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martes, 16 de junio de 2026

La liga la ganó el Benfica pero en el Tour ganó el Sporting


                       El eterno Joachim Agostinho con los colores verdiblancos del Sporting CP


El dominio histórico de los tres grandes clubs de fútbol portugueses (Benfica, Porto y Sporting), se trasladó durante décadas a las carreteras lusas en la popular Volta a Portugal. Los aficionados de las zonas rurales del país ibérico que normalmente no podían ir a presenciar los partidos de sus equipos a Lisboa o Oporto, podían animar a sus colores desde las cunetas durante el transcurso de las etapas de La Grandissima.

Aunque otros clubs europeos patrocinaron equipos ciclistas hace muchas décadas, solo Portugal ha mantenido la sponsorización en mayor o menor medida, asociándose con marcas comerciales hasta prácticamente la actualidad. El Benfica, por ejemplo, acumula 9 victorias en la Volta a Portugal y el W52-FC Porto subsistió hasta 2022.

Pero el reconocimiento internacional más importante fue la participación del Sporting en el Tour de Francia, en 1975 capitaneados por Agostinho y en 1984 con Marco Chagas como jefe de filas. Precisamente en 1984 y en la 5º etapa entre Béthune y Cergy-Pontoise de 207 km, Paulo Ferreira saltó del pelotón en el km 3, una veintena de kilómetros después se le unieron Le Guilloux y Barteau, a los que batió al sprint. El pelotón llegó a 17' y Vincent Barteau se vistió de amarillo.

El Sporting fue tercero en la liga de fútbol, a 10 puntos del Benfica, pero ganó una etapa del Tour de Francia.

martes, 2 de enero de 2024

Grandes, pero no en "las grandes".

"Purito" Rodríguez tuvo a su alcance la Vuelta y el Giro

Cuando se repasa la lista de ganadores de las tres grandes vueltas nos sorprenden algunos nombres que estamparon su apellido, cuando hubieron otros que, posiblemente de mayor calidad nunca lo hicieron. Pero Tour, Giro y Vuelta son carreras de tres semanas en las que pueden darse muchas circunstancias que pueden impedir a grandes campeones, quedarse sin algo que, en buena lógica, hubieran tenido que conseguir.
Algunos ejemplos: Eugène Christophe, el hombre que tenía las más inoportunas averías en el Tour; René Vietto, el gran escalador que en su mejor momento tuvo que sacrificarse para su líder; Raphael Geminiani, con calidad de sobra pero siempre con algún rival por encima; Stan Ockers, que también compartió época con ciclistas enormes; Roger Rivière, que vio truncada una fulgurante carrera por una caída; Joaquim Agostinho, al que posiblemente pudo jugarle una mala pasada un cronometraje defectuoso; Gianbattista Baronchelli, el "poulidor" del Giro al que Merckx solo pudo batirle por 12" en 1974; Francesco Casagrande, al que puede ser que le faltara algo de fondo para las tres semanas, pero que vio como ganaban el Giro en su época otros italianos con menos clase que él; Joaquim Rodríguez, que tuvo muy cerca tanto la Vuelta como el Giro y al que penalizó mucho su deficiente lucha contra el crono; Claudio Chiappucci, que estaba claramente por debajo de monstruos de su época como Indurain, Bugno o Rominger pero que hubiera merecido la victoria por su tesón... 
Y seguramente algunos más.

 
Gianbattista Baronchelli

martes, 1 de noviembre de 2022

Poco apoyo para "la Grandissima"

 

David Blanco, pentacampeón de la Volta a Portugal

La Grandissima, es como se conoce en Portugal a su vuelta ciclista nacional. Y no es para menos, la carrera hizo su aparición en 1927 (ocho años antes que la Vuelta a España, por ejemplo). Sin embargo nunca ha tenido un reconocimiento internacional acorde con su solera.

Poco frecuentada por las figuras del momento, siempre ha estado marcada por la competencia entre los equipos patrios. No cabe duda que el vencedor con más renombre ha sido el gran Joaquim Agostinho, pero si le exceptuamos, apenas podemos reconocer algunos apellidos en su largo palmarés.  El gallego David Blanco, con cinco entorchados, y el luso Marco Chagas con cuatro, nunca tuvieron repercusión ni reconocimiento que correspondería a su enorme mérito. 

A pesar del surgimiento de muy buenos ciclistas portugueses, éstos rápidamente son captados por los grandes equipos foráneos (Acaccio Da Silva, Jose Azevedo, Rui Costa o Joao Almeida son ejemplos en diferentes décadas).

Nunca le ha faltado apoyo popular pero no han surgido sponsors potentes que pudieran atraer a grandes estrellas. Tampoco la UCI le ha dado apoyo, devaluándola de categoría, aunque aún es la carrera profesional europea con más etapas, después de las tres grandes. La contraposición son la Volta ao Algarve y la Volta ao Alentejo, al sur del país, que reúnen en su salida participaciones internacionales muy notables y ganadores de grandes vueltas en su palmarés. 



lunes, 21 de marzo de 2022

El portugués para siempre

 

                                                 Agostinho precediendo a Poulidor y Van Impe


Tuvo que combatir por su país en la guerra de Mozambique. No tenía gran estatura pero un corpachón fortísimo, conocido como "el rinoceronte". Una planta poco habitual para un ciclista que cuando debutó a los 25 años como profesional ya fue campeón de Portugal en línea y contrarreloj y el año siguiente ya ganaba dos etapas en el Tour.

Ocho veces top10 en el Tour, incluyendo dos pódiums, a punto estuvo de ganar la Vuelta de 1974, le faltaron 11" para desbancar a Fuente en la última contrarreloj al que le recuperó 2'24" (su equipo se quejó de irregularidades en el cronometraje).

Con 41 años preparaba su 14ª participación en el Tour y lideraba la Volta ao Algarve. Un perro se cruzó en la recta final y le hizo caer. Aturdido y ayudado por dos compañeros entró en meta y como consecuencia entró en coma 48 horas después. Su fuerza le mantuvo con vida hasta 10 días. Trágico final para un ciclista legendario.

En un país donde su vuelta nacional es conocida como "la Grandissima", Joaquim Agostinho es un auténtico mito, incluso una calle lleva su nombre en Lisboa.

Así atravesó Agostinho su última línea de meta


jueves, 4 de noviembre de 2021

¿ Un paseo por París ?

 

                                            En el Tour de 1979 se compitió hasta el último metro


La última etapa de cada Tour, llega plácidamente a París con las clasificaciones definidas. Una vez en el circuito de los Campos Elíseos, los ciclistas aceleran y se disputan el último sprint. En un par de ocasiones se ha programado una contrarreloj para dar emoción, pero en 1979 cambió el guión.

Desde la salida Agostinho y Kuiper lucharon por el tercer escalón del podium, que finalmente conservó el portugués, pero Joop Zoetemelk (injustamente recordado como "chuparruedas"), atacó en cada loma, aunque llevara más de 3' de desventaja con Hinault, el maillot amarillo. Hinault respondió contraatacando y marchándose en solitario y Zoetemelk le alcanzó. Los dos mejores del Tour se presentaron solos en los Campos Elíseos con más de 2' de ventaja e Hinault ganó la etapa. El pelotón, a su vez, también llegó roto. El Tour se disputó a tope hasta el último metro.