martes, 17 de mayo de 2022

El intrépido Zaaf mereció mejor suerte


                                                 Zaaf, deshidratado, no pudo culminar su gesta


Era un atacante nato, Abdel-Kader Zaaf siempre realizaba ataques locos, escapadas imposibles. Era la única oportunidad de hacerse notar. Grandes campeones como Coppi o Kubler, con los que tenía buena amistad, le espoleaban cuando querían mover la carrera. Pero el modesto Zaaf finalmente pasó a la historia del Tour por su "no victoria".

En 1950 en la 13ª etapa del Tour se lanzó de salida junto a su compatriota Marcel Molines camino de Nimes. El pelotón se tomó el día de relax y los argelinos alcanzaron una enorme ventaja. A 20 km de meta estaba claro que, por primera vez, un africano se iba a imponer en una etapa de la Grand Boucle. Tuvo que ser Molines quien lo hiciera porque el bueno de Zaaf empezó a tambalearse y cayó al suelo. Se levantó aturdido y reemprendió la marcha en sentido contrario hasta que volvió a desvanecerse, con una fuerte deshidratación.

La leyenda dice que, acuciado por el calor sofocante, bebió una botella de vino que le ofreció un espectador y como era abstenio le provocó una borrachera. Lo que si que es cierto es que fue ingresado en un hospital, pero el bravo Abdel-Kader escapó y se presentó a la salida de la siguiente etapa ofreciéndose a realizar los 20 km que el día anterior no había completado. No se lo permitieron.

El año siguiente si pudo completar todas las etapas, aunque fuera farolillo rojo a 5 horas de Hugo Koblet.


martes, 10 de mayo de 2022

Gerbi, un adelantado a su época

 

                                              No le dio vergüenza a Gerbi, depilarse las piernas


Si observamos el palmarés de Giovanni Gerbi, piamontés de Asti, destaca sobre todo su victoria en el Giro de Lombardía de 1905, el primero que se disputó de la carrera que se convertiría en monumento ciclista. Pero si leemos sobre su vida y milagros descubriremos a un auténtico pionero e innovador en su deporte.

Pronto fue conocido como "el Diablo Rojo", ya que siempre vestía un maillot de ese color y se dice que tenía bastante mal genio. Por ejemplo tras ganar la Milán-Turín de 1903 participa en el turbulento Tour de 1904 y tiene que pelearse a golpes con los hinchas de Antoine Faure, que atacan al grupo donde circulaba Garin y él mismo. Su propia bicicleta le sirve de arma.

Además, sin abandonar el rojo, utilizaría maillots de seda, mucho más ligeros y cómodos. No dudó en depilarse las piernas e incluso raparse la cabeza, para evitar turbulencias con el pelo (la mayoría de los ciclistas tardarían tres décadas en imitarle). Estudiaba a sus rivales y sobre todo, los recorridos. En el susodicho Giro de Lombardía tenía estudiado cada tramo de los 230 km y bajo un tremendo aguacero en la salida va evitando los peligrosos raíles del tranvía y todas las trampas y desperfectos de los caminos, hace 200 km en solitario sin dar opción a los favoritos Ganna y Galetti y llega a Milan con más de 40' de ventaja sobre Rossignoli que fue segundo. Con solo 20 años compite como un veterano.

Posiblemente no fue el mejor de su época, aunque obtuvo buenas victorias como el Giro del Piamonte o la Roma-Nápoles-Roma y fue dos veces tercero en el Giro, pero si un avanzado a su generación.

jueves, 5 de mayo de 2022

¡ Aunque me cueste la vida !


                               Anquetil, a rueda de Rostollan, perdiendo contacto de los mejores


El quinto Tour de Anquetil, fue sin duda, el que más le costó ganar. En el día de descanso en Andorra, Anquetil, que solo estaba precedido en la general por Georges Groussard y aventajaba en minuto y medio a Poulidor, posaba para los fotógrafos tranquilo, comiendo cordero con su director Geminiani y su esposa Janine. Pero la procesión iba por dentro, una adivina le había pronosticado que moriría al día siguiente. El día siguiente en cuestión tenía la única dificultad montañosa desde la misma salida, el inédito entonces Col d'Envalira. En las primeras rampas, Poulidor y el inevitable Bahamontes rompieron la carrera y Jacques empezó a ceder. ¿ no había digerido bien el cordero o le rondaba la predicción de la bruja ? Louis Rostillan le ofreció su rueda pero en la cima ya perdía 4'. La niebla era muy espesa y Geminiani le dio un bidón con champagne y le dijo que si tenía que morir de todas formas más valía hacerlo como un campeón que rezagado.

Anquetil se lanzó furioso hacia abajo y Rostollan le vio desaparecer en la niebla pensando que era la última vez que lo vería con vida. En el largo descenso pudo alcanzar a sus rivales e incluso sacó luego más tiempo a Poulidor por un desgraciado pinchazo de éste. Una semana después había ganado su quinto y último Tour.

sábado, 30 de abril de 2022

Cuatro hermanos forman un buen equipo


                                                Los Pettersson ( Erik, Gösta, Sture y Tomas )


Muchas sagas de hermanos, primos, padres, hijos y sobrinos han jalonado la historia del ciclismo. Algunos contemporáneos y otros casi eternos, como los Planckaert, pero el caso de estos cuatro hermanos suecos es diferente. Sin plantearse llegar a profesionales configuraban como amateurs el equipo nacional de contrarreloj por equipos y se adjudicaron nada menos que tres campeonatos mundiales consecutivos de 1967 a 1969. También en los JJOO de Tokyo y México obtuvieron medallas de bronce y plata respectivamente.

Por fin dieron el paso y los contrató un equipo italiano profesional. Gösta, que ya tenía 30 años resultó que era muy bueno y en su primer año entre los grandes de adjudicó el Tour de Romandía y fue 3º en el Tour detrás de un tal Mercks y Zoetemelk, adjudicándose también el Trofeo Baracchi con su hermano Tomas. Al año siguiente se apuntó nada menos que el Giro de Italia, siendo el primer y único sueco hasta la fecha en adjudicarse una de las grandes.


lunes, 25 de abril de 2022

Algo (poco) que no ganó Merckx


                                                 Txomin Perurena batiendo a Merckx al sprint


No hay nadie imbatible, ni siquiera Merckx. El belga, sin duda el mejor ciclista de todos los tiempos, y para muchos también mejor deportista, ganó tanto que apabulla ver su palmarés. Se dice que obtuvo 525 victorias, aproximadamente un 30% de las veces que se puso un dorsal. Es por eso que poseedor de casi todos los récords posibles, para buscar curiosidades sobre sus logros, lo mejor es centrarse en lo que no consiguió.

Como aficionado, participó en los JJOO de Tokyo y fue 12º (lo arregló su hijo Axel con una plata olímpica). No ganó nunca la Tirreno-Adriático (coincidía con la París-Niza que él prefería, pero lo intentó en 1976 y fue 2º). No pudo participar en la Itzulia (Vuelta al País Vasco) porque se celebra en plena época de clásicas. Solo dejó de ganar dos clásicas de nivel medio-alto: la E3 Harelbeke, donde fue 2º y 3º y, la más famosa que se le resistió, la París-Tours, donde solo alcanzó como mejor clasificación un 6º puesto.

Otra curiosidad: habiendo sido 3 veces campeón del mundo, solo obtuvo un título en el campeonato belga.

Y bueno, si no podía ganar, no se dejaba ir sin más, disputaba el segundo, el tercer, el cuarto puesto... era insaciable, no en vano le llamaban "El caníbal". Los triunfos de sus rivales tenían mucho más prestigio si Merckx había sido segundo.


lunes, 11 de abril de 2022

Primero en la cima, último en meta

                                                                          Passo di Gavia


Era 5 de junio y se preveía nieve en el Gavia pero no se consideró suficiente para suspender la etapa, desgraciadamente para los ciclistas y afortunadamente para la historia del ciclismo.

Ha sido posiblemente el último gran episodio dantesco vivido en el ciclismo, porque después de aquella etapa del Giro de 1988, las organizaciones de las carreras no se atreven a que pueda darse un capítulo similar. La temperatura bajó y la tormenta de nieve fue tremenda. Johan Van der Velde saltó en las primeras rampas del coloso dolomítico, que era un lodazal, ya que había tramos sin asfaltar. Dejó atrás a un pequeño grupo de escaladores y pasó la cima en medio de una intensa tormenta de nieve con 1' de ventaja.

A pesar de la dureza del ascenso, el verdadero infierno fue el descenso hacia Bormio. Los ciclistas, ateridos, apenas si podían frenar, los cambios estaban helados. Hubo quien se metió en los coches para entrar en calor; otros daban media vuelta y hacían unos metros de ascenso para que reaccionara el cuerpo; muchos se detenían para intentar abrigarse como fuera. Al llegar a meta tenían que ser ayudados para bajar de su máquina porque estaban petrificados y, a pesar de todo, solo hubieron 10 abandonos.

Por cierto, Van der Velde llegó... el último, a más de 46' de Breukink, que ganó la etapa.



  
 

miércoles, 6 de abril de 2022

Sormano, el primer muro imposible.

 

                                              El Muro di Sormano descabalgaba a los ciclistas


A Torriani, que también organizaba el Giro de Lombardía, no le gustaba que el palmarés se le llenara de sprinters y programó para después del Passo Ghisallo un camino de cabras que la propia organización asfaltó: el Muro di Sormano. Con apenas 1,7 km. de longitud pero con una inclinación media del 15% y tramos al 25%.

Era el año 1960 y los desarrollos entonces llegaban como mucho al 42 x 25. Ercole Baldini, "la locomotora de Forli" fue el más rápido es ascender (casi nueve minutos y medio)(*), pero el invento de incluir esta trampa en el recorrido del mítico Giro de Lombardía solo duró tres años. Los aficionados se turnaban para empujar a sus corredores favoritos, mientras otros subían a pie y desvirtuaba la carrera. El propio Baldini reconoció que para realizar aquella ascensión tuvo el "apoyo" de los tiffosi. De hecho parecía aquello más una procesión que una carrera ciclista.

La idea se abandonó hasta 2012 y a partir de entonces se incluye en la Clásica de las Hojas Muertas. "Purito" Rodríguez fue el más rápido en esa edición del retorno del Muro y, a pesar de unos desarrollos mucho más adecuados al asfalto apenas superó en unos segundos el tiempo de Baldini, seguramente porque no se vio tan "respaldado" por el público.


(*) Baldini fue el más rápido en 1962, en 1960 fue Massignan