miércoles, 25 de marzo de 2026

La decadencia del Tour de Suiza

                                                      El hermoso Paso de San Gotardo


El Tour de Suiza, disputado por primera vez en 1933, fue considerado durante mucho tiempo como el cuarto gran tour europeo. Todos los grandes campeones lo pretendían para su palmarés. Lo abrupta de su geografía y los espectaculares paisajes eran el marco ideal para una gran carrera. Llegó a tener 10 etapas, situado en el calendario entre el Giro y el Tour. Suiza fue además una potencia en cuanto a sus ciclistas, solo por detrás de Francia, Bélgica, Italia, España y Holanda, con estrellas como Heiri Sutter, los extraordinarios Kubler y Koblet o los ya más recientes Rominger, Zulle y Cancellara.

Pero la bondad de sus rutas o la calidad de sus ciclistas parece que no cala en el público helvético, al que apenas se le ve en las cunetas. Cada vez es más difícil confeccionar los recorridos por falta de interés de las poblaciones. Las etapas han ido reduciéndose (en 2026 solo serán 5), con trazados cada vez más limitados para molestar lo menos posible, perdiendo la esencia de lo que fue antaño.


 

lunes, 16 de marzo de 2026

No los hubiera recordado nadie, a no ser que...


                                                                         Dirk Demol


A más de 200 km de meta entró en la escapada inicial. Trabajaba para el principal favorito, Eddy Planckaert, que hacía una semana se había impuesto en el Tour de Flandes. Pasaron los kilómetros y el grupo inicial de 13 ciclistas se fue desgranando y se quedó solo con Thomas Vegmuller. Increíble,  ¡ Demol iba a ganar la París-Roubaix ! Hacía ocho años había sido segundo en la edición amateur pero como profesional su palmarés era muy pobre, aunque era bastante apreciado como gregario (de hecho fue profesional durante 14 temporadas en buenos equipos). Nunca más ocupó puestos de honor en "el Infierno del Norte", trigésimotercero, trigésimonoveno y sexagésimonoveno, las otras veces que terminó. En la clásica de Kuurne (su pueblo natal), llegó a ser tercero y también consiguió algunos top10 en algunas semiclásicas de su país.

Más llamativo todavía es el caso de Oliver Zaugg, otro gregario que fue profesional 13 años y que solo consiguió una victoria en todos esos años. ¡ Pero, qué victoria ! En 2011 el inconformista Vincenzo Nibali lanza su ataque en el mítico Ghisallo, punto clave del Giro de Lombardía, pero es alcanzado por el pelotón de favoritos, en el que ese día se encuentra el suizo Zaugg, tal vez el más modesto de todo el grupo, así que, sin nada que perder, aprovecha para atacar en la última subida de la carrera a 9 km de Lecco, donde ese año se sitúa la meta y los favoritos reaccionan tarde llegando a 8" de Zaugg, que gana así su primera y última carrera de su vida, un monumento como Il Lombardia.

                                                                      Oliver Zaugg

martes, 10 de marzo de 2026

El tren también participa en la Roubaix.

 

                                                   Pasos a nivel y ciclistas jugándose la vida


El tren venía muy bien a los tramposos de principios del S-XX cuando era muy difícil seguir a los ciclistas por la escasez de medios motorizados y aprovechaban para acortar caminos o, al menos, realizarlos más cómodamente que sobre el sillín. ¡ Cuántas descalificaciones se produjeron por esta circunstancia ! ¡ Y cuántas trampas quedarían impunes !

La París-Roubaix siempre se ha visto obligada a atravesar pasos a nivel y aquí el tren no es una ayuda, sino otro de los obstáculos a superar.

La UCI se ha visto obligada a reglamentar sobre este asunto ya que el ciclista, en su afán de llegar a meta antes que sus rivales, se jugaba la vida, sorteando la barrera si fuera menester. Por eso la parada ante un paso a nivel cerrado es obligatoria y el reglamento establece cuando es tratado como un incidente de carrera sin más o se precisa realizar alguna neutralización para que influya lo menos posible en el resultado deportivo.

En 2006, tras el suizo Fabian Cancellara, que marchaba ya en solitario hacia su victoria en el velódromo de Roubaix,  iba Vladimir Gussev, al que había descolgado unos kilómetros atrás, junto con Frank Hoste y Peter Van Petegem, cuando se interpuso entre ellos un tren en un paso a nivel a 9 km del final. Cegados por la proximidad de meta ningunearon la barrera para obtener un puesto de honor. No así sus tres perseguidores: Boonen, Ballan y Flecha que esperaron hasta ver el paso abierto y conseguir así ser segundo, tercero y cuarto en la meta, ya que sus predecesores fueron descalificados.

En los últimos años con la supresión de la mayoría de cruces con trenes el incidente más sonado fue el de 2015 (el de la foto), cuando un grupo de más de 30 ciclistas infringió la norma. Aquí sin embargo no hubo sanción. La organización alegó que el cierre de la barrera se produjo casi simultáneamente a la llegada de los ciclistas y los motoristas no tuvieron tiempo de detener al grupo. La exención de la sanción la escudaron en que no se podía identificar a todos los infractores. La propia compañía ferroviaria francesa interpuso una denuncia. Para la carrera no tuvo consecuencias ya que el paso se encontraba lejos de meta.

jueves, 5 de marzo de 2026

Mucha Vuelta y pocos medios


                                                  Recorrido de la Vuelta a España de 1941


La Vuelta a España, que había comenzado su andadura en 1935, solo había podido disputarse en dos ocasiones, debido a la Guerra Civil, así que en 1941 se celebraba la 3ª edición. Ni más ni menos que 4406 km en 21 etapas (la Vuelta más larga de la historia), para una exigua participación (32 ciclistas, todos ellos españoles excepto 4 suizos). Hay que recordar que Europa estaba en plena IIGM.

La carrera, disputada del 12 de junio al 6 de julio, discurrió bajo un calor sofocante, que unido a la escasez de medios, el estado de las carreteras (hubo etapas que contabilizaron más de 80 pinchazos), y los kilometrajes (dos etapas superaron los 300 km), consiguieron que solo llegaran a la meta de Madrid, 16 ciclistas.

Además de la más larga, esta Vuelta también fue la más lenta de la historia. Julián Berrendero, vencedor final, rodó a un promedio de 26,108 km/h. Otra nota destacada fue la inclusión de la primera contrarreloj de la carrera, como segundo sector de la 16ªetapa, entre Gijón y Oviedo de 53 km y en la que se impuso Delio Rodríguez. El gallego ganó además en todas las etapas en las que se llegó al sprint, para totalizar un total de 12 victorias parciales, siendo 4º en la general.

En la susodicha contrarreloj fue donde Berrendero arrebató el liderato a Fermín Trueba. Trueba, segundo finalmente, ganó el premio de la montaña, aunque para ello contó con el beneplácito de Berrendero (compañero de equipo), que no disputó los puntos en Navacerrada, en la última etapa.

lunes, 2 de marzo de 2026

Odile se llamaba Odiel


                                           "Odile" Defraye el primer belga que ganó el Tour


En 1912 todavía se confeccionaba la clasificación por puntos. 

A Odiel Defraye le afrancesaron el nombre, a fin de cuentas había nacido un 14 de julio. El equipo Alcyon lo inscribió para el Tour de 1912 apenas tres días antes de iniciarse y el ciclista marchó desde su pueblo en la Bélgica flamenca hasta París en bicicleta, teniendo que hacer noche en una granja.

Defraye había hecho méritos de sobra para estar en la salida, ya que había ganado con autoridad el Tour de Bélgica, imponiéndose en 4 etapas y el concesionario de la marca de automóviles presionó para que le incluyeran en el equipo, en principio para ayudar a Garrigou, último ganador y favorito. Tanto Garrigou como Defraye se mostraron como los más fuertes en las primeras etapas. Tras el abandono de Georget y la debilidad de los demás favoritos franceses, Defraye se encontró encabezando la clasificación, y la jefatura de filas cambió de espalda.

A partir de aquí no solo Garrigou se puso a su servicio sino que los belgas enrolados en otros equipos también le apoyaron y Lapize, ganador en 1910, abandonó en señal de protesta. Solo podía inquietarle Eugène Christophe, sin duda el más fuerte cuando llegó la montaña, ganando las tres etapas alpinas, pero aunque el galo conseguía distanciarle en varios minutos el recorte en puntos era mínimo.

Odile Defraye inició la racha de victorias belgas en el Tour. Ganó el único Tour que terminó, también consiguió la Milán-San Remo del año siguiente y tras la IGM ya no volvió a destacar.