Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de octubre de 2022

En Japón, el ciclismo es otra cosa

 

                                                Los velódromos japoneses vibran con el keirin

Europa es la cuna del ciclismo en ruta, no cabe duda, las grandes vueltas y los monumentos llevan a la fama a sus figuras, pero donde se mueve dinero de verdad es en Japón. Allí no hay vueltas o clásicas significativas, allí es el keirin lo que hace vibrar.

Hay toda una estructura montada con escuelas para formar a los ciclistas y competiciones por todo el país, pero la salsa son las apuestas. Millones y millones de yens van y vienen en los velódromos. Pero aquí todo está controlado: en las competiciones se aisla a los ciclistas como monjas de clausura durante los días de competición para evitar los arreglos, no pueden comunicarse con el exterior. En las carreras viste cada uno con colores chillones para ser fácilmente identificables y numerados del 1 al 9 como galgos de competición y no se les permite realizar gestos, ni siquiera cuando ganan por si se interpreta como una señal para los apostadores. A pesar del estricto control, todo esto compensa a los ciclistas que viven con todos los lujos y son considerados casi divinidades. No les hace falta salir a competir fuera de su país, en ningún sitio se gana tanto dinero.



miércoles, 14 de abril de 2021

Koichi Nakano cambió dinero por prestigio

 

                                                                        Koichi Nakano


En Japón, los grandes especialistas en keirin se hacen millonarios. El dinero que mueven las apuestas es enorme, por eso los mejores no salen del país. Sin embago, Koichi Nakano prefirió acudir a los mundiales de pista y consiguió imponerse 10 años consecutivos en la prueba de velocidad (1977-1986).

A partir de 1980 en el programa de los mundiales ya se incluía la prueba de keirin, pero Nakano siguió compitiendo en velocidad, seguramente para no arriesgarse a no ganar en su especialidad, que hubiera sido un desprestigio. En 1987 fue derrotado por su compatriota Nobuyuki Tawara y se retiró, pero en 1990 los mundiales se disputaban en Japón y Nakano volvió para competir en keirin, por fin. Sin embargo solo pudo ser quinto y se retiró definitivamente.

Ganar 10 títulos mundiales, sin embargo, no le ha consagrado como el mejor pistard de todos los tiempos, tal vez porque en su época el nivel de los "amateurs" se dice que era superior al de los profesionales, pero lo que es innegable es que popularizó su "keirin" para el resto del mundo. Hoy es toda una institución.