domingo, 15 de enero de 2023
Sequía histórica
domingo, 9 de octubre de 2022
No todos cumplen las espectativas
Como su nombre indica el Tour del Porvenir fue creado, a principios de los 60, como un pequeño Tour para corredores jóvenes. Promesas candidatos a figuras. Una prueba exigente que con el tiempo ha cambiado en número de etapas (llegó a tener hasta 15) y denominación. Fue reservado a corredores sub23 o sub 25, según ediciones y se corrió por marcas comerciales o equipos nacionales.
En 58 ediciones disputadas(*), 7 ganadores coinciden con vencedores del Tour absoluto. Felice Gimondi fue el primero en conseguirlo, además en años consecutivos (1964 y 1965). A Joop Zoetemelk le costó 11 años (1969-1980), y también lo consiguieron Lemond, Induráin, Bernal y Pogacar. El caso curioso es el de Laurent Fignon, que ganó antes el Tour que el Porvenir.
Aunque la mayoría de ganadores han sido corredores notables, otros pasaron prácticamente desapercibidos después. Por ejemplo en 1968 Jean-Pierre Boulard ganó una prueba donde el rey de la montaña y el campeón por puntos fueron nada menos que Van Impe y De Vlaeminck. Otros "anónimos" fueron Marcel Duchemin, Hervé Garel, Christian Robini y algún otro.
También el Giro tiene su hermano menor, el Girino, creado en los 70 y con 5 ganadores posteriores del Giro grande hasta ahora: Moser, Battaglin, Pantani, Simoni y Di Luca
(*) hasta 2022
martes, 28 de diciembre de 2021
Moser y Torriani derrotaron a Fignon
Y Fignon perdió la "maglia"
Vincenzo Torriani deseaba que el gran Francesco Moser ganara el Giro... y casi toda Italia también. Era un auténtico ídolo y no había ganado la Corsa Rosa.
El trazado le favorecía: poca montaña y mucha contrarreloj, además de las bonificaciones. Los dos colosos se alternaron la maglia rosa durante todo el Giro, aprovechando cada uno su terreno. Fignon tuvo un día malo en la etapa con final en el Blackhaus, pero consiguió tiempo en las etapas más duras de montaña, aunque la organización suspendió el paso por el Stelvio aduciendo que estaba impracticable por la nieve (lo cual fue desmentido por las fotografías de algunos periodistas). No sirvieron de nada las protestas de Fignon y su equipo, incluso los tiffosi abuchearon a su compatriota Visentini, que se había unido a las quejas del parisino.
El caso es que Fignon llegó a la úlima contrarreloj con más de 2' de ventaja, pero no fue suficiente. "Il Cecco" voló en los 42 km para llegar al anfiteatro de Verona a una media superior a 51 km/h y enjugar su desventaja. Además está la polémica del helicóptero que, según Fignon volaba bajo delante de él para perjudicarlo con el viento que producía y volaba detrás de Moser para "empujarlo" hacia la victoria.
Todo fueron obstáculos para el francés pero no hay que desmerecer el Giro de Moser, que luchó como un titán, defendiéndose bravamente en la montaña y jugándose el tipo en los descensos, aunque probablemente Fignon hubiera resultado ganador en condiciones normales.
Laurent Fignon ganó el Giro que merecía en 1989.
Incomparable marco para la victoria de Francesco Mosermartes, 28 de septiembre de 2021
El tesón de Simon y el rubio de las gafas
Pascal Simon en el momento de su retirada
El Tour de 1983 se presentaba el más incierto de los últimos tiempos. El gran y único favorito, Bernard Hinault había tenido que renunciar por una tendinitis agravada por sus esfuerzos para conseguir ganar la Vuelta a España. Había pronósticos para todos los gustos: los veteranos Zoetemelk y Van Impe podían aspirar de nuevo a la victoria, incluso algunos periodistas "entendidos" veían en un semidesconocido Jean-Marie Grezêt un outsider. Podía suceder cualquier cosa con la primera presencia en la Grand Boucle de un equipo colombiano que, sin duda, rompería la carrera en la montaña.
Tras el paso de los Pirineos, el mejor era Pascal Simon pero, cuando iba de amarillo, se fracturó el omoplato. No abandonó, aguantó estoicamente durante una semana hasta que no pudo más. Y entonces surgió el joven coequipier rubio de gafitas que tanto había ayudado a Hinault a ganar la Vuelta. Un Laurent Fignon pletórico aprovechó para ganar el Tour y poner en duda la continuidad del dominio de Hinault para las siguientes ediciones. El segundo puesto de Ángel Arroyo y las primeras exhibiciones de Pedro Delgado, marcaban también el resurgimiento del ciclismo español.


