jueves, 25 de septiembre de 2025

Claveyrolat, una vida de contrastes

 

                                     Con el equipo R.M.O. donde consiguió sus mayores éxitos.


Estuvo en uno de los pódiums del Tour, el de Lemond, Chiapucci y Breukink de 1990, pero fue como rey de la montaña de aquella edición, en la que además ganó una etapa.

Sin llegar a ser uno de los grandes, fue un escalador notable, destacando sobre todos en la Dauphiné en sus primeros años de profesional.. De carácter impulsivo y pedaleo zigzagueante, nunca pasó desapercibido para bien o para mal, ni en el ciclismo ni en su vida privada. En 1989, por ejemplo, fue seleccionado para disputar el mundial de ruta con Francia. Se preparó concienzudamente, hizo una muy buena carrera y se clasificó 5º, pero no se atuvo a la táctica de equipo y fue muy criticado.

Cuando se retiró montó un bar, pero se convirtió en su mejor cliente, reportándole nefastas consecuencias, provocando un grave accidente de tráfico. La fortuna quiso que ganara un importante premio a la lotería pero inmerso en graves problemas personales, se quitó a la vida con apenas 40 años.


domingo, 21 de septiembre de 2025

Los placeres de Anquetil

 

                                    Anquetil no se privó de ninguno de los placeres de la vida


El cáncer se llevó demasiado pronto a Jacques Anquetil, pero tuvo tiempo a disfrutar del éxito gracias a su esfuerzo, su inteligencia y a su irresistible atractivo físico.

El pentaganador del Tour y considerado el mejor croner de todos los tiempos, supo gestionar sus limitaciones para dominar a sus rivales con su inteligente control de las carreras. No se privó de los placeres de la buena mesa y amasó una gran fortuna. Llegó a cobrar cuatro veces el premio de una carrera que no ganó (*).

Hoy en día hubiera sido el número uno en los programas del corazón. Dejó a su esposa por su amante, Janine, posiblemente al amor de su vida, pero tuvo un hijo con la hija de ésta y otro con su nuera.

(*) G.P. Lugano (1962): Jacques ya llevaba 6 victorias en la prueba contrarreloj suiza, las últimas cuatro consecutivas y la organización le ofreció el premio para que no participara, oferta que el normando no rechazó. Pero días antes del evento la dirección de carrera rectificó y volvió a invitarle, pagándole de nuevo el premio como fijo de salida. Llegado el momento, los helvéticos le sugirieron que no se empleara a fondo, para dar opción a otros. Anquetil asintió, no sin exigir un nuevo pago a cambio. El gran favorito, excluido Jacques, era Ercole Baldini, "la locomotora de Forli", El italiano, que desconocía los acuerdos adquiridos, se acercó al rubio francés y le ofreció nuevamente el importe del premio. Así pues, Anquetil se embolsó por cuarta vez el montante. Eso sí, cumplió y ni siquiera hizo pódium. Curiosamente, Baldini fue batido por escaso margen por el suizo Rolf Graff.

En 1965 Anquetil obtuvo su séptima victoria en el G.P. Lugano.

martes, 16 de septiembre de 2025

Vingegaard, el campeón discreto

 

                                        2021-2025, siempre los mismos protagonistas en el Tour


No es mediático, su cara de niño, su aparente fragilidad física y su timidez no acaba de llegar al gran público, seguramente porque su gran rival, Tadej Pogacar, es todo simpatía y carisma. También su forma de competir es distinta, midiendo más los esfuerzos, sin alardes innecesarios.  Jonas Vingegaard está siendo el único ciclista capaz de discutirle a Pogacar su supremacía mundial, aunque solo sea en el Tour de Francia.

Se puede decir que Jonas y Tadej, hasta la fecha un escalón por encima de cualquier otro, han protagonizado en el último lustro el "mano a mano" más igualado y extendido en el tiempo de la historia del Tour, y que parece puede alargarse algún año más.

En sus duelos, siempre aparece Pogacar como ligeramente más favorito, en parte por su versatilidad y en parte por el favor del público y los medios, que prefieren al esloveno ante el danés. Por suerte, la coincidencia de estos dos campeones, al menos en el Tour, ha proporcionado un espectáculo emocionante, además de un ejemplo de deportividad y "fair-play" como pocas veces se ha visto entre rivales tan enconados. 


jueves, 11 de septiembre de 2025

Valetti, la precuela del fenómeno Coppi-Bartali

 

                                                         Valetti también fue parte de aquello


Giovanni Valetti era un año mayor que Bartali, era un gran rodador y sin ser un escalador puro podía mantener un fuerte ritmo en las subidas. El gran Gino ya se había anotado los giros de 1936 y 1937 y Valetti había sido 5º y 2º. Pero en 1938, Bartali, no solo por motivos deportivos concentró toda su preparación para mayor gloria de Italia en el Tour, que acabó ganando.

Valetti no desaprovechó la ocasión y no dio muchas opciones a sus rivales, llevándose la Corsa Rosa con cierta holgura, tras haberse impuesto también en el Tour de Suiza. Pero el año siguiente si estaba en la salida "Il Piadoso" y, sin embargo un pletórico Giovanni le derrotó.

El equipo Bianchi le fichó, pero a partir de 1940 empezó su rápido declive y apenas pudo ser 17º en el Giro. En ese 1940 el joven Fausto Coppi, en principio gregario de Bartali, se anotó su primer Giro y empezó la leyenda de la rivalidad ciclista más famosa de todos los tiempos.

Echando un ojo a los vencedores del Giro de Italia, desde 1936 hasta 1953, además del "Fraile Volador", del "Campionissimo" y del extraordinario Fiorenzo Magni, solo aparece el nombre de dos estrellas fugaces: Giovanni Valetti (1938 y 39) y Hugo Koblet (1950).

sábado, 6 de septiembre de 2025

Desgranges y el juego del calamar

 

                                                                Fontan camino de la meta


Henri Desgranges confesó alguna vez que le hubiera gustado que un solo corredor llegara a completar el Tour de Francia, un único superviviente en París. Y la verdad es que puso los medios para intentarlo, con un reglamento que bordeaba lo inhumano.

Una de sus reglas era que cada corredor debía reparar sus averías y que no podía cambiar su máquina o las piezas de esta si no se debía a un accidente en el que la bicicleta resultara irreparable. En muchas ocasiones supuso el abandono  o pérdida de cualquier posibilidad de triunfo de decenas de ciclistas(¿quién no conoce los infortunios de Christophe?).

En 1929 Victor Fontan se había colocado líder en la 9ª etapa, aquella Bayonne-Luchon de 363 km que vio la victoria de Salvador Cardona y en la que Fontan fue segundo, pero en la 10ª, Luchon-Perpignan de 323 km, rompió su horquilla y penó durante 145 km a través de los Pirineos buscando otra bicicleta para poder acarrear la suya a la espalda para llegar a meta con su máquina original. Llegó a meta exhausto con varias horar perdidas y ya no tomó la salida en la siguiente etapa.

Más fortuna tuvo en 1921 Leon Scieur, cuando una caída al principio de la penúltima etapa le dejó inservible una rueda. Scieur era el líder y no se resignó a perder el Tour tan cerca del final. Cómo ningún juez de carrera había presenciado el accidente, el belga tras proveerse de otra rueda, cargó la averiada sobre su espalda para demostrar que no era aprovechable, y así cabalgó 300 km hasta meta. El eje de la rueda le hizo una herida que le dejó cicatriz de por vida. A Leon no le importaba mostrarla cuando se lo requerían... había ganado el Tour de Francia.

                                                            Scieur con sus tres ruedas

domingo, 31 de agosto de 2025

Los campeones olímpicos del S-XIX

 


Paul Masson y Aristidis Konstantinidis

El ciclismo fue uno de los deportes incluidos en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, celebrados en Atenas en 1896. Se disputaron 6 competiciones, aunque el número de ciclistas no llegó a la veintena, con representantes de 6 países distintos.

Cinco de las pruebas tuvieron lugar en el velódromo de Fáliro. Las tres pruebas cortas (velocidad, contrarreloj y 10 km) tuvieron el mismo ganador, el francés Paul Masson. La carrera de 100 km fue para el también francés Léon Flameng y la de resistencia (12 horas), para el austrohúngaro Adolf Schmal, que solo superó al segundo clasificado en 300 m. En estas últimas solo completaron la prueba dos ciclistas.

La carrera de ruta consistía en ida y vuelta a la ciudad de Marathon. Aquí, Aristidis Konstantinidis, fundador años antes del primer club ciclista griego, completó los 87 km con 20' de ventaja sobre sus perseguidores, si bien no fue una carrera plácida para él, con avería y caída incluida, circunstancias que también afectaron a sus rivales. De hecho la media horaria apenas fue de 25,8 km/h.

martes, 19 de agosto de 2025

El muro que le separaba del Tour

 

                        Dieter Wiedemann, el primer germano oriental que participó en el Tour


Su padre le había inculcado su amor por la bicicleta. Dieter Wiedemann empezó a destacar en las categorías inferiores. Pero en la época y en lugar en que creció Dieter jamás podría medirse a los mejores en el Tour de Francia. El deporte, como cualquier actividad, estaba bajo el control del gobierno de la Alemania Oriental.

Afortunadamente llegó a disputar la carrera más importante a la que podía aspirar, la Carrera de la Paz, y allí destacó, siendo tercero en 1964. Aprovechando unas pruebas de preparación para los JJOO en la otra Alemania, se escapó para reunirse con su amada, una alemana occidental a la que había conocido años antes. La disidencia le supuso no pocos problemas a su familia y la Stasi le estuvo presionando durante muchos años, pero alcanzó su sueño. En 1967 el Tour se disputó por equipos nacionales y Dieter fue seleccionado por la RFA luciendo el dorsal 18. Consiguíó acabar  el Tour en la posición 52 a un poco más de una hora de Pingeon.

En el libro "La carrera contra la Stasi" de Herbie Sykes, está magníficamente relatada la historia de este luchador.