem de una hora de duración.

Henri, el mayor de los hermanos, ya con 36 años, había ganado el Tour dos años antes, pero en aquella temporada no había conseguido victorias. Francis, de 31 años, fue triple campeón de ruta francés, aunque aquel año había sido subcampeón, y el joven de 22, Charles, empezaba su carrera como profesional en la que conseguiría 16 etapas en el Tour (8 en la misma edición).

Por Italia la plantilla era de auténtico lujo. Botecchia (31 años), había sido el primer ciclista italiano en anotarse el Tour y por partida doble, de hecho había ganado su segunda Grand Boucle apenas dos meses atrás. Girardengo, de 32, era por novena vez campeón de su país, se había apuntado su cuarta Milán-San Remo y había sido segundo en el Giro y ganado 6 etapas (ya había ganados dos giros anteriormente). Binda, por su parte, era el futuro, con 23 años era quien había derrotado a Girardengo en el Giro (el primero de cinco), y también se había impuesto en Lombardía (el primero de cuatro).

La cosa ya empezó mal para los galos en la puntuación, ya que Henri pinchó y abandonó a los 4 km. Los puntos se otorgaban cada 3 vueltas al anillo, o sea , cada kilómetro, para un total de 10 sprints. Fue una gran exhibición de Girardengo que se impuso en 8 de los 10, mientras que los otros dos los consiguió Binda. Solo Charles ofreció algo de resistencia a los transalpinos.

En la segunda manga, Francia tomo ligera ventaja en principio pero fue un espejismo. Los italianos remontaron y apenas necesitaron 11 minutos para alcanzar al trío de hermanos y así poner 2-0 el marcador.

La espectacular carrera tras tándem tuvo nuevamente como protagonista a Girardengo, auténtica estrella de la noche, que aventajó en tres vueltas a Francis, que fue segundo, tras él se clasificaron Bottecchia, Henri (que salió como un cohete en las primeras vueltas), Binda y Charles.


lunes, 12 de enero de 2026

Urán se quedó a las puertas de muchos triunfos


                                                         "Rigo" Urán se retiró en 2025


Se puede decir que Rigoberto Urán sostuvo en la élite al ciclismo colombiano hasta la explosión de Quintana y Bernal. Fue un corredor muy completo, además de ser buen escalador también destacó en las contrarreloj y compitió en algunos de los mejores equipos del pelotón internacional.

No consiguió sin embargo ese gran triunfo que hace pasar a la posteridad a quien lo logra: dos segundos puestos en el Giro, otro en el Tour, otro en Suiza, otro en Catalunya, tercero en la Tirreno, nueve veces top10 en las grandes, con etapas en todas ellas y tres días de líder en el Giro.

En cuanto a las clásicas  consiguió triunfos en la Milán-Turín, el Piamonte y el G.P. Quebec y fue tres veces tercero en su monumento favorito, el Giro de Lombardia.

Tal vez su mejor oportunidad de gloria lo tuvo en los JJOO de Londres, donde en los últimos kilómetros saltó del grupo de elegidos junto con el veterano y astuto Alexandre Vinokourov, que le batió al sprint.  Otro segundo puesto... pero medallista olímpico, eso sí. 

Cabe hacer mención que su carácter le llevó a ser un ciclista muy carismático entre sus compañeros de profesión.

sábado, 10 de enero de 2026

No existía el mundial pero sí el GP Wolber

 

                                                             Una imagen del GP Wolber


Todavía no se celebraba el campeonato mundial de ciclismo en ruta, y en 1922 comenzó a disputarse el GP Wolber. Era una carrera de un día a final de temporada en territorio francés en la se invitaba a los tres primeros clasificados de las clásicas francesas, belgas, italianas y suizas durante el año ciclista, lo que significaba que participaban o podían  participar los mejores routiers.

Aunque se celebraron 10 ediciones (1922-1931), las más significativas por su participación fueron las de 1922 a 1925 con dos victorias del helvético Heiri Suter, ciclista que llegó a conseguir un doblete Flandes-Roubaix. El resto de ganadores también fueron apellidos ilustres (Masson, Girardengo, Pelissier(Francis), Vervaecke, Hamerlinck, Ronsse y Gijssels, y en 1927 se disputó por equipos, resultando ganador el encabezado por Antonin Magne. 

No hay muchos datos sobre los itinerarios de la época. En 1925, por ejemplo, la carrera constó de 361 km y Suter empleó más de 12 horas en completar la prueba.

Con la creación del campeonato del mundo, la carrera se devaluó, se traspasó al mes de junio y acabó desapareciendo del calendario profesional.


                                                                        Heiri Suter