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miércoles, 6 de diciembre de 2023

La gran carrera del sur de Italia

 

Stan Ockers en la Roma-Nápoles-Roma

En 1902, antes que nacieran el Tour o el Giro empezó a disputarse la Roma-Nápoles-Roma, que prolongó su vida con algunos paréntesis hasta 1961. Sin embargo casi nunca se le conoció con este nombre. En principio se denominaba "XX Settembre" y se disputaba en línea, una clásica con los tremendos kilometrajes que en aquella época eran tan comunes. Costante Girardengo la ganó en 5 ocasiones; Giovanni Gerbi y Dario Beni en 3 y otros ilustres como Galetti, Binda, Belloni o Guerra también inscribieron su nombre como vencedores.

Tras la IIGM se adoptó la fórmula por etapas, con la particularidad que algunos tramos se cubrían tras moto, las famosas Lambretta. Se extendió por otras ciudades,  y fue aumentando el número de días de competición. Se la conoció como G.P. Ciclomotorístico de las Naciones e internacionalizó su participación. En 1950, por ejemplo, el pódium estuvo formado por Robic, Coppi y Bobet. También Kubler, el propio Bobet, Ockers y Magni adornaron el palmarés de la prueba, que celebró su última edición en 1961 con victoria de Jean Graczyk.

martes, 10 de mayo de 2022

Gerbi, un adelantado a su época

 

                                              No le dio vergüenza a Gerbi, depilarse las piernas


Si observamos el palmarés de Giovanni Gerbi, piamontés de Asti, destaca sobre todo su victoria en el Giro de Lombardía de 1905, el primero que se disputó de la carrera que se convertiría en monumento ciclista. Pero si leemos sobre su vida y milagros descubriremos a un auténtico pionero e innovador en su deporte.

Pronto fue conocido como "el Diablo Rojo", ya que siempre vestía un maillot de ese color y se dice que tenía bastante mal genio. Por ejemplo tras ganar la Milán-Turín de 1903 participa en el turbulento Tour de 1904 y tiene que pelearse a golpes con los hinchas de Antoine Faure, que atacan al grupo donde circulaba Garin y él mismo. Su propia bicicleta le sirve de arma.

Además, sin abandonar el rojo, utilizaría maillots de seda, mucho más ligeros y cómodos. No dudó en depilarse las piernas e incluso raparse la cabeza, para evitar turbulencias con el pelo (la mayoría de los ciclistas tardarían tres décadas en imitarle). Estudiaba a sus rivales y sobre todo, los recorridos. En el susodicho Giro de Lombardía tenía estudiado cada tramo de los 230 km y bajo un tremendo aguacero en la salida va evitando los peligrosos raíles del tranvía y todas las trampas y desperfectos de los caminos, hace 200 km en solitario sin dar opción a los favoritos Ganna y Galetti y llega a Milan con más de 40' de ventaja sobre Rossignoli que fue segundo. Con solo 20 años compite como un veterano.

Posiblemente no fue el mejor de su época, aunque obtuvo buenas victorias como el Giro del Piamonte o la Roma-Nápoles-Roma y fue dos veces tercero en el Giro, pero si un avanzado a su generación.