Fischer compitiendo contra un caballo en 1895
Por la cantidad y variedad de sus resultados en diferentes países, se podría considerar al alemán Josef Fischer (1865-1953) como el mejor clasicómano del S-XIX. Ganador de la primera edición de la París-Roubaix en 1896, aunque por aquel entonces no sospecharía en la notoriedad que adquiriría la, seguramente, reina de las clásicas y monumento ciclista. Este hecho ya le hubiera hecho pasar a la historia del ciclismo pero además se anotó una Burdeos-París y otras carreras internacionales de aquella época, como la Moscú-San Petersburgo, Viena-Trieste, Viena-Berlín, Milán-Munich, Trieste-Graz-Viena o Munich-Coburg.
No obstante también podrían discutirle ese honor de mejor clasicómano de la época ciclistas como Lucien Lesna, Gaston Rivierre e incluso Maurice Garin. Cualquiera de ellos digno sucesor de Charles Terront.
Ya con 38 años, Josef Fischer participó en el primer Tour de Francia, en el que fue 15º.
