miércoles, 7 de octubre de 2026

La UCI se niega a conceder empates

 

                                                  ¿ Seguro que Evenepoel ganó a Ciccone ?


Nadie parecía hasta hace un tiempo cuestionar las imágenes de la foto-finish, pero... ¿ qué margen de error tiene la máquina ? ¿ Está siempre bien situada la cámara ? ¿El trazo de la línea coincide con la pintura sobre el asfalto ?

Si antes ya se cometieron errores cuando se determinaba al ganador a simple vista, ahora delegando la responsabilidad a la tecnología tampoco parece que pueda establecerse una verdad definitiva.

El final del Campeonato de Europa entre Ciccone y Evenepoel nos recuerda el de la Amstel de 2021, cuando Van Aert aventajó en 6 mm, según la foto a Pidcock, y éste reclamó la copia desde la línea, que nunca le mostraron. Pero es que el año siguiente y en la misma carrera, Kwiatkowski ganó la prueba varios minutos después de que se le hubiera concedido a Cosnefroy tras la revisión de la foto-finish.

En algunas pruebas de pista no ha habido problema alguno en conceder dos segundos o dos terceros puestos cuando no se podía discernir quien pasaba antes por meta, pero el criterio cambia cuando de lo que se trata es de la victoria. Aunque Remco hiciera más méritos, ¿ no podríamos tener dos campeones de Europa ante la duda ?

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Un belga llamado Pino Cerami

 

                                                       Victoria en Pau, con 41 años y 92 días


En su primera participación en el Tour de Flandes, esprintó al ver la pancarta, y pasó primero, pero la pancarta era solo de bienvenida a Wetteren, no la meta, unos hectómetros más allá. Fue 17º finalmente.

Giuseppe "Pino" Cerami, fue un inmigrante siciliano que se crió en Valonia y que llegó bastante tarde a profesionales, por necesidades económicas familiares. Esa necesidad le hizo en sus primeros años trabajar para otros por buenas primas, sin conseguir victorias importantes.

Sin embargo cuando ya superaba la treintena empezó a demostrar con resultados, su clase. Cuando ya se había nacionalizado belga, en 1957 y con 35 años, se anotó el Tour de Bélgica, su mejor victoria... hasta ese momento.

1960 fue su gran año, ganando a los 38 años, la París-Roubaix y la Flecha Valona, además de ser bronce en el mundial de ruta. Pero es que en 1963, su último año ciclista, fue 2º en la Lieja y... ganó una etapa en el Tour, la Burdeos-Pau, atacando a 1km de meta, consiguiendo un récord todavía en vigor, ser el corredor más longevo en vencer en una etapa de la carrera francesa.

A partir de 1964 se celebra el G.P.Pino Cerami, clásica belga que todavía se disputa y que en su palmarés cuenta con nombres como Merckx, Bracke, Zoetemelk, Knetemann, o Hinault.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Apuntó maneras... y las confirmó.

 

                                                           Jean-Pierre Danguillaume


De familia de tradición ciclista, Jean-Pierre Danguillaume ya se había dejado ver en el Tour del Porvenir de 1968, ganando una etapa. Fue seleccionado a última hora el año siguiente para cubrir una vacante en la selección francesa amateur que disputaba la Carrera de la Paz. Aquel año, aquella especie de tour de Europa del Este, la empezó dominando la figura emergente del ciclismo polaco, Ryszard Szurkowski, pero en la 9ª etapa, un contrarreloj de 58 km, Jean-Pierre le aventajó en casi 3', que junto a la bonificación, le aupó al liderato de la prueba, que ya no abandonó hasta el final en Berlín, el día de su 23º cumpleaños.

En 1970, su primer año de profesional (siempre con Peugeot), ganó la primera de sus siete etapas en el Tour de Francia.

Danguillaume era un seguro de vida ya que podía imponerse en cualquier terreno. Muy potente, que le hacía poder sorprender al pelotón cerca de meta o esprintar si no había grandes especialistas. También era resistente en la montaña y buen estratega, lo que le hizo coleccionar muchas victorias parciales en las más prestigiosas carreras, sobre todo del calendario francés. En su palmarés también se encuentra una medalla de bronce en el mundial de ruta de 1975. Llegó a ser 13º en el Tour y 7º en la Vuelta. Tras su retirada fue director deportivo del equipo Mercier.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

La última de los más grandes

 

                                               Postureo Lemond-Hinault (Alpe d'Huez 21/7/86)


Se recuerda más la primera que la última. Las victorias postreras de los más grandes se recuerdan como ese canto de cisne del dominador que ya no dominaba.

Eddy Merckx, que tras su derrota en el Tour de 1975 y su lesión que le impidió correr el Tour del 76 se esperaba que volviera con furia en el 77. Su tesón fue el de seimpre, pero no sus piernas. Con 32 años estaba ya para triunfos menores. Su última victoria fue el 29 de junio, en una etapa del Tour de Suiza. Hasta final de temporada ganó algunos critériums, pruebas en circuito y en pista. Se retiró en los primeros meses del 78.

Bernard Hinault ganó en la mítica cima d'Alpe d'Huez de la mano de su sucesor Greg Lemond que no le disputó la etapa de aquel Tour de 1986. Hinault se rindió a la evidencia, no podía con su compañero de equipo, aunque no actuó como su gregario, como quería que constara. Su orgullo no se lo permitía. A final de temporada abandonó también a los 32 años.

Jacques Anquetil aguantó ahasta los 35 años y su última victoria fue la clasificación general de la Itzulia en 1969, el año de su retirada. Su último Tour fue en 1964 y siguió cosechando buenos triunfos en carreras importantes hasta ese último año, en que la mencionada Itzulia fue su única victoria.

Miguel Indurain puso broche de oro, precisamente ganando el oro olímpico contrarreloj en Atlanta'96 tras no haber conseguido ganar el sexto Tour que todo el mundo daba por hecho. Luego, obligado a correr la Vuelta, abandona la carrera y en enero del año siguiente anuncia su retirada (otro con 32 años).

Fausto Coppi fue quien peor llevó lo de su declive. De hecho nunca llegó a retirarse. Falleció a los 39 años siendo ciclista en activo, pero su última victoria digna de su palmarés fue en el trofeo Baracchi de 1957, acompañado por Ercole Baldini. Fausto ya hacía varias temporadas que estaba en su ocaso físico.

Gino Bartali, sin embargo, mantuvo un nivel muy alto también hasta los 39 años, en el que se anotó tanto el Giro del Emilia como el Giro della Toscana, en el mes de junio, su última victoria, lo que le justificó su selección para representar a Italia en el Tour de aquel año. Puso punto final a su longeva trayectoria al año siguiente.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Mundiales "B", la oportunidad de los modestos.

Li Meifang sobre el velódromo. Triple campeona mundial en ruta "B"

Desde 1997 hasta 2007 se celebraron cada dos años unos peculiares campeonatos mundiales de ciclismo en ruta. Se trataba de dar oportunidad a los países que no optaban a llevar ningún representante a los mundiales "pata negra", de las grandes estrellas.  Como aliciente, se otorgaban plazas para competir en los siguientes Juegos Olímpicos. Aunque tenían oficialidad UCI resulta difícil a día de hoy encontrar dos fuentes de información en las que coincidan plenamente los resultados.
En categoría femenina encontramos sobre todo ganadoras y medallistas asiáticas, destacando Li Meifang, que obtuvo dos campeonatos contrarreloj y uno en línea, mientras que en los hombres hay más variedad de nacionalidades y algún nombre conocido entre los vencedores, como Eugen Wacker (Kirguistán), un buen "croner" que ganó el Sun Tour australiano y fue varias veces campeón de Asia y, sobre todo Murilo Fischer, el sprinter brasileño que compitió con éxito en la élite, ganando el Giro del Piamonte y llegando a ser 5º en el mundial "A" de 2005, dos años después de su victoria en el "B".
Pero si buceamos un poco encontramos un medallista de plata contrarreloj "B" en 2007 que nos sonará más. Se trata de Chris Froome, el tetraganador del Tour, que representando a Kenia, su país de nacimiento, participó en los últimos mundiales "B" hasta el momento, celebrados en Sudáfrica.


Murilo Fischer se impone en un sprint

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Dejar pasar al pelotón y ganar la etapa


                     El motorista abrecarreras ayuda a Pérez-Francés a dejar pasar al pelotón


José Pérez-Francés era un corredor muy completo en cualquier terreno, capaz de poner en aprietos a lo más granado del pelotón internacional, con un palmarés rico pero muy exiguo para su clase, en parte porque pocos estaban dispuestos a trabajar para él, seguramente por su fuerte carácter.

Ya había sido pódium en el Tour de 1963, pero su mayor gesta en la Grand Boucle fue en 1965. En la etapa Aix-les-Thermes - Barcelona de 240 km atacó desde el principio. Quería lucirse en la etapa que llegaba a su ciudad de adopción, en la que vivía desde los 17 años. Primero se distanció junto a De Rosso, pero fue neutralizado y en el Col de Puymorens se volvió a marchar con Julio Jiménez. El escalador de Ávila, más interesado en el premio de la montaña le dejó irse solo.

Pérez-Francés era vigésimo en la general. En la frontera francoespañola ya tenía seis minutos y medio de ventaja y 9'20" en la Collada de Toses. La radio, anunciando la escapada de un corredor patrio, animó al público a salir a las cunetas a espolear a José, que pedaleaba concentrado e iba calculando el tiempo que necesitaba para llegar al circuito final de Montjuïc, al que había que dar tres vueltas Ni siquiera reparó en su madre que le vio pasar a la entrada de Barcelona. Entró en el circuito con buena ventaja y al iniciar la segunda vuelta, el pelotón le alcanzó... en su primera vuelta. Llevaba todo un circuito de ventaja. Así pudo "vigilar" a sus perseguidores, desde detrás.

Pérez-Francés entró en meta con 4'23" sobre el segundo clasificado y ascendió hasta el 6º puesto de la clasificación general, aunque durante su escapada llegó a estar cerca del maillot amarillo (de forma virtual) de Felice Gimondi.





martes, 25 de agosto de 2026

Federico Ezquerra, el primer gran ciclista vasco

 

                                                   Federico Ezquerra, "el águila del Galibier"


La lista de campeones vascos de ciclismo es extensa, pero el primero en poder ser considerado uno de los grandes fue Federico Ezquerra. Se dice que la primera vez que montó en bici cayó al río con el traje que acababa de estrenar. Jugaba al fútbol, pero una lesión de tobillo le condujo hacia los pedales. Tiene un palmarés poco común, con unas 90 victorias, aunque la mayoría en pruebas pequeñas, salvo sus victorias en la Vuelta a Levante, Volta a Catalunya y su título de campeón nacional, cuando ya era veterano. En sus dos participaciones en la Vuelta a España solo consiguió un triunfo de etapa, abandonando en ambas ediciones.

Pero su grandeza la forjó en el Tour. Su actuación más épica fue en 1934 cuando comenzó con retraso a subir el Telégraph, debido a un pinchazo, pero fue alcanzando y rebasando rivales hasta encontrar a René Vietto, el formidable escalador francés, que iba en cabeza. Se detuvo en el breve paso entre el Telégraph y el Galibier a tomar una cerveza y fue ascendiendo el Galibier junto a Vietto. Los aficionados franceses empujaban a su ídolo, no solo moralmente y Federico iba entrando en cólera, teniendo que abrirse paso algunas veces con el puño o con la bomba de aire. A poco del final pudo descolgar a René y pasar en solitario, rebajando el tiempo de ascensión que el cántabro Vicente Trueba había establecido el año anterior. Henri Desgranges le "bautizó" como "el águila del Galibier" (curiosa la fijación de federicos y águilas, que tenía este hombre). No obstante, Ezquerra fue alcanzado en el descenso y acabó 4º en la etapa y 19º en el Tour.

Cuando sí consiguió la victoria fue el 19 de julio del 36, ajeno a lo que ocurría al otro lado de los Pirineos, en la etapa Niza-Cannes, donde atacó al pie de La Turbie y llegó en solitario a meta, aventajando a Sylvère Maes en 1'. Ese año logró ser 17º en la clasificación final.