miércoles, 19 de agosto de 2026

Ruanda, símbolo de la esperanza

 

                                                         Ciclismo para olvidar el pasado


Desde 1988 ya se disputaba una carrera por etapas en Ruanda, pero la situación social y política no estaba para manifestaciones deportivas. Se estima en unos 800.000 los muertos en uno de los genocidios más cruentos de la historia.

En 2001 se retomó el Tour de Ruanda, que se ha convertido en uno de los símbolos de la reconstrucción nacional. En principio con mayoría de ciclistas ruandeses y con participaciones de selecciones nacionales de países vecinos, la carrera fue tomando importancia dentro del circuito africano, pero el cambio vino de la mano de Jonathan Boyer, el primer estadounidense que participó en el Tour de Francia, allá por 1981, que se desplazó al país por asuntos comerciales y acabó formando el Team Rwanda, una cantera de ciclistas jóvenes que impulsó a la propia carrera y atrajo a equipos europeos en la búsqueda de talentos emergentes, como algunos ciclistas eritreos que hoy compiten con la élite.

Adrien Niyonshuti, que perdió seis hermanos durante el genocidio y ganador del Tour de Ruanda en 2008,  fue olímpico en MTB en Londres y en ruta en Río y el primer ruandés que llegó a correr una prueba en Europa, convirtiéndose en símbolo de la juventud ruandesa

La UCI ha apoyado la carrera que consta de 8 etapas, subiéndola de categoría desde 2009 y designó a Ruanda como sede de los mundiales de ciclismo de 2025, que fueron un éxito rotundo, con miles de seguidores en las cunetas, ofreciendo un espectáculo magnífico.

                                        Numeroso público durante el Tour de Ruanda de 2017
                                                                Adrien Niyonshuti


miércoles, 5 de agosto de 2026

1946: una buena batalla Coppi-Bartali para olvidar la Guerra Mundial


                                                          Giro 1946 y sus dos mitos


En 1946 todavía no se celebró el Tour, así que el Giro fue el evento más importante. Vincenzo Torriani en persona realizó un reconocimiento del trazado para asegurar que fuera posible la carrera en un país devastado. Se programaron 17 etapas (3 de doble sector) pero una de ellas no pudo finalizarse, ya que terminaba en Trieste que estaba políticamente dividida entre los que querían ser italianos y los pro-yugoslavos. Estos últimos boicotearon la carrera cerca ya de meta lanzando piedras y bloqueando el paso y la etapa se anuló. No obstante, Giordano Cottur (que había sido el primer líder), natural de Trieste, junto con otros 16 ciclistas llegaron hasta meta y Cottur fue declarado ganador extraoficial.

En lo deportivo se cumplió el guión ya que Coppi y Bartali estaban ahora en equipos distintos (Bianchi y Legnano) y la lucha estaba cantada.

La etapa finalmente clave fue la de final en Nápoles, tras atravesar los Apeninos. El día anterior Coppi había sufrido una caída y se lastimó una costilla (aun así ganó la etapa), y tal vez pudo resentirse, ya que no pudo seguir a Bartali cuando atacó. La persecución duró 180 km y Gino aventajó en 4' a Fausto. La etapa la ganó Mario Ricci.

La gran batalla se produjo en las dos etapas de los Dolomitas. En la primera se impuso Coppi en el sprint del grupo de cabeza, en el que Bartali entró con el mismo tiempo. Y en la segunda, la etapa reina, Fausto se lanzó al ataque en el Falzarego, el primer gran puerto del día, y se marchó en solitario en una cabalgada épica hacia Bassano di Grappa con el Pordoi de por medio. Su ventaja fue aumentando y llegó a ser "maglia rosa" virtual con 5' de ventaja. Gino tuvo que recurrir a la táctica y esperar a su compañero Aldo Bini, que junto con un pequeño grupo lograron reducir las diferencias,aunque "Il Campionissimo" llegó en solitario a meta.

Al final del Giro Bartali aventajó en solo 47" a Coppi, mientras que Vito Ortelli, tercero, se clasificó a más 15' de los dos ases. El año siguiente cambiaron las tornas.

                                                               Trazado del Giro 1946

jueves, 30 de julio de 2026

Fedor Den Hertog, el ciclista que no quería ser profesional

 

                                                                   Fedor Den Hertog


Fedor Den Hertog llegó a arrasar en el ciclismo amateur. Consiguió la medalla de oro en los JJOO de México en la prueba de 100 km contrarreloj con el equipo de los Países Bajos (con Pijnen, Krekels y Zoetemelk), pero a pesar de las ofertas de los equipos profesionales, él se negaba a fichar.

Ganó el Tour del Porvenir, la Milk Race, el Tour de Bulgaria, el GP de las Naciones amateur y muchas carreras clásicas y por etapas. Una muestra de su dominio fue el Tour de Renania-Palatinado de 1969 en Alemania, que se adjudicó ganando 9 de las 11 etapas.

No quería perder su libertad para poder participar y ganar donde le apetecía, sin estar dentro de la estructura de un equipo que le marcara calendario y disciplina. Sin embargo, a los 28 años los compromisos familiares le hicieron recular y asegurarse un sueldo, y fichó por el equipo FRISOL. Su mejor momento había pasado pero dio muestras de su poderío. En 1975 fue 18º en el Tour, aunque sus mejores resultados profesionales fueron en 1977, cuando fue campeón neerlandés y ganó una etapa en el Tour y otra en la Vuelta.

viernes, 24 de julio de 2026

¿ Una cerveza fresca, compañeros ?

 

                                                                Julien Moineau "le piaf"


El Tour de 1935, que lideró de principio a fin Romain Maes, posee el amargo recuerdo del fallecimiento de Paco Cepeda y los numerosos accidentes y abandonos que se produjeron (solo llegaron 46 ciclistas a París). Sin embargo, también encontramos una  divertida anécdota.

Julien Moineau, cerca de cumplir los 32 años corría su quinto Tour de Francia. No le había ido mal. En su primera participación en 1927 había sido 8º y en los dos años siguientes se había anotado sendos triunfos de etapa. Además de otras carreras menores, también había ganado la prestigiosa París-Tours de 1932.

Moineau, apodado "le Piaf" (un sinónimo de su apellido, que significa gorrión) tenía marcada una etapa en concreto en aquel Tour de 1935, tal vez la etapa que iba a resultar más anodina. Era 24 de julio, 35ºC en el sur francés (Pau-Burdeos, 224 km), recién cumplidas las dos etapas pirenaicas y en vísperas de otra de doble sector con una contrarreloj.

Julien ataca pronto pero es neutralizado, aunque no es su único plan. La carrera pasa más o menos cerca de su lugar de residencia y en la población de Le Barp, a 40 km de meta, sus compinches han montado grandes mesas con abundante cerveza fresca para los forzados de la ruta. El pelotón no duda, se detiene ante aquella tentadora oferta y aprovecha para descansar unos minutos (algo que tampoco era tan inusual en aquella época), pero Moineau no para, y con un perfecto conocimiento de la carretera consigue llegar a meta con 15'33" de ventaja, lo cual le supondrá también embolsarse un premio de 10000 francos por conseguir la mayor distancia en una escapada en ese año, que supuso amortizar su inversión cervecera.



martes, 21 de julio de 2026

No todo es fácil para los superhéroes

 

               Miguel Ángel "Supermán" López ganando en el Col de la Loze en el Tour de 2020


Empezó a montar en bici ya con 15 años y, siendo juvenil, dos tipos quisieron robarle su montura. Le dieron dos puñaladas pero no consiguieron su propósito. Esa semana Miguel Ángel participó en una carrera y un periodista le bautizó como "Supermán" López.

La ascensión fue meteórica. Su primera carrera en Europa se convirtió en su triunfo en el Tour del Porvenir. Sus dotes para la escalada lo convirtieron en uno de los mejores del pelotón internacional. Aunque siempre le faltó algo de regularidad, la verdad es que las caídas y las lesiones que sufrió le justificaban, nunca pudo completar una temporada completa sin algún percance de importancia. Fue pódium en Vuelta y Giro, con sendos terceros puestos  y anduvo cerca en el Tour, aunque finalmente cayó a las sexta plaza. Ganó etapas en las tres grandes y se anotó victorias en otras pruebas de mucho prestigio como el Tour de Suiza o la Volta a Catalunya y la clásica Milán-Turín.

En su debe dos polémicas: en la Vuelta 2021 yendo tercero y en la penúltima etapa, desoye las órdenes de equipo (Movistar en ese momento) y tira con fuerza para intentar salvar su posición, que se veía seriamente amenazada. El equipo considera que su actitud puede perjudicar a Enric Mas, su compañero de equipo, que es segundo. Aunque su postura es justificable (realmente el riesgo para Mas era mínimo), al verse ninguneado por el equipo, que no le ayuda, se apea de su bicicleta y abandona. Dos posturas enfrentadas y ambas erróneas, que suponen la ruptura entre equipo y corredor.

La otra circunstancia negativa, las sospechas sobre dopaje y tráfico de sustancias prohibidas, que a fecha de hoy sigue sin resolverse. Absuelto del proceso penal, en lo deportivo todavía cumple sanción hasta julio de 2027. 

miércoles, 15 de julio de 2026

A la UCI no le gustaron las Hammer Series

 

                                                        Las Hammer Series en Stavanger


¿ Fue solo un experimento fallido o será la precuela de una nueva forma de competición ciclista que se impondrá en el futuro ?

Fue un proyecto ambicioso e innovador. Se trataba de una competencia de fin de semana en diferentes momentos de la temporada y que se quería llevar a varios continentes. Una fórmula de tres carreras: una de montaña, una llana y otra de persecución por equipos, en circuitos pequeños alrededor de una ciudad, donde no había ganadores individuales sino por equipos. Cada equipo seleccionaba siete ciclistas, aunque solo se elegían 5 para las pruebas de montaña y llano y puntuaba cada paso por meta, como las carreras de puntuación de pista, para acabar con la persecución por equipos donde éstos salían según los puntos y bonificaciones obtenidas.

Una extraña fórmula para el ciclismo tradicional, donde se buscaba que el público pudiera ver pasar la carrera en numerosas ocasiones y los ciclistas tenían que conocer en tiempo real el estado de las puntuaciones del equipo y seguir tácticas diferentes a las pruebas tradicionales.

Se disputaron solo durante tres temporadas (2017-2019) y, en principio, no atrajeron a demasiadas figuras (la excepción fue Dumoulin, que disputó las carreras de Limburgo en 2017 una semana después de ganar el Giro). La UCI puso muchas trabas y la organización acabó desistiendo. En sus tres años de vida se llegaron a disputar eventos en Limburgo, Stavanger y Honk Kong y se pretendía llevar en 2020 a Colombia.

Esta innovadora fórmula podría haber arrastrado a nuevos aficionados seguramente, aunque los más "clásicos" veían extraño que los vencedores fueran equipos y no ciclistas. A pesar de todo, un ciclista poco convencional como fue el colombiano Carlos Betancor (recordado por lucir en muchas ocasiones algo de sobrepeso), tuvo una de las mejores actuaciones de su carrera en la prueba de montaña de 2017, donde fue el gran dominador.

                                                                  Carlos Betancor

 

sábado, 11 de julio de 2026

"Napoleón" Anglade y el ejército francés

 

                                           Bahamontes y Anglade, los dos mejores del Tour'59


Marcel Bidot, seleccionador francés, eligió a los mejores, tras su fiasco en el Tour de 1958. Su "doce" parecía imbatible con Anquetil, Rivière, Bobet y Geminiani, pero tampoco en 1959 alcanzaría la gloria. Si en el 58 había sido el luxemburgués Gaul, ahora sería el español Bahamontes, quien le desbarató los planes.

Como ha ocurrido tantas veces en equipos o selecciones con demasiados gallos, no hubo táctica de equipo y cada figura hacía la guerra por su cuenta. Así fue como destacó Henri Anglade, que estaba en un segundo escalón de la supuesta jerarquía gala, pero que esa temporada llevaba el maillot tricolor de campeón nacional y se había impuesto en la Dauphiné. Apodado "Napoleón", precisamente por su visión táctica en carrera, supo aprovechar las circunstancias y luchas internas en su propio equipo y finalmente ganó una etapa y fue segundo en París. Tras él se clasificaron sus compatriotas Anquetil, Rivière y Mahé, mientras que Bobet abandonó. Siempre sensato y lúcido en sus declaraciones reconoció que aunque no recibiera apoyos de sus compañeros, Bahamontes había sido el mejor.

Tiene una curiosa anécdota con Gaston Nencini, considerado en su época como un gran bajador, durante un Giro, cuando se apostó un aperitivo en la bajada de un puerto y el italiano tuvo que pagar. 

Aunque ese 1959 fue ganador del Superprestige (equivalente al nº1 UCI), se mantuvo durante su trayectoria profesional en un buen segundo plano, siendo dos veces cuarto en los tours del 64 y 65. Cuando entendió que ya no podría dar un buen nivel, rechazó una buena oferta y se retiró, en un gesto poco habitual de honradez.