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lunes, 3 de noviembre de 2025

Nencini ganó el Giro del odio

 

                                                Baldini, Nencini y Gaul durante el Giro de 1957


Louison Bobet y Charly Gaul se odiaban. De carácteres contrapuestos en lo personal, en la carretera demostraron sus diferencias en bastantes ocasiones. Esta enemistad les pasó factura en el Giro de 1957.

Al comenzar la 18ª etapa, que incluía el Passo Bondone (donde el año anterior Gaul escribió una odisea histórica para adjudicarse la carrera italiana), el luxemburgués tenía 56" de ventaja sobre Nencini y 1'17" sobre Bobet. Antes de afrontar el puerto Bobet y sus coequipiers se detuvieron a evacuar, por lo que Gaul decidió un par de kilómetros después hacer lo mismo. Cuando Bobet pasó junto a él y le vio detenido, secundado por Geminiani se lanzó al ataque. Nencini, Baldini, Astrua, Poblet, Defilippis, Fornara, Van Est y algún otro vieron la ocasión y se unieron. Gaul, de carácter áspero, no tenía muchos amigos en el pelotón, nadie le ayudó y llegó a meta perdiendo 8' y el liderato.

La 19ª etapa, una durísima etapa en los Dolomitas y última montañosa, vivió un desarrollo apasionante. Nencini era líder con solo 19" sobre Bobet, y su equipo impuso un ritmo infernal desde el primer puerto hasta que solo quedaron los más fuertes en cabeza. Por fin descolgaron a Nencini, no por falta de fuerzas sino por la mala suerte, que obsequió con tres pinchazos al italiano en solo 10 km. Cuando Geminiani cedió tras vaciarse para Louison, éste se quedó solo con Baldini que no colaboraba con él (al fin y al cabo Nencini era compatriota y a los tifosi no les habría gustado). Mientras Gaul, que también había pinchado, decidió que podía vengarse de Bobet. Con Nencini a rueda llegó a la altura de Bobet y así consiguió que su enemigo no ganara el Giro.

Este Giro también vivió en otro aspecto , el duelo entre los dos mejores sprinters de la época, Miguel Poblet (que además fue 6º en la general), y Rik Van Steenbergen. Entre los dos ganaron 9 etapas (4 y 5 respectivamente).

                                Van Steenbergen se impon a Poblet en la última etapa en Milán


martes, 2 de enero de 2024

Grandes, pero no en "las grandes".

"Purito" Rodríguez tuvo a su alcance la Vuelta y el Giro

Cuando se repasa la lista de ganadores de las tres grandes vueltas nos sorprenden algunos nombres que estamparon su apellido, cuando hubieron otros que, posiblemente de mayor calidad nunca lo hicieron. Pero Tour, Giro y Vuelta son carreras de tres semanas en las que pueden darse muchas circunstancias que pueden impedir a grandes campeones, quedarse sin algo que, en buena lógica, hubieran tenido que conseguir.
Algunos ejemplos: Eugène Christophe, el hombre que tenía las más inoportunas averías en el Tour; René Vietto, el gran escalador que en su mejor momento tuvo que sacrificarse para su líder; Raphael Geminiani, con calidad de sobra pero siempre con algún rival por encima; Stan Ockers, que también compartió época con ciclistas enormes; Roger Rivière, que vio truncada una fulgurante carrera por una caída; Joaquim Agostinho, al que posiblemente pudo jugarle una mala pasada un cronometraje defectuoso; Gianbattista Baronchelli, el "poulidor" del Giro al que Merckx solo pudo batirle por 12" en 1974; Francesco Casagrande, al que puede ser que le faltara algo de fondo para las tres semanas, pero que vio como ganaban el Giro en su época otros italianos con menos clase que él; Joaquim Rodríguez, que tuvo muy cerca tanto la Vuelta como el Giro y al que penalizó mucho su deficiente lucha contra el crono; Claudio Chiappucci, que estaba claramente por debajo de monstruos de su época como Indurain, Bugno o Rominger pero que hubiera merecido la victoria por su tesón... 
Y seguramente algunos más.

 
Gianbattista Baronchelli

jueves, 19 de octubre de 2023

Triste final para una leyenda

Coppi en su último viaje

En 1959 el gran Fausto Coppi ya no ejercía como ciclista de élite. Seguía en activo, militaba en un equipo que llevaba su nombre, el Tricofilina Coppi, que llevó a Bahamontes a la victoria del Tour, pero Fausto ya no estaba para competir con los mejores, aunque la aureola del gran astro no le abandonaba.
Coppi amaba la caza y a finales de año fue invitado por las autoridades de Alto Volta (actual Burkina Faso) a participar en una carrera-exhibición junto con otros ases del pedal como Rivière, Geminiani o Anquetil y a una cacería posterior. Suponemos que para un apasionado por la caza, estar invitado a una en África tropical sería irresistible.
El caso es que el 13 de diciembre Coppi disputó su última carrera (unos 70 km en un circuito de Ouagadugú) y se marchó a cazar. Cuando volvió a Italia estaba enfermo. Le diagnosticaron gripe, luego pulmonía, pero el diagnóstico era erróneo y fue tratado con métodos equivocados. En Francia, Geminiani también tuvo fiebre y le diagnosticaron malaria, le medicaron correctamente y se recuperó.
Il Campionissimo falleció el 2 de enero de 1960 en su casa de Tortona.
 

jueves, 22 de junio de 2023

Unos alicates para asegurar el Tour

 

                              Poulidor, Pérez-Francés, Bahamontes y Anquetil en el Tour de 1963


En la 15ª etapa con final en Grenoble, el veterano Bahamontes había llegado al liderato, aunque solo con 3" de ventaja sobre Anquetil, el gran favorito. Con una contrarreloj todavía pendiente, y con Poulidor ya lejos en la general, el normando solo necesitaba evitar que el Águila de Toledo le distanciara en la 17ª con final en Chamonix, con los pasos del Petit Saint Bernard, Grand Saint Bernard y la Forclaz.

Tras aguantar en los primeros pasos, la Forclaz se mostraba temible porque a última hora se había tenido que cambiar parte de la ascensión por la carretera antigua, que presentaba tramos en mal estado y pendientes más pronunciadas. El gran Geminiani, director deportivo de Anquetil, tuvo una idea: el reglamento no permitía cambios de bicicleta, si no era por avería (no un simple pinchazo), así que al pie del Forclaz, se acercó a Jacques y con un hábil movimiento y unos alicates, cortó el cable del freno de su corredor.

Según ha confesado años después, aunque se aseguró de que nadie lo viera, no se hizo nada ilegal, ya que el reglamento especificaba que se podía cambiar la montura con la máquina averiada, sin hacer mención de "cómo" se había averiado. El caso es que con una bicicleta más ligera y desarrollos más adecuados, Anquetil aguantó la rueda de Fede, llegaron los dos solos a la meta y el francés ganó el sprint, llevándose la bonificación y vistiéndose de líder que, como se esperaba, ratificó en la contrarreloj final. Bahamontes y un magnífico José Pérez-Francés completaron el pódium.

jueves, 5 de mayo de 2022

¡ Aunque me cueste la vida !


                               Anquetil, a rueda de Rostollan, perdiendo contacto de los mejores


El quinto Tour de Anquetil, fue sin duda, el que más le costó ganar. En el día de descanso en Andorra, Anquetil, que solo estaba precedido en la general por Georges Groussard y aventajaba en minuto y medio a Poulidor, posaba para los fotógrafos tranquilo, comiendo cordero con su director Geminiani y su esposa Janine. Pero la procesión iba por dentro, una adivina le había pronosticado que moriría al día siguiente. El día siguiente en cuestión tenía la única dificultad montañosa desde la misma salida, el inédito entonces Col d'Envalira. En las primeras rampas, Poulidor y el inevitable Bahamontes rompieron la carrera y Jacques empezó a ceder. ¿ no había digerido bien el cordero o le rondaba la predicción de la bruja ? Louis Rostillan le ofreció su rueda pero en la cima ya perdía 4'. La niebla era muy espesa y Geminiani le dio un bidón con champagne y le dijo que si tenía que morir de todas formas más valía hacerlo como un campeón que rezagado.

Anquetil se lanzó furioso hacia abajo y Rostollan le vio desaparecer en la niebla pensando que era la última vez que lo vería con vida. En el largo descenso pudo alcanzar a sus rivales e incluso sacó luego más tiempo a Poulidor por un desgraciado pinchazo de éste. Una semana después había ganado su quinto y último Tour.

jueves, 19 de agosto de 2021

Sentencia bajo el diluvio o "l'ange qui aimait la pluie"

 

Gaul vuela hacia Aix-les-Bains

Estaba siendo extraño el Tour de 1958. Anquetil había ganado el año anterior su primer amarillo y era el favorito pero estuvo irregular y en la primera contrarreloj el escalador Charly Gaul le batió por 7". Tras los Pirineos,  Favero , Geminiani, Nencini, Bauvin y Adriaensens se perfilaban como favoritos, pero en la cronoescalada del Mont Ventoux, Charly Gaul les apabulló, solo Bahamontes se clasificó a 31" mientras que los demás cedieron más de 3', con lo que se acercó en la clasificación general.

Sin embargo en la etapa de media montaña de Gap, no entró en el grupo de favoritos, cedió varios minutos y parecía haber perdido sus opciones. Luego Bahamontes ganó la etapa reina alpina y parecía todo claro en la general con Geminiani de líder, Favero a casi 4' y Anquetil tercero a casi 8.

Pero se produjo el gran vuelco en la etapa 21, que atravesaba los puertos de Lautaret, Luitel, Porte, Cucheron y Granier con llegada a Aix-les-Bains tras 219 km. Bajo una lluvia torrencial que duró toda la etapa, Gaul salta en el Luitel, Bahamontes trata de seguirle pero cede y el luxemburgués comienza a acumular ventaja como si no le afectara el temporal para llegar a meta con 7'50" sobre Adriaensens, que es segundo y 10'09" sobre Favero, tercero. Geminiani, maillot amarillo, siendo 7º en la etapa llega a 14'53" y más atrás Bobet, Nencini, Anquetil (14º a 23'14"), etc.
Dos días después Gaul gana la contrarreloj y enjuga la pequeña desventaja que todavía mantenía con Favero y Geminiani y sentencia el Tour. 
 

sábado, 3 de octubre de 2020

La gesta de Geminiani se pasó de moda

En 1955, Raphael Geminiani fue el primer ciclista de hacer top-10 en las 3 grandes vueltas (3º en la Vuelta, 4º en el Giro y 6º en el Tour), además de ser 8º en el Mundial de ruta. Hoy en día pocos valientes se atreven con las tres grandes y los que lo hacen son gregarios, corredores de equipo, no con aspiraciones a una buena clasificación final, tal vez el último en intentarlo fuera Manino Lejarreta. Geminiani fue el primero pero no el único. Solo dos años después, Gaston Nencini hizo lo propio (9º en la Vuelta, 1º en el Giro y 6º en el Tour). Difícilmente volveremos a ver algo así, de momento hace 63 años que nadie lo consigue.

miércoles, 26 de agosto de 2020

No basta con ser el mejor

29-30 de mayo de 1965

Jacques Anquetil ya había ganado 5 tours, el año anterior haciendo doblete con el Giro y ese mismo año había vuelto a ganar en Italia. Nadie hasta entonces había conseguido un palmarés similar pero el público francés estaba enamorado de Poulidor, de aspecto tosco y bonachón que siempre estaba a punto de ganar el Tour, sin conseguirlo. Anquetil, con su estilo elegante e impecable, calculaba la ventaja que podía obtener sobre sus rivales en las contrarreloj y la administraba magistralmente aunque eso no gustaba a los aficionados que le reprochaban que no pasaba por ningún puerto en cabeza. Así pues a Geminiani, su director, se le ocurrió algo que no pasaría desapercibido para el público: después de ganar una dura Dauphine de 8 etapas, fue directo al aeropuerto que le trasladó a Burdeos, donde a las dos de la madrugada, casi sin dormir, partía la monstruosa Burdeos-París de 557 km. Jacques lo pasó muy mal y estuvo a punto de abandonar pero espoleado por "Gem" se rehizo y entró en solitario en el Parque de los Príncipes de París ante el delirio del público. Todo fueron elogios y adjetivos superlativos para la proeza, pero todo pronto se olvidó. La gente prefería a "Poupou".