martes, 17 de diciembre de 2024

Il cuore matto (corazón loco) de un guerrero de la carretera

                             No era extraño verle parado en la cuneta para bajar pulsaciones


Franco Bitossi (1940, Camaioni di Carmignano) fue uno de los mejores ciclistas italianos de las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo. Sin adquirir la notoriedad de contemporáneos y compatriotas suyos como Gimondi, Motta, Dancelli o Adorni, su palmarés esta repleto de triunfos. Era rápido, explosivo y buen escalador, pero si hubiera que definirle por una sola característica, sería la de luchador.

Cualquier terreno lo aprovechaba para atacar. Su tesón le proporcionó tantos o más triunfos que su propia clase. Sus victorias son variopintas pero destacan sus 21 etapas en el Giro (donde fue 7 veces top10, tres veces ganador de la montaña y otras tantas de la regularidad), 4 etapas en el Tour (también maillot verde y 8º como mejor clasificación), dos Lombardías, tour de Suiza, Volta a Catalunya, Tirreno-Adriático...

Sin embargo por lo que fue más conocido fue por una derrota "in extremis" (cuando fue batido sobre la línea por su compatriota Marino Basso en el mundial de 1972) y por su arritmia. Y es que Franco alcanzaba más de 220 pulsaciones en pleno esfuerzo, lo que le obligaba a detenerse para normalizar su ritmo cardiaco. A pesar de ello prolongó su carrera deportiva hasta cerca de la cuarentena, sin dejar de rellenar su zurrón de victorias, superando sin problemas los exámenes médicos. Eligió para retirarse la misma carrera en la que debutó como profesional, el Giro dell Emilia en 1978, coincidiendo ésta con la de su rival y amigo, el grandísimo Felice Gimondi. 

Bitossi portó tres temporadas el maillot tricolor de campeón de Italia


lunes, 9 de diciembre de 2024

El sexto maldito

 

                                    Los cuatro de los cinco tours. No todos coincidieron en vida


Varios gigantes del ciclismo reinaron durante casi una década, pero parece que conseguir el sexto Tour de Francia parece que está vetado, por una u otra razón, nadie lo ha conseguido de momento.

El primero en llegar a cinco fue Jacques Anquetil, que también fue pionero en ganar las tres grandes. En 1965, ya con 5 tours y una temporada en la que ya se había impuesto en la París-Niza y su famoso doblete Dauphine-Burdeos, decide no participar en el Tour, y cuando vuelve en 1966, su coequipier Lucien Aimar adquiere ventaja y Jacques le ayuda a imponerse, aunque acaba abandonando y ya no vuelve a la Grand Boucle.

Le sucede Merckx, también pletórico en 1975 para llevarse su sexto con su cosecha habitual de clásicas, pero flaquea en la montaña y debe ceder ante Thévenet. Enfermo en 1976 vuelve en el 77 pero ya no es el mismo.

Otro monstruo surge en la decadencia del belga, el bretón Bernard Hinault domina con mano de hierro y consigue también 5 tours, aunque ya el último lo gana más por su carácter que por sus piernas.

Un gigantón navarro apunta maneras, le cuidan, le reservan en su juventud, porque ven sus posibilidades... y no se equivocan, cuando le dan galones se anota sus cinco de forma consecutiva, con superioridad apabullante. Induráin si parece lanzado para ir por otro, el Tour le prepara un final de etapa en Villaba, su localidad natal, pero esta vez falla y es 11º. 1996 lo acaba abandonando en la Vuelta hastiado por la sobreexigencia a la que es sometido y se retira del ciclismo.

 Y entresiglos, un americano en París, un Armstrong transformado tras una terrible enfermedad gana 5, 6, 7 y se retira en la cumbre, pero vuelve para tratar de conseguir el octavo, y su arrogancia con sus compañeros de oficio, que lo acusan, le hacen perder, descalificado, los otros siete.

¿ Está el sexto maldito ?  

sábado, 30 de noviembre de 2024

Contrastes entre el barro y el asfalto

 

                                          Roland Liboton fue uno de los dominadores de los 80


Mathieu Van der Poel y Wout Van Aert llevan unos años protagonizando épicos duelos en los mundiales de ciclocross y cuando coinciden en alguna prueba de la Copa del Mundo. Dos figuras en el asfalto pero que cuando se prodigan sobre el barro no tienen rival.

Sin embargo si repasamos la lista de campeones mundiales de ciclocross, muchos de ellos son desconocidos en la ruta. Hay excepciones: el primer mundial se celebró en 1950 y fue ganado por Jean Robic, ganador de un Tour. Ningún ganador más de grandes vueltas ha sido campeón. Sin embargo el citado Van der Poel ha vestido el arcoíris tanto en ruta como en barro, y Roger De Vlaeminck, ganador de 11 monumentos, también escribió su nombre un año, con permiso de su hermano Eric, que ostenta el récord de mundiales, con 7. Tras Eric, Van der Poel lleva 6 de momento (también su padre Adrie fue campeón); Albert Zweifel, Renato Longo y André Dufraisse, 5; Roland Liboton, 4, etc... que solo participaron en carretera en contadas ocasiones.

Suenan más otros campeones como Klaus-Peter Thaler, Pascal Richard o Zdenek Stybar.

En mujeres, Marianne Vos se ha permitido mandar en ambos terrenos y acumula 8 entorchados mundiales en ciclocross y tres en ruta, además de sus títulos y oros olímpicos en pista.

Por países, dos dominadores claros: en hombres Bélgica con 30 campeonatos y en mujeres Países Bajos, con 13.

Marianne Vos

                            Sven Nys, solo un título pero dominador durante varias temporadas

  

martes, 26 de noviembre de 2024

Coleccionando etapas

 

                                                Delio Rodríguez se anotó 39 etapas en la Vuelta


Con la trigésimoquinta victoria de etapa de Cavendish en el Tour, se rompió un récord que parecía inalcanzable, pero las marcas están para batirlas. Si consideramos Tour, Giro y Vuelta, obtenemos un interesante ránking de victorias de etapa entre las tres grandes.

Podemos hacer varias consideraciones: que la Vuelta empezó mucho más tarde que Tour y Giro; que predominan los sprinters porque suelen haber más oportunidades para ellos; que no todos los grandes vueltómanos son los que más victorias de etapa acumulan, que hay muchos italianos en la lista... en fin ahí va el listado de los que han ganado en 25 o más ocasiones en las "grandes".

Merckx, 65 (34 en el Tour, 25 en el Giro y 6 en la Vuelta)

Cipollini, 57 (42 en el Giro(récord))

Cavendish, 55 (se incluyen las 35 del Tour)

Petacchi, 53 (llegó a ganar etapas en las tres el mismo año (2003))

Binda, 43 (41 en el Giro, hasta 12 etapas en una sola edición (8 seguidas))

Hinault, 41

Guerra, 39

Delio Rodríguez, 39 (todas en la Vuelta (récord))

Van Looy, 37

Maertens, 35 (13 en la Vuelta de 1977, 20 en una sola temporada (1977))

Coppi, 31

Girardengo, 30 (todas en el Giro)

Bartali, 29

Moser, 27

Marino Basso, 27

Di Paco, 27

Pogaçar, 26 (veremos hasta donde llega)

Saronni, 26

Poblet, 26 (fue el primero en conseguir victoria en todas en la misma temporada (1956))

Van Steenbergen, 25

Bitossi, 25 (sin ser un gran sprinter, era un magnífico "llegador")

Bontempi, 25


jueves, 21 de noviembre de 2024

Equipos y sponsors

 

                                            De Vlaeminck con el mítico maillot del Brooklyn


Pues si, el Brooklyn era una marca de chicles y el Molteni de embutidos. No siempre los más grandes han estado patrocinados por multinacionales o grandes firmas.

Como es natural han predominado los fabricantes de bicicletas o de sus componentes. El Alcyon y el Atala fueron los dos primeros grandes equipos de la historia del ciclismo, aglutinando a las grandes figuras de principios del siglo XX, y nombres como Bianchi, Gitane, Mercier, Orbea, Campagnolo han sponsorizado durante muchas épocas a buenos equipos, y también se unieron marcas de automoción (Peugeot(*), Ford, Renault, Fiat...). Pero el abanico de anunciantes es curioso: refrescos y bebidas (Kas, Vini Caldirola, Buckler, La Casera...); juegos de azar (Lotto, La Française del Jeux); fundaciones (ONCE, Amore e Vita); países o regiones (UAEmirates, Astana, Euskadi, Flandria), etc.

Y otros tantos que hace falta buscarlos para saber que producto vendían: Castorama, Dormilón, Alfa Lum, Ti-Raleig, Gewiss... empresas que han sostenido a nuestro deporte.
(*) Peugeot en principio fabricaba bicicletas, los coches vinieron después





jueves, 14 de noviembre de 2024

La semilla surgió en Colorado

 

                                    Hinault y Lemond (con el maillot de líder) en la Coors Classic


En el oeste americano, concretamente en Colorado, fue donde arrancó definitivamente el ciclismo profesional norteamericano de ruta. Desde 1975 se disputó la Coors Classic, aunque en principio se denominó la Red Zinger Bycicle Classic, ya que tenía otro patrocinador.

El ganador de las dos primeras ediciones fue John Howard, aunque pronto encontraríamos entre sus vencedores a ciclistas de la talla de Greg Lemond, Patrocinio Jiménez, Raúl Alcalá o el mismísimo Bernard Hinault. Los dólares llevaron allí a grandes figuras además del emergente ciclismo nacional y a la participación de los mejores pedalistas colombianos y soviéticos. Dos semanas de competición de alto nivel.

En 1986 el pódium estuvo formado por Hinault, Lemond y Phil Anderson. Buen trío.

La última edición se disputó en 1988 con victoria para Davis Phinney y ya la temporada siguiente la carrera se trasladó a la costa este por un magnate llamado Donald Trump.

También hubo carrera femenina durante el mismo periodo, en la que Jeannie Longo consiguió cuatro victorias, pero es que además adornaron su palmarés ciclistas como Maria Canins, Rebecca Twigg o Connie Carpenter, que se alzó tres veces con el triunfo.

La gran Jeannie Longo

 

martes, 5 de noviembre de 2024

El fenómeno de Cesenatico

                                             Ataque en el Galibier para sentenciar el Tour 1998
 

En 1994 se destapaba la figura de un escalador puro. En uno de los Giros más bonitos que se recuerdan, se descubría a Marco Pantani que se colaba en la clasificación final entre Evgeni Berzin y Miguel Induráin, ganando dos etapas de montaña. También tuvo una gran actuación en el Tour, donde fue tercero.

En 1995 también se impone en dos etapas del Tour pero un terrible accidente al final de la temporada pone en duda su continuidad en el deporte. Vuelve año y medio después y tras abandonar en el Giro tras otra caída, retoma su nivel en el Tour donde vuelve a ganar dos etapas y es tercero en París.

1998 es su gran año. Está intratable. Nadie puede seguirle cuando demarra en la montaña. A pesar de que ni el Giro ni el Tour son excesivamente montañosos, su superioridad es aplastante y consigue el doblete, ganando ambas carreras, gesta que tendrá que esperar 26 años hasta que se repita. Además, su victoria del Tour supone la vuelta a lo más alto del pódium de un italiano 33 años después del triunfo de Felice Gimondi. Italia idolatra a Marco, apodado "Il pirata".

Parece que su reinado se prolonga al año siguiente cuando gana 4 etapas en el Giro, incluida la mítica del Santuario di Oropa, donde supera uno a uno a todo el pelotón tras haber sufrido una pequeña avería a pie de puerto. Pero a dos días del final salta la bomba: el control antidopaje arroja valores anómalos de hematocrito y ahí empieza su caída, su depresión y sus adicciones. A pesar de algunos destellos, nunca volverá a ser el mismo y, en extrañas circunstancias, su vida se apaga el 14 de febrero de 2004.