Llora "Gem", acaba de perder el amarillo que todavía viste
Raphaël Géminiani fue "bautizado" por su amigo y rival Louison Bobet como "el gran fusil", ya fuera por su aspecto larguilucho y su afilada nariz o por sus ataques y su carácter combativo. Fue uno de los grandes que se quedaron sin ganar el Tour en esa década de los 50 donde coincidieron tantos monstruos del pedal.
En 1951 fue segundo, aunque la abrumadora superioridad de Hugo Koblet no le otorgó opción alguna. En la clasificación final quedó a más de 22' del suizo. En esta edición tuvo el honor de ganar la etapa que llegaba a Clermont-Ferrand, su ciudad natal. Sufrió un pinchazo en el descenso del último puerto, pero a Jean Robic, que le perseguía de cerca, le ocurrió lo mismo y pudo llegar en solitario a meta. Además en esa misma edición también ganó el premio de la montaña, al imponerse por un solo punto a Gino Bartali. Asusta ver la general final y leer los nombres del propio Bartali, Robic, Coppi, Lazarides, Bauvin, Bernardo Ruiz, Ockers. Magni, Bobet... tras Koblet y "Gem".
Pero cuando mejor lo tuvo para triunfar fue en 1958, ya con 33 años y corriendo fuera de la selección francesa, ya que Marcel Bidot, el seleccionador, había prescindido de él por temor a que no se entregara al líder del equipo, que no era otro que Jacques Anquetil. El resultado fue nefasto para ambos. Anquetil, enfermo, no dio la talla y Raphaël, que era líder antes de la última etapa alpina, no encontró apoyos el día de la odisea de Charly Gaul bajo la lluvia en su épica etapa a traves de la Chartreuse. Géminiani fue tercero finalmente.
Siete etapas y cuarto, sexto y noveno en la general en otras participaciones. Cuatro top10 y dos premios de la montaña en el Giro y un tercer y un quinto puesto en la Vuelta enriquecen un palmares, que luego engrosó como director deportivo de campeones como Anquetil, Merckx u Ocaña.
Géminiani-Anquetil. Primero fue su rival y más tarde su pupilo









