martes, 3 de noviembre de 2026

El gravel, algo viejo que llega como nuevo

 

                                                  Una imagen del mundial de gravel de 2024


No es ciclismo de ruta, ni mountain bike, ni ciclocrós. La UCI anunció en 2021, que a partir de la temporada siguiente acogía bajo su seno un calendario de carreras sobre caminos de tierra, grava, sendas agrícolas... la temporada de gravel, un circuito de pruebas denominado UCI Gravel World Series y un mundial de la especialidad.

Este tipo de carreras empezaron a tener repercusión en Canadá y Estados Unidos en los años 90, mientras que en Europa algunos tramos sin asfaltar se incluían como acicate en carreras convencionales, hasta la irrupción de la Strade Bianche que hace de estos tramos su mayor atractivo. No es la única (Tro Bro Leon, Jaén Paraíso Interior) y hasta los ha introducido la icónica París-Tours.

El material no difiere demasiado del de carretera, si acaso el grosor de los neumáticos, y de momento, los dominadores de las citas mundialistas son nombres muy conocidos de la ruta, tanto en hombres como en mujeres (Mathieu Van der Poel, Marianne Vos, Matej Mohoric, Lorena Wiebes...), salvo una excepción: en el Campeonato del Mundo 2026 masculino se impuso el danés Magnus-Bak Klaris, un ciclista de 30 años con una larga trayectoria en ruta en la que, sin embargo, nunca ha participado en carreras World Tour y que cuenta con un palmarés muy modesto. ¿ será este ciclista el primer verdadero especialista en gravel ? 

                      Alejandro Valverde fue 4º en un mundial de gravel, ya retirado de la ruta



martes, 27 de octubre de 2026

Deloor no fue profeta en su tierra

 

                        Gustaaf Deloor, ganador de las dos primeras vueltas a España (1935-36)



El ganador de la primera edición de la Vuelta a España no tuvo en Bélgica, su país, la gloria de debería haberle correspondido. Como si de una premonición se tratara nació en el denominado "Barrio Español" de su ciudad flamenca (De Klinge). Acudió a la Vuelta antes de cumplir los 22 años con una selección belga, en la que figuraba su hermano mayor Alfons y Antoine Dignef, como hombres más destacados. Y aprovechó el viaje con una gran actuación dos años consecutivos superando a los mejores ciclistas españoles de la época (Cardona, Cañardo, Trueba, Escuriet, Carretero, Berrendero...).

Era joven, sin duda llegaría un buen triunfo en su país, pero no fue así. En 1937 además de ganar una etapa en el Tour (donde fue 16º), fue segundo en la Lieja y ahí se quedó. Tras un 1938 sin victorias estalló la IIGM, fue hecho prisionero y al acabar la guerra ya no volvió a la bicicleta.

Como curiosidad decir que emigró a Estados Unidos y en su oficio de mecánico industrial participó en el proyecto Apolo, que llevó el hombre a la Luna, como cuenta Juanfran de la Cruz en su libro "Gustaaf Deloor, de la Vuelta a la Luna". 

viernes, 23 de octubre de 2026

Un cumpleaños casi feliz


                                              Bondue durante su excepcional Roubaix de 1984



El 8 de abril de 1984, el doble campeón mundial de persecución y natural de Roubaix, Alain Bondue, cumplía 25 años. Ese mismo día tomaba la salida en la 82ª edición de la París-Roubaix, una edición con ausencias significativas como la de Hinault, Moser o Duclos-Lassalle. Ese día tan señalado para él intentó una hazaña.

Al entrar al bosque de Arenberg se lanzó como un bólido por los embarrados y resbaladizos adoquines, y solo fue secundado por Gregor Braun, su compañero de equipo. El grupo principal sufrió numerosos pinchazos, caídas y averías, sumiéndose en un caos, por otra parte tan habitual en este tramo, y la pareja de La Redoute cobró una buena ventaja sobre los favoritos. Colaborando con energía alcanzaron y rebasaron a algunos ciclistas que se habían lanzado por delante al principio de la carrera. El grupo de favoritos, ya bastante reducido no acababa de acercarse, tirado por los Kwantum del ganador de la pasada edición, Hennie Kuiper, hasta que a unos 45 km de meta Sean Kelly forzó brutalmente el ritmo y se fue en busca de la pareja, solo el belga Rudy Rogiers le seguía a costa de un agónico esfuerzo. Cuando les alcanzaron, Braun ya no podía más y quedó descolgado. Pero cerca de meta la mala suerte se cebó en Bondue y una avería en un tramo de difícil acceso para las asistencias le hizo perder minuto y medio. Alain, ayudado a reparar por los espectadores, reemprendió la marcha y llegó a reducir hasta solo 34" la diferencia en meta donde Kelly se deshizo con facilidad de un exhausto Rogiers, para ganar su primer "Infierno del Norte". Bondue, tercero, no pudo emular a Charles Crupelandt, el único nativo de Roubaix que ha conseguido ganar la prueba, allá por 1914.

Se da la circunstancia de que Bondue ya había sufrido un episodio similar dos años antes en la Milán-San Remo, en la que junto a Marc Gómez llegó destacado al Poggio, en cuyo descenso sufrió una caída que le impidió disputar la victoria. 
                                             El gran Sean Kelly ganado su primera Roubaix

martes, 20 de octubre de 2026

George Hincapié, el gregario que vio ganar el Tour 9 veces a su jefe de filas.

 

                                                  Hincapié: 17 tours, 17 Roubaix, 17 Flandes


Aunque los 7 de Armstrong no valieron, el caso es que en los Campos Elíseos, George Hincapié vio subir nueve veces a su jefe de filas a lo más alto del pódium (los 7 del tejano, uno de Contador y otro con Cadel Evans). Además no abandonó en ninguno de ellos, constando en la clasificación general final... en principio, porque fue descalificado por consumo de sustancias en tres de sus participaciones (dos de ellas junto a Lance)

Otros destacados compañeros del ganador (solo considerando las ediciones en la que acabaron la prueba) fueron:

- André Darrigade (5) y Jean Forestier (5), formando parte de la selección francesa con Bobet o Anquetil

- "Chechu" Rubiera (5), los cinco "no-tours" entre 2001 y 2005

- Viatcheslav Ekimov (4) y Pavel Padrnos (4),  también en la era Lance

- José Ramón Uriarte (4) y Ramón González Arrieta (4), de 1992 a 1995 con Miguel Indurain

- Geraint Thomas (4), además del Tour que ganó

- Richie Porte (4) y Luke Rowe (4), en la época Wiggins-Froome-Thomas

- Gustave Garrigou (3), además del que ganó

- Y también con 3: en los años de Anquetil: Jean Stablinski y Louis Rostollan; en los de Merckx: Joseph Bruyère y Jos Huysmans; con Hinault-Fignon: Lucien Didier, Marc Madiot y Alain Vigneron; con los Sky Mikel Nieve y en la era Pogaçar de momento: Nils Politt y Tim Wellens.

Forestier podría estar con 6 en esta lista, pero en 1953 participó con un equipo regional, no con la selección francesa de Bobet


miércoles, 14 de octubre de 2026

¿ Tour de China ?

 

                                                      Ekimov ganó el cheque de 50.000 $


En 1995 se disputó por primera vez el Tour de China. Aunque la organización corrió a cargo de una empresa extranjera, ésta necesitaba la colaboración de las autoridades nacionales, totalmente inexpertas en este tipo de eventos deportivos. Aunque se puede considerar de caótica la carrera, a última hora se iban salvando dificultades. Ya en la etapa prólogo se logró cortar el tráfico rodado a últimísima hora y la contrarreloj inicial pudo disputarse.

Tras el prólogo y la primera etapa disputadas en Honk Kong, en la segunda etapa, ya en el continente, se registraron 52 pinchazos, ya que la carrera alternaba tramos bien asfaltados con otros de hormigón poco propicios para rodar en bicicleta. A trancas y barrancas se disputaron las 6 etapas con una contrarreloj en Pekín y un espectacular final junto a la Gran Muralla..

Pero la carrera no se limitó a ciclistas locales o asiáticos. Gracias a las fechas (26 de octubre a 6 de noviembre), y seguramente al talonario, el Tour de China contó con la participación de equipos como el Mapei, el MG o el Castorama, y ciclistas de la talla de Ekimov (ganador final), Abdoujaparov, Dekker, Elli, Hamilton, Nardello,  Chiurato... y sobre todo, Gianni Bugno.

Aunque con interrupciones, el Tour de China se ha disputado hasta 2019, en su última década celebrando dos ediciones por año, pero de momento el ciclismo de ruta no ha dado sus frutos en forma de corredores chinos en la élite. 

                                                              Contrarreloj en Pekín

miércoles, 7 de octubre de 2026

La UCI se niega a conceder empates

 

                                                  ¿ Seguro que Evenepoel ganó a Ciccone ?


Nadie parecía hasta hace un tiempo cuestionar las imágenes de la foto-finish, pero... ¿ qué margen de error tiene la máquina ? ¿ Está siempre bien situada la cámara ? ¿El trazo de la línea coincide con la pintura sobre el asfalto ?

Si antes ya se cometieron errores cuando se determinaba al ganador a simple vista, ahora delegando la responsabilidad a la tecnología tampoco parece que pueda establecerse una verdad definitiva.

El final del Campeonato de Europa entre Ciccone y Evenepoel nos recuerda el de la Amstel de 2021, cuando Van Aert aventajó en 6 mm, según la foto a Pidcock, y éste reclamó la copia desde la línea, que nunca le mostraron. Pero es que el año siguiente y en la misma carrera, Kwiatkowski ganó la prueba varios minutos después de que se le hubiera concedido a Cosnefroy tras la revisión de la foto-finish.

En algunas pruebas de pista no ha habido problema alguno en conceder dos segundos o dos terceros puestos cuando no se podía discernir quien pasaba antes por meta, pero el criterio cambia cuando de lo que se trata es de la victoria. Aunque Remco hiciera más méritos, ¿ no podríamos tener dos campeones de Europa ante la duda ?

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Un belga llamado Pino Cerami

 

                                                       Victoria en Pau, con 41 años y 92 días


En su primera participación en el Tour de Flandes, esprintó al ver la pancarta, y pasó primero, pero la pancarta era solo de bienvenida a Wetteren, no la meta, unos hectómetros más allá. Fue 17º finalmente.

Giuseppe "Pino" Cerami, fue un inmigrante siciliano que se crió en Valonia y que llegó bastante tarde a profesionales, por necesidades económicas familiares. Esa necesidad le hizo en sus primeros años trabajar para otros por buenas primas, sin conseguir victorias importantes.

Sin embargo cuando ya superaba la treintena empezó a demostrar con resultados, su clase. Cuando ya se había nacionalizado belga, en 1957 y con 35 años, se anotó el Tour de Bélgica, su mejor victoria... hasta ese momento.

1960 fue su gran año, ganando a los 38 años, la París-Roubaix y la Flecha Valona, además de ser bronce en el mundial de ruta. Pero es que en 1963, su último año ciclista, fue 2º en la Lieja y... ganó una etapa en el Tour, la Burdeos-Pau, atacando a 1km de meta, consiguiendo un récord todavía en vigor, ser el corredor más longevo en vencer en una etapa de la carrera francesa.

A partir de 1964 se celebra el G.P.Pino Cerami, clásica belga que todavía se disputa y que en su palmarés cuenta con nombres como Merckx, Bracke, Zoetemelk, Knetemann, o Hinault.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Apuntó maneras... y las confirmó.

 

                                                           Jean-Pierre Danguillaume


De familia de tradición ciclista, Jean-Pierre Danguillaume ya se había dejado ver en el Tour del Porvenir de 1968, ganando una etapa. Fue seleccionado a última hora el año siguiente para cubrir una vacante en la selección francesa amateur que disputaba la Carrera de la Paz. Aquel año, aquella especie de tour de Europa del Este, la empezó dominando la figura emergente del ciclismo polaco, Ryszard Szurkowski, pero en la 9ª etapa, un contrarreloj de 58 km, Jean-Pierre le aventajó en casi 3', que junto a la bonificación, le aupó al liderato de la prueba, que ya no abandonó hasta el final en Berlín, el día de su 23º cumpleaños.

En 1970, su primer año de profesional (siempre con Peugeot), ganó la primera de sus siete etapas en el Tour de Francia.

Danguillaume era un seguro de vida ya que podía imponerse en cualquier terreno. Muy potente, que le hacía poder sorprender al pelotón cerca de meta o esprintar si no había grandes especialistas. También era resistente en la montaña y buen estratega, lo que le hizo coleccionar muchas victorias parciales en las más prestigiosas carreras, sobre todo del calendario francés. En su palmarés también se encuentra una medalla de bronce en el mundial de ruta de 1975. Llegó a ser 13º en el Tour y 7º en la Vuelta. Tras su retirada fue director deportivo del equipo Mercier.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

La última de los más grandes

 

                                               Postureo Lemond-Hinault (Alpe d'Huez 21/7/86)


Se recuerda más la primera que la última. Las victorias postreras de los más grandes se recuerdan como ese canto de cisne del dominador que ya no dominaba.

Eddy Merckx, que tras su derrota en el Tour de 1975 y su lesión que le impidió correr el Tour del 76 se esperaba que volviera con furia en el 77. Su tesón fue el de seimpre, pero no sus piernas. Con 32 años estaba ya para triunfos menores. Su última victoria fue el 29 de junio, en una etapa del Tour de Suiza. Hasta final de temporada ganó algunos critériums, pruebas en circuito y en pista. Se retiró en los primeros meses del 78.

Bernard Hinault ganó en la mítica cima d'Alpe d'Huez de la mano de su sucesor Greg Lemond que no le disputó la etapa de aquel Tour de 1986. Hinault se rindió a la evidencia, no podía con su compañero de equipo, aunque no actuó como su gregario, como quería que constara. Su orgullo no se lo permitía. A final de temporada abandonó también a los 32 años.

Jacques Anquetil aguantó ahasta los 35 años y su última victoria fue la clasificación general de la Itzulia en 1969, el año de su retirada. Su último Tour fue en 1964 y siguió cosechando buenos triunfos en carreras importantes hasta ese último año, en que la mencionada Itzulia fue su única victoria.

Miguel Indurain puso broche de oro, precisamente ganando el oro olímpico contrarreloj en Atlanta'96 tras no haber conseguido ganar el sexto Tour que todo el mundo daba por hecho. Luego, obligado a correr la Vuelta, abandona la carrera y en enero del año siguiente anuncia su retirada (otro con 32 años).

Fausto Coppi fue quien peor llevó lo de su declive. De hecho nunca llegó a retirarse. Falleció a los 39 años siendo ciclista en activo, pero su última victoria digna de su palmarés fue en el trofeo Baracchi de 1957, acompañado por Ercole Baldini. Fausto ya hacía varias temporadas que estaba en su ocaso físico.

Gino Bartali, sin embargo, mantuvo un nivel muy alto también hasta los 39 años, en el que se anotó tanto el Giro del Emilia como el Giro della Toscana, en el mes de junio, su última victoria, lo que le justificó su selección para representar a Italia en el Tour de aquel año. Puso punto final a su longeva trayectoria al año siguiente.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Mundiales "B", la oportunidad de los modestos.

Li Meifang sobre el velódromo. Triple campeona mundial en ruta "B"

Desde 1997 hasta 2007 se celebraron cada dos años unos peculiares campeonatos mundiales de ciclismo en ruta. Se trataba de dar oportunidad a los países que no optaban a llevar ningún representante a los mundiales "pata negra", de las grandes estrellas.  Como aliciente, se otorgaban plazas para competir en los siguientes Juegos Olímpicos. Aunque tenían oficialidad UCI resulta difícil a día de hoy encontrar dos fuentes de información en las que coincidan plenamente los resultados.
En categoría femenina encontramos sobre todo ganadoras y medallistas asiáticas, destacando Li Meifang, que obtuvo dos campeonatos contrarreloj y uno en línea, mientras que en los hombres hay más variedad de nacionalidades y algún nombre conocido entre los vencedores, como Eugen Wacker (Kirguistán), un buen "croner" que ganó el Sun Tour australiano y fue varias veces campeón de Asia y, sobre todo Murilo Fischer, el sprinter brasileño que compitió con éxito en la élite, ganando el Giro del Piamonte y llegando a ser 5º en el mundial "A" de 2005, dos años después de su victoria en el "B".
Pero si buceamos un poco encontramos un medallista de plata contrarreloj "B" en 2007 que nos sonará más. Se trata de Chris Froome, el tetraganador del Tour, que representando a Kenia, su país de nacimiento, participó en los últimos mundiales "B" hasta el momento, celebrados en Sudáfrica.


Murilo Fischer se impone en un sprint

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Dejar pasar al pelotón y ganar la etapa


                     El motorista abrecarreras ayuda a Pérez-Francés a dejar pasar al pelotón


José Pérez-Francés era un corredor muy completo en cualquier terreno, capaz de poner en aprietos a lo más granado del pelotón internacional, con un palmarés rico pero muy exiguo para su clase, en parte porque pocos estaban dispuestos a trabajar para él, seguramente por su fuerte carácter.

Ya había sido pódium en el Tour de 1963, pero su mayor gesta en la Grand Boucle fue en 1965. En la etapa Aix-les-Thermes - Barcelona de 240 km atacó desde el principio. Quería lucirse en la etapa que llegaba a su ciudad de adopción, en la que vivía desde los 17 años. Primero se distanció junto a De Rosso, pero fue neutralizado y en el Col de Puymorens se volvió a marchar con Julio Jiménez. El escalador de Ávila, más interesado en el premio de la montaña le dejó irse solo.

Pérez-Francés era vigésimo en la general. En la frontera francoespañola ya tenía seis minutos y medio de ventaja y 9'20" en la Collada de Toses. La radio, anunciando la escapada de un corredor patrio, animó al público a salir a las cunetas a espolear a José, que pedaleaba concentrado e iba calculando el tiempo que necesitaba para llegar al circuito final de Montjuïc, al que había que dar tres vueltas Ni siquiera reparó en su madre que le vio pasar a la entrada de Barcelona. Entró en el circuito con buena ventaja y al iniciar la segunda vuelta, el pelotón le alcanzó... en su primera vuelta. Llevaba todo un circuito de ventaja. Así pudo "vigilar" a sus perseguidores, desde detrás.

Pérez-Francés entró en meta con 4'23" sobre el segundo clasificado y ascendió hasta el 6º puesto de la clasificación general, aunque durante su escapada llegó a estar cerca del maillot amarillo (de forma virtual) de Felice Gimondi.





martes, 25 de agosto de 2026

Federico Ezquerra, el primer gran ciclista vasco

 

                                                   Federico Ezquerra, "el águila del Galibier"


La lista de campeones vascos de ciclismo es extensa, pero el primero en poder ser considerado uno de los grandes fue Federico Ezquerra. Se dice que la primera vez que montó en bici cayó al río con el traje que acababa de estrenar. Jugaba al fútbol, pero una lesión de tobillo le condujo hacia los pedales. Tiene un palmarés poco común, con unas 90 victorias, aunque la mayoría en pruebas pequeñas, salvo sus victorias en la Vuelta a Levante, Volta a Catalunya y su título de campeón nacional, cuando ya era veterano. En sus dos participaciones en la Vuelta a España solo consiguió un triunfo de etapa, abandonando en ambas ediciones.

Pero su grandeza la forjó en el Tour. Su actuación más épica fue en 1934 cuando comenzó con retraso a subir el Telégraph, debido a un pinchazo, pero fue alcanzando y rebasando rivales hasta encontrar a René Vietto, el formidable escalador francés, que iba en cabeza. Se detuvo en el breve paso entre el Telégraph y el Galibier a tomar una cerveza y fue ascendiendo el Galibier junto a Vietto. Los aficionados franceses empujaban a su ídolo, no solo moralmente y Federico iba entrando en cólera, teniendo que abrirse paso algunas veces con el puño o con la bomba de aire. A poco del final pudo descolgar a René y pasar en solitario, rebajando el tiempo de ascensión que el cántabro Vicente Trueba había establecido el año anterior. Henri Desgranges le "bautizó" como "el águila del Galibier" (curiosa la fijación de federicos y águilas, que tenía este hombre). No obstante, Ezquerra fue alcanzado en el descenso y acabó 4º en la etapa y 19º en el Tour.

Cuando sí consiguió la victoria fue el 19 de julio del 36, ajeno a lo que ocurría al otro lado de los Pirineos, en la etapa Niza-Cannes, donde atacó al pie de La Turbie y llegó en solitario a meta, aventajando a Sylvère Maes en 1'. Ese año logró ser 17º en la clasificación final.

viernes, 21 de agosto de 2026

Delisle y el sueño de cualquier ciclista francés

 

                                  Delisle consiguiendo su segundo triunfo de etapa en el Tour


Siempre en las filas del equipo Peugeot, su pase a la posteridad lo consiguió con otro maillot, el tricolor de campeón francés. Y es que Raymond Delisle es hasta ahora el único ciclista francés que ha ganado con el maillot de campeón en una etapa del Tour en un 14 de julio, la fiesta nacional.

Delisle fue un buen escalador. Sus victorias, siempre en etapas de media o alta montaña así lo avalan (Vuelta, París-Niza, Dauphiné, Setmana Catalana, Romandía), pero vale la pena centrarse en sus dos victorias en el Tour.

La referida del 14 de julio de 1969 vino después de que un par de días antes, Roger Pingeon, su jefe de filas, le diera un bofetón recriminándole no haber estado a su lado en otra de las etapas. Pero él tenía en mente ese día 14 con el Portet d'Aspet, Menté y Portillon por delante. No fructificó su primer ataque pero si el segundo y, a pesar de la persecución del dúo Janssen-Panizza por detrás y uno postrero de Merckx en el grupo de favoritos (que anunciaba su apoteosis del día siguiente), resistió y flanqueó en solitario la meta con su flamante maillot rojo, blanco y azul. 

La otra victoria también fue sonada. Era su duodécima participación en el Tour (1976) y aprovechó un ataque junto a otros escaladores para ir abriendo hueco. Una etapa dura con final en Pyrénées 2000. Su ventaja en meta le aupó hasta el liderato y así poder vestir por primera vez el maillot amarillo. Este hecho fue determinante para la resolución del Tour ya que en la etapa reina, Zoetemelk vigiló demasiado tiempo al líder, que no tuvo su mejor día y permitió a Van Impe, que sí había respondido a un furioso ataque del indómito Luis Ocaña en uno de sus últimos destellos de clase, y conseguir una ventaja que el neerlandés ya no pudo neutralizar en el resto del Tour. Delisle acabó 4º aquella edición, su mejor clasificación de siempre, además de ser proclamado el corredor más combativo.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Ruanda, símbolo de la esperanza

 

                                                         Ciclismo para olvidar el pasado


Desde 1988 ya se disputaba una carrera por etapas en Ruanda, pero la situación social y política no estaba para manifestaciones deportivas. Se estima en unos 800.000 los muertos en uno de los genocidios más cruentos de la historia.

En 2001 se retomó el Tour de Ruanda, que se ha convertido en uno de los símbolos de la reconstrucción nacional. En principio con mayoría de ciclistas ruandeses y con participaciones de selecciones nacionales de países vecinos, la carrera fue tomando importancia dentro del circuito africano, pero el cambio vino de la mano de Jonathan Boyer, el primer estadounidense que participó en el Tour de Francia, allá por 1981, que se desplazó al país por asuntos comerciales y acabó formando el Team Rwanda, una cantera de ciclistas jóvenes que impulsó a la propia carrera y atrajo a equipos europeos en la búsqueda de talentos emergentes, como algunos ciclistas eritreos que hoy compiten con la élite.

Adrien Niyonshuti, que perdió seis hermanos durante el genocidio y ganador del Tour de Ruanda en 2008,  fue olímpico en MTB en Londres y en ruta en Río y el primer ruandés que llegó a correr una prueba en Europa, convirtiéndose en símbolo de la juventud ruandesa

La UCI ha apoyado la carrera que consta de 8 etapas, subiéndola de categoría desde 2009 y designó a Ruanda como sede de los mundiales de ciclismo de 2025, que fueron un éxito rotundo, con miles de seguidores en las cunetas, ofreciendo un espectáculo magnífico.

                                        Numeroso público durante el Tour de Ruanda de 2017
                                                                Adrien Niyonshuti


miércoles, 5 de agosto de 2026

1946: una buena batalla Coppi-Bartali para olvidar la Guerra Mundial


                                                          Giro 1946 y sus dos mitos


En 1946 todavía no se celebró el Tour, así que el Giro fue el evento más importante. Vincenzo Torriani en persona realizó un reconocimiento del trazado para asegurar que fuera posible la carrera en un país devastado. Se programaron 17 etapas (3 de doble sector) pero una de ellas no pudo finalizarse, ya que terminaba en Trieste que estaba políticamente dividida entre los que querían ser italianos y los pro-yugoslavos. Estos últimos boicotearon la carrera cerca ya de meta lanzando piedras y bloqueando el paso y la etapa se anuló. No obstante, Giordano Cottur (que había sido el primer líder), natural de Trieste, junto con otros 16 ciclistas llegaron hasta meta y Cottur fue declarado ganador extraoficial.

En lo deportivo se cumplió el guión ya que Coppi y Bartali estaban ahora en equipos distintos (Bianchi y Legnano) y la lucha estaba cantada.

La etapa finalmente clave fue la de final en Nápoles, tras atravesar los Apeninos. El día anterior Coppi había sufrido una caída y se lastimó una costilla (aun así ganó la etapa), y tal vez pudo resentirse, ya que no pudo seguir a Bartali cuando atacó. La persecución duró 180 km y Gino aventajó en 4' a Fausto. La etapa la ganó Mario Ricci.

La gran batalla se produjo en las dos etapas de los Dolomitas. En la primera se impuso Coppi en el sprint del grupo de cabeza, en el que Bartali entró con el mismo tiempo. Y en la segunda, la etapa reina, Fausto se lanzó al ataque en el Falzarego, el primer gran puerto del día, y se marchó en solitario en una cabalgada épica hacia Bassano di Grappa con el Pordoi de por medio. Su ventaja fue aumentando y llegó a ser "maglia rosa" virtual con 5' de ventaja. Gino tuvo que recurrir a la táctica y esperar a su compañero Aldo Bini, que junto con un pequeño grupo lograron reducir las diferencias,aunque "Il Campionissimo" llegó en solitario a meta.

Al final del Giro Bartali aventajó en solo 47" a Coppi, mientras que Vito Ortelli, tercero, se clasificó a más 15' de los dos ases. El año siguiente cambiaron las tornas.

                                                               Trazado del Giro 1946

jueves, 30 de julio de 2026

Fedor Den Hertog, el ciclista que no quería ser profesional

 

                                                                   Fedor Den Hertog


Fedor Den Hertog llegó a arrasar en el ciclismo amateur. Consiguió la medalla de oro en los JJOO de México en la prueba de 100 km contrarreloj con el equipo de los Países Bajos (con Pijnen, Krekels y Zoetemelk), pero a pesar de las ofertas de los equipos profesionales, él se negaba a fichar.

Ganó el Tour del Porvenir, la Milk Race, el Tour de Bulgaria, el GP de las Naciones amateur y muchas carreras clásicas y por etapas. Una muestra de su dominio fue el Tour de Renania-Palatinado de 1969 en Alemania, que se adjudicó ganando 9 de las 11 etapas.

No quería perder su libertad para poder participar y ganar donde le apetecía, sin estar dentro de la estructura de un equipo que le marcara calendario y disciplina. Sin embargo, a los 28 años los compromisos familiares le hicieron recular y asegurarse un sueldo, y fichó por el equipo FRISOL. Su mejor momento había pasado pero dio muestras de su poderío. En 1975 fue 18º en el Tour, aunque sus mejores resultados profesionales fueron en 1977, cuando fue campeón neerlandés y ganó una etapa en el Tour y otra en la Vuelta.

viernes, 24 de julio de 2026

¿ Una cerveza fresca, compañeros ?

 

                                                                Julien Moineau "le piaf"


El Tour de 1935, que lideró de principio a fin Romain Maes, posee el amargo recuerdo del fallecimiento de Paco Cepeda y los numerosos accidentes y abandonos que se produjeron (solo llegaron 46 ciclistas a París). Sin embargo, también encontramos una  divertida anécdota.

Julien Moineau, cerca de cumplir los 32 años corría su quinto Tour de Francia. No le había ido mal. En su primera participación en 1927 había sido 8º y en los dos años siguientes se había anotado sendos triunfos de etapa. Además de otras carreras menores, también había ganado la prestigiosa París-Tours de 1932.

Moineau, apodado "le Piaf" (un sinónimo de su apellido, que significa gorrión) tenía marcada una etapa en concreto en aquel Tour de 1935, tal vez la etapa que iba a resultar más anodina. Era 24 de julio, 35ºC en el sur francés (Pau-Burdeos, 224 km), recién cumplidas las dos etapas pirenaicas y en vísperas de otra de doble sector con una contrarreloj.

Julien ataca pronto pero es neutralizado, aunque no es su único plan. La carrera pasa más o menos cerca de su lugar de residencia y en la población de Le Barp, a 40 km de meta, sus compinches han montado grandes mesas con abundante cerveza fresca para los forzados de la ruta. El pelotón no duda, se detiene ante aquella tentadora oferta y aprovecha para descansar unos minutos (algo que tampoco era tan inusual en aquella época), pero Moineau no para, y con un perfecto conocimiento de la carretera consigue llegar a meta con 15'33" de ventaja, lo cual le supondrá también embolsarse un premio de 10000 francos por conseguir la mayor distancia en una escapada en ese año, que supuso amortizar su inversión cervecera.



martes, 21 de julio de 2026

No todo es fácil para los superhéroes

 

               Miguel Ángel "Supermán" López ganando en el Col de la Loze en el Tour de 2020


Empezó a montar en bici ya con 15 años y, siendo juvenil, dos tipos quisieron robarle su montura. Le dieron dos puñaladas pero no consiguieron su propósito. Esa semana Miguel Ángel participó en una carrera y un periodista le bautizó como "Supermán" López.

La ascensión fue meteórica. Su primera carrera en Europa se convirtió en su triunfo en el Tour del Porvenir. Sus dotes para la escalada lo convirtieron en uno de los mejores del pelotón internacional. Aunque siempre le faltó algo de regularidad, la verdad es que las caídas y las lesiones que sufrió le justificaban, nunca pudo completar una temporada completa sin algún percance de importancia. Fue pódium en Vuelta y Giro, con sendos terceros puestos  y anduvo cerca en el Tour, aunque finalmente cayó a las sexta plaza. Ganó etapas en las tres grandes y se anotó victorias en otras pruebas de mucho prestigio como el Tour de Suiza o la Volta a Catalunya y la clásica Milán-Turín.

En su debe dos polémicas: en la Vuelta 2021 yendo tercero y en la penúltima etapa, desoye las órdenes de equipo (Movistar en ese momento) y tira con fuerza para intentar salvar su posición, que se veía seriamente amenazada. El equipo considera que su actitud puede perjudicar a Enric Mas, su compañero de equipo, que es segundo. Aunque su postura es justificable (realmente el riesgo para Mas era mínimo), al verse ninguneado por el equipo, que no le ayuda, se apea de su bicicleta y abandona. Dos posturas enfrentadas y ambas erróneas, que suponen la ruptura entre equipo y corredor.

La otra circunstancia negativa, las sospechas sobre dopaje y tráfico de sustancias prohibidas, que a fecha de hoy sigue sin resolverse. Absuelto del proceso penal, en lo deportivo todavía cumple sanción hasta julio de 2027. 

miércoles, 15 de julio de 2026

A la UCI no le gustaron las Hammer Series

 

                                                        Las Hammer Series en Stavanger


¿ Fue solo un experimento fallido o será la precuela de una nueva forma de competición ciclista que se impondrá en el futuro ?

Fue un proyecto ambicioso e innovador. Se trataba de una competencia de fin de semana en diferentes momentos de la temporada y que se quería llevar a varios continentes. Una fórmula de tres carreras: una de montaña, una llana y otra de persecución por equipos, en circuitos pequeños alrededor de una ciudad, donde no había ganadores individuales sino por equipos. Cada equipo seleccionaba siete ciclistas, aunque solo se elegían 5 para las pruebas de montaña y llano y puntuaba cada paso por meta, como las carreras de puntuación de pista, para acabar con la persecución por equipos donde éstos salían según los puntos y bonificaciones obtenidas.

Una extraña fórmula para el ciclismo tradicional, donde se buscaba que el público pudiera ver pasar la carrera en numerosas ocasiones y los ciclistas tenían que conocer en tiempo real el estado de las puntuaciones del equipo y seguir tácticas diferentes a las pruebas tradicionales.

Se disputaron solo durante tres temporadas (2017-2019) y, en principio, no atrajeron a demasiadas figuras (la excepción fue Dumoulin, que disputó las carreras de Limburgo en 2017 una semana después de ganar el Giro). La UCI puso muchas trabas y la organización acabó desistiendo. En sus tres años de vida se llegaron a disputar eventos en Limburgo, Stavanger y Honk Kong y se pretendía llevar en 2020 a Colombia.

Esta innovadora fórmula podría haber arrastrado a nuevos aficionados seguramente, aunque los más "clásicos" veían extraño que los vencedores fueran equipos y no ciclistas. A pesar de todo, un ciclista poco convencional como fue el colombiano Carlos Betancor (recordado por lucir en muchas ocasiones algo de sobrepeso), tuvo una de las mejores actuaciones de su carrera en la prueba de montaña de 2017, donde fue el gran dominador.

                                                                  Carlos Betancor

 

sábado, 11 de julio de 2026

"Napoleón" Anglade y el ejército francés

 

                                           Bahamontes y Anglade, los dos mejores del Tour'59


Marcel Bidot, seleccionador francés, eligió a los mejores, tras su fiasco en el Tour de 1958. Su "doce" parecía imbatible con Anquetil, Rivière, Bobet y Geminiani, pero tampoco en 1959 alcanzaría la gloria. Si en el 58 había sido el luxemburgués Gaul, ahora sería el español Bahamontes, quien le desbarató los planes.

Como ha ocurrido tantas veces en equipos o selecciones con demasiados gallos, no hubo táctica de equipo y cada figura hacía la guerra por su cuenta. Así fue como destacó Henri Anglade, que estaba en un segundo escalón de la supuesta jerarquía gala, pero que esa temporada llevaba el maillot tricolor de campeón nacional y se había impuesto en la Dauphiné. Apodado "Napoleón", precisamente por su visión táctica en carrera, supo aprovechar las circunstancias y luchas internas en su propio equipo y finalmente ganó una etapa y fue segundo en París. Tras él se clasificaron sus compatriotas Anquetil, Rivière y Mahé, mientras que Bobet abandonó. Siempre sensato y lúcido en sus declaraciones reconoció que aunque no recibiera apoyos de sus compañeros, Bahamontes había sido el mejor.

Tiene una curiosa anécdota con Gaston Nencini, considerado en su época como un gran bajador, durante un Giro, cuando se apostó un aperitivo en la bajada de un puerto y el italiano tuvo que pagar. 

Aunque ese 1959 fue ganador del Superprestige (equivalente al nº1 UCI), se mantuvo durante su trayectoria profesional en un buen segundo plano, siendo dos veces cuarto en los tours del 64 y 65. Cuando entendió que ya no podría dar un buen nivel, rechazó una buena oferta y se retiró, en un gesto poco habitual de honradez.

miércoles, 8 de julio de 2026

Cambios de rasero

Jonathan Vaughters tras ser picado por una avispa


El reglamento está para cumplirlo, para eso existe. Otra cosa es su interpretación y su espíritu. En tiempos pretéritos, en los orígenes del deporte de competición, al ciclismo se le conoció por su épica. Cuantas más duras fueran las condiciones de las carreras, más prestigio para ellas mismas y sus ganadores, más héroes que deportistas. La imposibilidad de cambiar de bicicleta, el no apoyarse en otros ciclistas, no poder abrigarse o aligerarse de ropa durante las carreras, avituallarse solo por si mismos,... hacían inhumanas las competiciones.

Pero ante las trabas, existían las trampas. La dificultad para seguir a los ciclistas durante una carrera de varios cientos de kilómetros permitía muchas veces que quedaran impunes algunas anomalías como viajar en tren algún tramo, romper el lápiz o el tintero para retrasar el control de paso por algún punto intermedio de los perseguidores, destrozar a martillazos la bicicleta para que le fuera permitido el cambio de máquina, y el consumo de sustancias, claro, en el que hubo barra libre hasta hace 60 años.

Lo más grave, sin embargo, han sido las injusticias cometidas por las diferencias de criterio para las sanciones. A Jonathan Vaughters (en la foto), por ejemplo, no le permitieron seguir en carrera porque para bajar la hinchazón de una picadura de avispa, debía tomar corticoides. Justo, si no fuera porque en esa época (2001) el uso de sustancias prohibidas estaba generalizado, incluso por prescripciones médicas poco menos que ridículas.

Y, tal vez, la polémica más común, la permisividad de los "fuera de control", variándose durante o después de las carreras, que llegaron a alterar muchas clasificaciones, permitiendo repescar a corredores que en etapas posteriores consiguieron triunfos o ayudaron a otros a conseguirlos, incluso impidiendo ganar el Tour de Francia que hubiera conseguido Vicente Trueba sin las repescas.



 

 

miércoles, 1 de julio de 2026

Le grand fusil

 

                                    Llora "Gem", acaba de perder el amarillo que todavía viste


Raphaël Géminiani fue "bautizado" por su amigo y rival Louison Bobet como "el gran fusil", ya fuera por su aspecto larguilucho y su afilada nariz o por sus ataques y su carácter combativo. Fue uno de los grandes que se quedaron sin ganar el Tour en esa década de los 50 donde coincidieron tantos monstruos del pedal.

En 1951 fue segundo, aunque la abrumadora superioridad de Hugo Koblet no le otorgó opción alguna. En la clasificación final quedó a más de 22' del suizo. En esta edición tuvo el honor de ganar la etapa que llegaba a Clermont-Ferrand, su ciudad natal. Sufrió un pinchazo en el descenso del último puerto, pero a Jean Robic, que le perseguía de cerca, le ocurrió lo mismo y pudo llegar en solitario a meta. Además en esa misma edición también ganó el premio de la montaña, al imponerse por un solo punto a Gino Bartali. Asusta ver la general final y leer los nombres del propio Bartali, Robic, Coppi, Lazarides, Bauvin, Bernardo Ruiz, Ockers. Magni, Bobet... tras Koblet y "Gem".

Pero cuando mejor lo tuvo para triunfar fue en 1958, ya con 33 años y corriendo fuera de la selección francesa, ya que Marcel Bidot, el seleccionador, había prescindido de él por temor a que no se entregara al líder del equipo, que no era otro que Jacques Anquetil. El resultado fue nefasto para ambos. Anquetil, enfermo, no dio la talla y Raphaël, que era líder antes de la última etapa alpina, no encontró apoyos el día de la odisea de Charly Gaul bajo la lluvia en su épica etapa a traves de la Chartreuse. Géminiani fue tercero finalmente.

Siete etapas y cuarto, sexto y noveno en la general en otras participaciones. Cuatro top10 y dos premios de la montaña en el Giro y un tercer y un quinto puesto en la Vuelta enriquecen un palmares, que luego engrosó como director deportivo de campeones como Anquetil, Merckx u Ocaña.

                               Géminiani-Anquetil. Primero fue su rival y más tarde su pupilo
   



sábado, 20 de junio de 2026

"Les domestiques"

 

                                    Cartel de "l'Auto" anunciando el itinerario del Tour de 1907


Henri Pépin había participado en la tercera edición del Tour, en 1905. No destacó especialmente, ocupó los últimos puestos de cada etapa, hasta la 7ª en la que abandonó. Pero Henri era un enamorado de la bicicleta y decidió tomar la salida nuevamente en 1907 pero mejor preparado, mejor dicho, mejor asistido. Pépin era rico y decidió hacerse acompañar de dos ciclistas experimentados que le ayudaran con las averías y le protegiesen de los espectadores. En el pelotón se les conoció como "les domestiques", que es como se llamaba a las personas que servían en casa de los más pudientes.

Así pues se procuró los servicios de Henri Gauban, que había participado en los cuatro tours precedentes, aunque no había logrado acabar ninguno, pero que en su currículum figuraba un segundo puesto en la carrera Toulouse-Luchon-Toulouse de 1902,  y de Jean Dargassies que había sido 11º en 1903 y 4º en 1904, temporada en que también había sido 2º en la Burdeos-París. Se alojaban en los mejores hoteles y comían en los mejores restaurantes pero no por ello conseguían buenos resultados, llegando a varias horas de los ganadores entre los puestos 70 al 80, es decir, de los últimos. En una de las etapas "recogieron" a Jean-Marie Teychenne, que había caído en una zanja, y le incorporaron a su excursión.

Pépin puso fin a su andadura en la 5ª etapa y se marchó a su Toulouse natal. Gauban no se retiró y siguió unas etapas más, aunque tampoco logró terminar la prueba.

Todavía volvió Pépin en 1914, aunque ni siquiera terminó la primera etapa. Unos meses después falleció por una insuficiencia cardiaca.

El término "doméstico" quedó para siempre en la jerga del pelotón, aunque fue cayendo en desuso a favor de "gregario".

martes, 16 de junio de 2026

La liga la ganó el Benfica pero en el Tour ganó el Sporting


                       El eterno Joachim Agostinho con los colores verdiblancos del Sporting CP


El dominio histórico de los tres grandes clubs de fútbol portugueses (Benfica, Porto y Sporting), se trasladó durante décadas a las carreteras lusas en la popular Volta a Portugal. Los aficionados de las zonas rurales del país ibérico que normalmente no podían ir a presenciar los partidos de sus equipos a Lisboa o Oporto, podían animar a sus colores desde las cunetas durante el transcurso de las etapas de La Grandissima.

Aunque otros clubs europeos patrocinaron equipos ciclistas hace muchas décadas, solo Portugal ha mantenido la sponsorización en mayor o menor medida, asociándose con marcas comerciales hasta prácticamente la actualidad. El Benfica, por ejemplo, acumula 9 victorias en la Volta a Portugal y el W52-FC Porto subsistió hasta 2022.

Pero el reconocimiento internacional más importante fue la participación del Sporting en el Tour de Francia, en 1975 capitaneados por Agostinho y en 1984 con Marco Chagas como jefe de filas. Precisamente en 1984 y en la 5º etapa entre Béthune y Cergy-Pontoise de 207 km, Paulo Ferreira saltó del pelotón en el km 3, una veintena de kilómetros después se le unieron Le Guilloux y Barteau, a los que batió al sprint. El pelotón llegó a 17' y Vincent Barteau se vistió de amarillo.

El Sporting fue tercero en la liga de fútbol, a 10 puntos del Benfica, pero ganó una etapa del Tour de Francia.

miércoles, 10 de junio de 2026

Au reveil matin

 

        El 1 de julio de 1903 frente a este café al sur de París, se inició el primer Tour de Francia


Maurice Garin, el primer ganador del Tour, llevaba el dorsal número 1, porque fue el primero en inscribirse en la carrera. Ya se le consideraba como a uno de los favoritos. De hecho no abandonó el liderato durante las 6 etapas. Sus principales rivales eran Leon Georget e Hippolyte Aucouturier, que finalmente no contaron para la general por abandono, aunque Aucouturier ganó dos etapas.

En la primera etapa de la historia del Tour, hasta Lyon, de 467 km, Garin tuvo la tenaz compañía de  Émile Pagie, al que solo pudo descolgar a unos cientos de metros de la meta, tras 17 h 45'. Émile, sin embargo, abandonó durante el segundo parcial. A Pagie se le conoce un triunfo en la París-Valenciennes que se celebró unas semanas después y tres top-10 en la París-Roubaix.

El caso es que resistir las 6 maratonianas etapas ya constituía una hazaña. De los 60 ciclistas que iniciaron la carrera para completarla (también existían inscripciones para etapas sueltas), se clasificaron solo 21.

Solo los 13 primeros quedaron a menos de 24 horas de distancia de Garin. El vigésimo fue Pierre Desvages, que participó en los siete siguientes tours sin poder completarlos, siendo último en la última etapa con llegada a París a más de 16 h del vencedor, aunque no fue adelantado en la clasificación por el "lanterne rouge" final, Arsène Millochau, que empleó en total 64h57' más que Garin en completar el periplo francés. En la quinta etapa, con final en Nantes llegó último  a 15 h 8' del ganador y a más de 4 h del penúltimo. Todo un ejemplo de voluntad y orgullo. 

Millochau ya llevaba tiempo compitiendo con un cuarto puesto en la Bol d'Or, un 19º en la Roubaix de 1896 y un 5º en la Burdeos-París de 1897. Tras el Tour, que completó con 36 años, no se encuentra más noticias de clasificación en carrera alguna.

                            Pierre Desvages, junto a su esposa, con la que competía en tándem


viernes, 5 de junio de 2026

Una vuelta en tierra de clásicas

 

                            Dieudonné Gauthy, ganador en 1913 con 20 años recién cumplidos.


¿ Qué país puede considerarse como el país de las clásicas ? Sin duda alguna, Bélgica. Ese pequeño país  siente el ciclismo como ningún otro, sobre todo si nos referimos a las citadas clásicas. Y tiene su lógica, un territorio de sus dimensiones no puede organizar grandes vueltas por etapas sin repetir recorridos. Pero en 1908 empezó a celebrarse el Tour de Bélgica, a semejanza del recién estrenado Tour de Francia pero a pequeña escala, claro está. Constó de 5 etapas que recorrían todo el territorio, tanto el valón como el flamenco y que nada tuvo que envidiar al del país vecino, al menos en participación. De hecho 3 etapas se las adjudicó el doble ganador del Tour, Lucien Petit-Breton, y las otras dos por el futuro "maillot jaune" Gustave Garrigou. El pódium final fue Petit-Breton, Georget y Brocco (buena tripleta).

Al no contar con grandes dificultades orográficas, más que las colinas de las Ardenas, su palmarés durante sus más de 100 ediciones que se llevan disputadas, está plagado de clasicómanos y sprinters, casi todos belgas. Sin embargo quien lo encabeza por número de victorias es el germano Tony Martin, con tres, gracias a la inclusión de una contrarreloj cuando Martin era casi intratable en esta modalidad. En cuanto a número de etapas ganadas, la lista está liderada por Tom Boonen, con 11 victorias.

Las escasa diferencias en tiempo que suelen producirse se compensan con las bonificaciones, y no solo en las llegadas. El Tour de Bélgica es pionero en el "kilómetro de oro" (se implantó en 2015), que han copiado luego otras carreras, que otorga segundos extra concentrando tres sprints bonificados en apenas 1000 metros.  

martes, 2 de junio de 2026

Son duros los debuts del Tour

 

                                            Lucien Buysse consiguió su victoria al sexto intento


El Tour de Francia es la carrera donde todos quieren llegar en su mejor momento, pero la experiencia y la madurez del ciclista también es muy importante. De los 63 vencedores finales de la historia de la Grand Boucle, solo 12 eran debutantes en la carrera, incluyendo la primera edición donde debutaban todos, claro.

Tras los pioneros Garin, Cornet y Trousselier hubo que esperar a 1947 para que el debutante (que no inexperto), Robic se impusiera. Los otro ocho que hasta hoy pueden entonar  el "Vini, vidi, vinci" han sido: Coppi (1949), Koblet(1951), Anquetil(1957), Gimondi(1965), Merckx(1969), Hinault(1968), Fignon(1983) y Pogaçar(2020).

Nada menos que 16 de los futuros ganadores empezaron con abandono como Pelissier, Buysse, Bobet, Ocaña o Indurain y otros con clasificaciones finales poco prometedoras: Lapebie 23º, Bahamontes 25º,  Thevenet 35º, Rijs 95º, Wiggins 122º o Thomas 140º, por ejemplo.

Pero la insistencia tiene su premio. Bobet, que ganó tres tours, no consiguió el primero hasta su sexto intento, como les pasó a Pelissier, Buysse, Gaul, Thevenet, Janssen, Delgado y Wiggins. A la séptima lo consiguieron Indurain, Rijs y Evans. A la octava Van Impe y Sastre. A la novena Thomas y a la décima Zoetemelk. 

                              Geraint Thomas: en 2007 fue 140º (penúltimo), pero ganó en 2018


jueves, 28 de mayo de 2026

Alejandro, "el Lechuga"

 

                                                        Bahamontes escalando en cabeza


Alejandro Martín Bahamontes, conocido como "el Lechuga", pasó a la posteridad como Federico Martín Bahamontes, "el Águila de Toledo", o sea, un nombre que no era el suyo y conocido por su apellido materno. Y es que la vida y la carrera deportiva del primer ídolo de masas del deporte español (más allá del fútbol) no tuvo nada de común. Sus extraordinarias facultades para la escalada y su estrambótico carácter y comportamiento, contribuyeron al mito. Exagerado para lo bueno y para lo malo, nunca pasó desapercibido.

Tampoco su aspecto era la de un ciclista al uso. Su extremada delgadez (apenas 62 kg para 1,74 de estatura), se semejaba más a una figura sacada de las pinturas del otro toledano universal, aunque fuera de adopción, Doménikos Theotokópoulos, el Greco.

Primer ciclista que ganó el premio de la montaña de las tres grandes vueltas, destacando sus seis veces en el Tour, es considerado por muchos junto con su coetáneo Charly Gaul, el mejor escalador de todos los tiempos. Su obsesión era el premio de la montaña y así, en su primera participación en la Grand Boucle, primer año como profesional en 1954 pasó en cabeza por la cima de 12 puertos puntuables. Su primera víctima fue el Aubisque y en esa misma edición cayeron el Tourmalet, Peyresourde, Bassine, Tierge, Fontase, Romeyère, Laffrey, Bayard, Galibier, Faucille y Savine. Sin embargo solo fue 25º en la clasificación general.

Afortunadamnete alguien le hizo ver que podía aspirar a triunfos más importantes y conseguir así ser el primer español vencedor final en el Tour. 

                                                  Solo Coppi hizo entrar en razón a Fede

miércoles, 20 de mayo de 2026

Ganó con Kempes, con Maradona y con Messi

 

                                                    Juan Curuchet con su hermano Gabriel


Juan Curuchet fue el rey del ciclismo en pista argentino durante un larguísimo periodo. Compitió junto a su hermano Gabriel, siendo una pareja temible en las pruebas de "madison", acumulando medallas en los campeonatos mundiales frente a los potentes pistards europeos. Juan además también se permitió obtener medallas individualmente en las pruebas de puntuación. Un total de 11 medallas mundialistas le avalan.

Cuando Gabriel decidió retirarse, Juan siguió compitiendo representando a su país, formando pareja en las "americanas" con Edgardo Simón y finalmente, con Walter Pérez, con el que consiguió a los 43 años el mayor de sus éxitos: ser campeón olímpico.

Juan Curuchet es el deportista argentino con más presencias olímpicas (6), desde Los Ángeles 1984 hasta Pekín 2008, solo saltándose la cita de Barcelona 1992.


                                             Pekín 2008, oro en "madison" junto a Walter Pérez

martes, 12 de mayo de 2026

La "transición" (ciclista) española

 

Faustino Rupérez

Muchos historiadores datan la transición política española desde 1975 (muerte de Franco) hasta 1982 (victoria electoral del PSOE). Este mismo lapso de tiempo también se adapta a la transición del ciclismo español, que durante este periodo sufrió una importante decadencia en cuanto a resultados. En los 70, Ocaña y Fuente encabezaron la oposición a Merckx en Tour y Giro y hasta principios de los 80 con Arroyo, Lejarreta o Delgado, los hispanos se dejaron ver poco en las carreras internacionales.

Claro que, dentro de la tónica general, siempre hay excepciones, y hubo algún guerrero que presentó batalla. Faustino Rupérez, por ejemplo, rompió una racha de triunfos extranjeros en la Vuelta (desde Pesarrodona 1976), logrando la victoria en 1980. Fue un corredor muy regular, siendo habitual top-10 en las grandes, buen escalador y más que aceptable rodador, incluso ganó un Giro del Piamonte, logro muy poco valorado entonces en un país donde solo interesaban las grandes vueltas. Los últimos coletazos del gran KAS con nombres como Galdos, López Carril o los polivalentes Perurena o Lasa ayudaron a mantener cierto nivel. Cabe destacar también al bravo escalador Vicente Belda.

La edición 1983 del Tour, con el segundo puesto de Arroyo y la actuación de Delgado, marcaron el renacimiento, que junto con Chozas, Lejarreta,  Alberto Fernández o Gorospe, auguraban una nueva época dorada.
Belda ganando una etapa en el Giro de 1982