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sábado, 2 de septiembre de 2023

Ghisallo: puerto, santuario y museo


 Il Colle di Ghisallo, junto al Lago di Como es la dificultad montañosa tradicional del recorrido
del Giro de Lombardia, el monumento ciclista de final de temporada. No es un gran puerto,
son unos 10 km a poco más del 5% de pendiente media, pero junto con el Muro de Sormano,
suele ser juez de la carrera.
Pero Ghisallo es algo más. En la cima, la iglesia allí erigida se ha convertido en un auténtico
santuario para el ciclismo, no solo italiano, sino mundial. Los grandes campeones empezaron a
tributar maillots, trofeos y bicicletas a la Madonna di Ghisallo y en 1948 el papa Pío XII bendijo
el lugar. Se portó una antorcha a relevos desde Roma hasta allí, siendo los dos últimos
relevistas Coppi y Bartali. Actualmente, junto a la iglesia, copada de objetos donados por
grandes y pequeños campeones, existe un moderno museo de ciclismo desde 2006 y que
contó con la presencia de Fiorenzo Magni en el acto inaugural, para el deleite de los
aficionados.

miércoles, 6 de abril de 2022

Sormano, el primer muro imposible.

 

                                              El Muro di Sormano descabalgaba a los ciclistas


A Torriani, que también organizaba el Giro de Lombardía, no le gustaba que el palmarés se le llenara de sprinters y programó para después del Passo Ghisallo un camino de cabras que la propia organización asfaltó: el Muro di Sormano. Con apenas 1,7 km. de longitud pero con una inclinación media del 15% y tramos al 25%.

Era el año 1960 y los desarrollos entonces llegaban como mucho al 42 x 25. Ercole Baldini, "la locomotora de Forli" fue el más rápido es ascender (casi nueve minutos y medio)(*), pero el invento de incluir esta trampa en el recorrido del mítico Giro de Lombardía solo duró tres años. Los aficionados se turnaban para empujar a sus corredores favoritos, mientras otros subían a pie y desvirtuaba la carrera. El propio Baldini reconoció que para realizar aquella ascensión tuvo el "apoyo" de los tiffosi. De hecho parecía aquello más una procesión que una carrera ciclista.

La idea se abandonó hasta 2012 y a partir de entonces se incluye en la Clásica de las Hojas Muertas. "Purito" Rodríguez fue el más rápido en esa edición del retorno del Muro y, a pesar de unos desarrollos mucho más adecuados al asfalto apenas superó en unos segundos el tiempo de Baldini, seguramente porque no se vio tan "respaldado" por el público.


(*) Baldini fue el más rápido en 1962, en 1960 fue Massignan