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lunes, 9 de diciembre de 2024

El sexto maldito

 

                                    Los cuatro de los cinco tours. No todos coincidieron en vida


Varios gigantes del ciclismo reinaron durante casi una década, pero parece que conseguir el sexto Tour de Francia parece que está vetado, por una u otra razón, nadie lo ha conseguido de momento.

El primero en llegar a cinco fue Jacques Anquetil, que también fue pionero en ganar las tres grandes. En 1965, ya con 5 tours y una temporada en la que ya se había impuesto en la París-Niza y su famoso doblete Dauphine-Burdeos, decide no participar en el Tour, y cuando vuelve en 1966, su coequipier Lucien Aimar adquiere ventaja y Jacques le ayuda a imponerse, aunque acaba abandonando y ya no vuelve a la Grand Boucle.

Le sucede Merckx, también pletórico en 1975 para llevarse su sexto con su cosecha habitual de clásicas, pero flaquea en la montaña y debe ceder ante Thévenet. Enfermo en 1976 vuelve en el 77 pero ya no es el mismo.

Otro monstruo surge en la decadencia del belga, el bretón Bernard Hinault domina con mano de hierro y consigue también 5 tours, aunque ya el último lo gana más por su carácter que por sus piernas.

Un gigantón navarro apunta maneras, le cuidan, le reservan en su juventud, porque ven sus posibilidades... y no se equivocan, cuando le dan galones se anota sus cinco de forma consecutiva, con superioridad apabullante. Induráin si parece lanzado para ir por otro, el Tour le prepara un final de etapa en Villaba, su localidad natal, pero esta vez falla y es 11º. 1996 lo acaba abandonando en la Vuelta hastiado por la sobreexigencia a la que es sometido y se retira del ciclismo.

 Y entresiglos, un americano en París, un Armstrong transformado tras una terrible enfermedad gana 5, 6, 7 y se retira en la cumbre, pero vuelve para tratar de conseguir el octavo, y su arrogancia con sus compañeros de oficio, que lo acusan, le hacen perder, descalificado, los otros siete.

¿ Está el sexto maldito ?  

sábado, 27 de julio de 2024

Los más grandes no podían ser campeones olímpicos

 

                                Por fin, uno de los "grandes" fue oro olímpico (Induráin-Atlanta 1996)


Desde los primeros juegos de la era moderna (Atenas 1896), el ciclismo formó parte del programa olímpico. Allí. el griego Aristidis Konstantinidis fue campeón en ruta, mientras que en las pruebas de pista destacó el francés Paul Masson, que conquistó tres oros.

Pero esa extraña y contradictoria condición del espíritu olímpico que dice por un lado que deben competir los mejores y por otro que impere el carácter amateur de los participantes, privó durante muchos años a los más grandes a poder luchar por los metales (también en otros deportes). Si bien han sido campeones olímpicos ciclistas que más tarde fueron grandes profesionales (Baldini, Kuiper, Ludwig...), nadie de los más grandes pudo obtener el preciado metal hasta que, en los Juegos de Atlanta de 1996 se permitió la participación de los profesionales. Allí, el gran Miguel Induráin, en la prueba contrarreloj, que se estrenó ese año, logró inscribir su nombre como campeón en el palmarés de las Olimpiadas

jueves, 1 de septiembre de 2022

Un extraterrestre en Luxemburgo

 

                                                                                Imbatible

La superioridad que mostró Induráin en los cinco tours consecutivos que se anotó fue aplastante. Nadie podía descolgarle en la montaña, los propios escaladores lo pasaban mal solo para seguirle y en las cronos era intratable.

Pero si hay que elegir la mejor contrarreloj de Miguel Induráin, hay que referirse a la de Luxemburgo en 1992, su segundo Tour victorioso. La etapa era de 65 km y algo quebrada, terreno ideal para que la fuerza del navarro se impusiera, pero lo que pocos esperaban era las diferencias abismales que consiguió con sus rivales. Invirtió 1h.19'31" en completar el recorrido y dejó a Armand de las Cuevas (2º) a 3' exactos y a Gianni Bugno (3º) a 3'41". Durante la prueba dobló al doble ganador del Tour, Laurent Fignon, que había salido 6' antes que él. Otros ejemplos: Lemond perdió 4'04", Zulle 4'29", Bernard 4'54", Alcalá 5'25", Breukink 6'15", Ekimov 10'09"... por nombrar a especialistas consumados.


miércoles, 19 de mayo de 2021

El campeón generoso

                                                                    Tour 2003 - Isola 2000


Miguel Induráin fue un campeón atípico. Todos los grandes dominadores acapararon victorias mientras pudieron. Para Eddy Merckx, por ejemplo, era inconcebible no intentar ganar cuando se ponía un dorsal, según él era traicionar a la propia carrera no intentar ganarla. Bernard Hinault aplastó a sus rivales mientras pudo y, cuando no pudo lo consiguió también muchas veces intimidando con su presencia o buscando acuerdos. También Coppi, Anquetil, Binda no desaprovecharon ocasiones para engrosar su palmarés.

Sin embargo Miguel no era así. Se marcaba objetivos y los conseguía porque era el mejor pero por el camino no aprovechaba su superioridad y, sino dejaba ganar a sus rivales, al menos no les disputaba las victorias. Rominger, Chiapucci, Leblanc y quien sabe cuantos más disfrutaron la generosidad del gigante navarro. ¿ Existe alguna foto de Induráin con los brazos en alto vistiendo de líder ?

No es de extrañar que no se le conozcan enemigos.



 

viernes, 29 de mayo de 2020

El navarro (casi) invencible


Giro 1994 (etapa Merano-Aprica)

El dominio de Miguel Induráin, "el gigante de Villaba", era demoledor. Machacaba a sus rivales en las contrarreloj y su ritmo infernal subiendo solo era soportado por unos pocos. Pero en el Giro de 1994, una figura emergente, Evgeni Berzin, se puso de líder en la etapa prólogo y ya no abandonó la "maglia rosa". En una de las etapas más duras, tras haber superado el coloso Stelvio y el temible Mortirolo, en la corta pero exigente subida al Valico di Santa Cristina, se confirmó además la figura de un escalador fuera de serie, Marco Pantani. Hasta el final del Giro se vio al Miguel más peleón y combativo. Tras una bonita lucha, Berzin y Pantani precedieron a Miguelón en el podium final.