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sábado, 17 de enero de 2026

Gran espectáculo en el Buffalo de París

 

                                             Cartel publicitario del velódromo Buffalo de París


Hace 100 años los velódromos no eran meramente recintos deportivos, también eran puntos de encuentro de la sociedad, de lo más selecto a lo más canalla. Se celebraban veladas muy atractivas con las grandes figuras del momento.

El 24 de septiembre de 1925 se programó en el Buffalo de París un duelo Francia-Italia de ciclismo. Realmente era un Pelissiers-Italia, porque enfrentó a los hermanos Pelissier (Henri, Francis y Charles), contra las tres grandes estrellas del ciclismo italiano del momento (Girardengo, Bottecchia y Binda), en un desafío a tres mangas: una carrera de puntuación, una persecución por equipos y un medio fondo tras tándem de una hora de duración.

Henri, el mayor de los hermanos, ya con 36 años, había ganado el Tour dos años antes, pero en aquella temporada no había conseguido victorias. Francis, de 31 años, fue triple campeón de ruta francés, aunque aquel año había sido subcampeón, y el joven de 22, Charles, empezaba su carrera como profesional en la que conseguiría 16 etapas en el Tour (8 en la misma edición).

Por Italia la plantilla era de auténtico lujo. Botecchia (31 años), había sido el primer ciclista italiano en anotarse el Tour y por partida doble, de hecho había ganado su segunda Grand Boucle apenas dos meses atrás. Girardengo, de 32, era por novena vez campeón de su país, se había apuntado su cuarta Milán-San Remo y había sido segundo en el Giro y ganado 6 etapas (ya había ganados dos giros anteriormente). Binda, por su parte, era el futuro, con 23 años era quien había derrotado a Girardengo en el Giro (el primero de cinco), y también se había impuesto en Lombardía (el primero de cuatro).

La cosa ya empezó mal para los galos en la puntuación, ya que Henri pinchó y abandonó a los 4 km. Los puntos se otorgaban cada 3 vueltas al anillo, o sea , cada kilómetro, para un total de 10 sprints. Fue una gran exhibición de Girardengo que se impuso en 8 de los 10, mientras que los otros dos los consiguió Binda. Solo Charles ofreció algo de resistencia a los transalpinos.

En la segunda manga, Francia tomo ligera ventaja en principio pero fue un espejismo. Los italianos remontaron y apenas necesitaron 11 minutos para alcanzar al trío de hermanos y así poner 2-0 el marcador.

La espectacular carrera tras tándem tuvo nuevamente como protagonista a Girardengo, auténtica estrella de la noche, que aventajó en tres vueltas a Francis, que fue segundo, tras él se clasificaron Bottecchia, Henri (que salió como un cohete en las primeras vueltas), Binda y Charles.


viernes, 21 de marzo de 2025

La primera clásica se ganó a 13,3 km/h

                                                     

                                                            Un naturalista sobre dos ruedas


Aunque el título de "La Doyenne", la decana, se le otorga a la Lieja-Bastogne-Lieja como el primer monumento ciclista, la primera clásica que se disputó y que sigue con vida es la Milán-Turín. Y es que esta carrera que une las capitales de Lombardía y Piamonte a través del valle del Po data de 1876. En la primera edición de 150 km de recorrido se inscribieron 10 deportistas, aunque solo 8 tomaron la salida y fueron 4 los que llegaron hasta la meta. El vencedor fue Paolo Magretti, un naturalista, entomólogo y explorador, que marcó una media de 13,3 km/h, aventajando en hora y media al segundo clasificado.

La Milán-Turín no celebró su segunda edición hasta 1894 y no consiguió enlazar dos ediciones en años consecutivos hasta pasada la IGM. Tras más de 100 ediciones, el récord de victorias lo ostenta Costante Girardengo, con 5 triunfos entre 1914 y 1923.

La carrera ha sufrido muchos paréntesis y cambios de fecha, oscilando de la semana anterior al Giro de Lombardía o, actualmente, a la semana que precede a la Milán-San Remo. Ahora parece más afianzada al ser organizada por la Gazzeta dello Sport, programando la meta en Superga, una corta pero dura subida a las afueras de Turín.

jueves, 8 de agosto de 2024

Costante y el asesino


 Girardengo y Pollastri, los más famosos de Novi Ligure

Les unía su origen humilde y su paisanaje y los dos amaban la bicicleta. Costante Girardengo la usó para llenar sus estanterías de trofeos, Sante Pollastri para cometer fechorías. Costante se convirtió en el primer Campionissimo, Sante fue el capo de una banda acusada de sonados robos y asesinatos.

Si algo unificaba a la convulsa y violenta Italia de los años 20 era la pasión por el ciclismo. Mafiosos, camisas negras, anarquistas, campesinos o religiosos seguían las hazañas de los ases como Girardengo.
Sante Pollastri, uno de los delincuentes más buscados por la justicia emigró a Francia para pasar desapercibido, pero no pudo resistir la tentación de acudir al velódromo de París donde se disputó uno de los desafíos ciclistas más sonados de la época, un enfrentamiento sobre la pista de los hermanos Pelissier (Henri, Charles y Francis), contra un trío de ases italianos, ni más ni menos que Girardengo, Botecchia y Binda. Baggio Cavanna, entrenador de Costante y años después de Coppi, le reconoció entre el público, y Pollastri le pidió poder charlar con Girardengo. Los dos de Novi Ligure hablaron sobre su cosas (carreras y tropelías), y al parecer un fotógrafo captó una instantánea que puso en alerta a la policía. En agosto de 1927 Pollastri pretendía ir a presenciar el final del Tour para ver llegar a su paisano y admirado amigo pero le fue imposible por dos motivos: el primero porque Girardengo no participó en aquel Tour (de hecho solo lo hizo en 1914 y 1919) y en segundo lugar porque fue detenido y arrestado en el camino.

Más de 30 años después, cuando fue amnistiado a pesar de haber sido condenado a tres cadenas perpetuas, fue a encontrarse de nuevo con Costante, del que se rumoreaba que había sido su delator, le estrechó la manó y le dio las gracias.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

La gran carrera del sur de Italia

 

Stan Ockers en la Roma-Nápoles-Roma

En 1902, antes que nacieran el Tour o el Giro empezó a disputarse la Roma-Nápoles-Roma, que prolongó su vida con algunos paréntesis hasta 1961. Sin embargo casi nunca se le conoció con este nombre. En principio se denominaba "XX Settembre" y se disputaba en línea, una clásica con los tremendos kilometrajes que en aquella época eran tan comunes. Costante Girardengo la ganó en 5 ocasiones; Giovanni Gerbi y Dario Beni en 3 y otros ilustres como Galetti, Binda, Belloni o Guerra también inscribieron su nombre como vencedores.

Tras la IIGM se adoptó la fórmula por etapas, con la particularidad que algunos tramos se cubrían tras moto, las famosas Lambretta. Se extendió por otras ciudades,  y fue aumentando el número de días de competición. Se la conoció como G.P. Ciclomotorístico de las Naciones e internacionalizó su participación. En 1950, por ejemplo, el pódium estuvo formado por Robic, Coppi y Bobet. También Kubler, el propio Bobet, Ockers y Magni adornaron el palmarés de la prueba, que celebró su última edición en 1961 con victoria de Jean Graczyk.

jueves, 29 de junio de 2023

Los de la bandera en su maillot

 

Girmay luciendo su maillot de campeón de Eritrea en el Tour de Rwanda


Desde hace varias décadas, la semana anterior al inicio del Tour se dedica a la disputa de los campeonatos nacionales. No siempre fue así, antiguamente cada federación disponía las fechas que estimaba más oportunas, en ocasiones bajo la fórmula contrarreloj. Desde los años 90 también se dilucida el título contrarreloj, independientemente de la carrera en línea. Así pues, hasta la disputa del siguiente año, los ciclistas campeones portan un maillot adornado total o parcialmente con la bandera de su país, con mayor o menor agrado de su patrocinador.

Casi todas las grandes grandes estrellas han sido alguna vez campeones de sus países de origen. Sin embargo los más prolíficos campeones son casi siempre corredores que aprovechan el bajo nivel o escaso numero de licencias profesionales de sus países. Así encontramos a Nicolas Frantz con 12 títulos de Luxemburgo, Sagan 8 en Eslovaquia, Saramotins 7 en Letonia, Agostinho 6 en Portugal, Kirsipuu 5 en Estonia, Ivanov 6 en Rusia, Eriksson 5 en Suecia o Arvesen 5 en Noruega.

Como excepciones entre países con más tradición están los 5 títulos que poseen Kubler y Sutter en Suiza y Van der Wiel en los países Bajos, pero el más significativo es el caso de Costante Girardengo que consiguió nada menos que 9 entorchados nacionales en un país como Italia, siempre plagado de grandes figuras.

Como curiosidad hacer mención a los máximos ganadores desde la implantación de títulos contra el crono, con 9 coronas para el ya citado Kirsipuu, el letón Belohvosciks y el noruego Boasson-Hagen; los 10 del germano Tony Martin y el helvético Cancellara y nada menos que 13 del guatemalteco Manuel Rodas.


sábado, 5 de marzo de 2022

El primer Campionissimo

                                                    Costante Girardengo, el primer campionissimo


Dorando Pietri, el celebérrimo atleta italiano de principios de S-XX ofrecía una prima de dos liras al ciclista que pudiera completar dos vueltas a la plaza del mercado de Novi Ligure, antes que él diera una corriendo. Un joven llamado Costante lo consiguió.

No sabemos si está anécdota fue lo que le animó a dedicarse de pleno al ciclismo. Su leyenda empezó en 1915 cuando ganó la Milán-San Remo con 5' de ventaja pero fue descalificado porque se había equivocado en el recorrido y había atajado... 180 metros. Pero tomó revancha: en las diez ediciones que siguieron de la Clásica de Primavera, logró 10 pódiums consecutivos (incluyendo 5 victorias). En total logró 6 Milán-San Remo, 3 Giros de Lombardía y 2 Giros de Italia, a pesar de que en sus años de juventud no hubo carreras debido a la I Guerra Mundial.

Su apabullante hegemonía en Italia le hizo acreedor al sobrenombre de "Campionissimo" que luego heredaron otros, De hecho en sus últimos años tuvo que enfrentarse a un tal Alfredo Binda, nueve años menor que él, que le sucedió en el trono del país de la bota.

                                                            

                                                        Dura pugna Girardengo-Binda