lunes, 25 de abril de 2022

Algo (poco) que no ganó Merckx


                                                 Txomin Perurena batiendo a Merckx al sprint


No hay nadie imbatible, ni siquiera Merckx. El belga, sin duda el mejor ciclista de todos los tiempos, y para muchos también mejor deportista, ganó tanto que apabulla ver su palmarés. Se dice que obtuvo 525 victorias, aproximadamente un 30% de las veces que se puso un dorsal. Es por eso que poseedor de casi todos los récords posibles, para buscar curiosidades sobre sus logros, lo mejor es centrarse en lo que no consiguió.

Como aficionado, participó en los JJOO de Tokyo y fue 12º (lo arregló su hijo Axel con una plata olímpica). No ganó nunca la Tirreno-Adriático (coincidía con la París-Niza que él prefería, pero lo intentó en 1976 y fue 2º). No pudo participar en la Itzulia (Vuelta al País Vasco) porque se celebra en plena época de clásicas. Solo dejó de ganar dos clásicas de nivel medio-alto: la E3 Harelbeke, donde fue 2º y 3º y, la más famosa que se le resistió, la París-Tours, donde solo alcanzó como mejor clasificación un 6º puesto.

Otra curiosidad: habiendo sido 3 veces campeón del mundo, solo obtuvo un título en el campeonato belga.

Y bueno, si no podía ganar, no se dejaba ir sin más, disputaba el segundo, el tercer, el cuarto puesto... era insaciable, no en vano le llamaban "El caníbal". Los triunfos de sus rivales tenían mucho más prestigio si Merckx había sido segundo.


lunes, 11 de abril de 2022

Primero en la cima, último en meta

                                                                          Passo di Gavia


Era 5 de junio y se preveía nieve en el Gavia pero no se consideró suficiente para suspender la etapa, desgraciadamente para los ciclistas y afortunadamente para la historia del ciclismo.

Ha sido posiblemente el último gran episodio dantesco vivido en el ciclismo, porque después de aquella etapa del Giro de 1988, las organizaciones de las carreras no se atreven a que pueda darse un capítulo similar. La temperatura bajó y la tormenta de nieve fue tremenda. Johan Van der Velde saltó en las primeras rampas del coloso dolomítico, que era un lodazal, ya que había tramos sin asfaltar. Dejó atrás a un pequeño grupo de escaladores y pasó la cima en medio de una intensa tormenta de nieve con 1' de ventaja.

A pesar de la dureza del ascenso, el verdadero infierno fue el descenso hacia Bormio. Los ciclistas, ateridos, apenas si podían frenar, los cambios estaban helados. Hubo quien se metió en los coches para entrar en calor; otros daban media vuelta y hacían unos metros de ascenso para que reaccionara el cuerpo; muchos se detenían para intentar abrigarse como fuera. Al llegar a meta tenían que ser ayudados para bajar de su máquina porque estaban petrificados y, a pesar de todo, solo hubieron 10 abandonos.

Por cierto, Van der Velde llegó... el último, a más de 46' de Breukink, que ganó la etapa.



  
 

miércoles, 6 de abril de 2022

Sormano, el primer muro imposible.

 

                                              El Muro di Sormano descabalgaba a los ciclistas


A Torriani, que también organizaba el Giro de Lombardía, no le gustaba que el palmarés se le llenara de sprinters y programó para después del Passo Ghisallo un camino de cabras que la propia organización asfaltó: el Muro di Sormano. Con apenas 1,7 km. de longitud pero con una inclinación media del 15% y tramos al 25%.

Era el año 1960 y los desarrollos entonces llegaban como mucho al 42 x 25. Ercole Baldini, "la locomotora de Forli" fue el más rápido es ascender (casi nueve minutos y medio)(*), pero el invento de incluir esta trampa en el recorrido del mítico Giro de Lombardía solo duró tres años. Los aficionados se turnaban para empujar a sus corredores favoritos, mientras otros subían a pie y desvirtuaba la carrera. El propio Baldini reconoció que para realizar aquella ascensión tuvo el "apoyo" de los tiffosi. De hecho parecía aquello más una procesión que una carrera ciclista.

La idea se abandonó hasta 2012 y a partir de entonces se incluye en la Clásica de las Hojas Muertas. "Purito" Rodríguez fue el más rápido en esa edición del retorno del Muro y, a pesar de unos desarrollos mucho más adecuados al asfalto apenas superó en unos segundos el tiempo de Baldini, seguramente porque no se vio tan "respaldado" por el público.


(*) Baldini fue el más rápido en 1962, en 1960 fue Massignan


jueves, 31 de marzo de 2022

¡ Sin Dottie no hay carrera !


                                                            Leona Marie "Dottie" Farnsworth


Desde 1888 hasta 1902 se produjo una fiebre en Estados Unidos por las carreras de seis días en velódromos de madera. Esta efervescencia tuvo su punto álgido en Minessota y concretamente en torno a una mujer: Dottie.

Dottie desataba pasiones, era una ciclista rápida y resistente, tal como requieren las pruebas en velódromo, pero en lo que destacaba sobre todo era en su locuacidad y carácter indomable. Provocaba y desafiaba a sus rivales. Para las mujeres era una abanderada de las libertades y la independencia y a los hombres les tenía embelesados porque además, era una auténtica belleza.

Tan exagerada fue la pasión por Dottie que el 6 de julio de 1896, Dottie se sintió indispuesta y no pudo participar en la velada programada. Los organizadores no lo comunicaron y el público siguió comprando sus localidades. Cuando Dottie no apareció sobre la pista y se supo de su ausencia la masa enfureció y destrozó el velódromo (la pista, la grada, las taquillas). Tuvo que intervenir la Fuerza Pública y hubieron numerosos heridos.

Dottie compitió incluso después de su matrimonio y en 1902 en una exhibición para un circo en la que había sido contratada se salió de la pista y sus heridas le provocaron la muerte. El impacto de la noticia fue tan brutal que en Estados Unidos se prohibieron las carreras en pista femeninas, y la prohibición duró... hasta 1958 !


lunes, 21 de marzo de 2022

El portugués para siempre

 

                                                 Agostinho precediendo a Poulidor y Van Impe


Tuvo que combatir por su país en la guerra de Mozambique. No tenía gran estatura pero un corpachón fortísimo, conocido como "el rinoceronte". Una planta poco habitual para un ciclista que cuando debutó a los 25 años como profesional ya fue campeón de Portugal en línea y contrarreloj y el año siguiente ya ganaba dos etapas en el Tour.

Ocho veces top10 en el Tour, incluyendo dos pódiums, a punto estuvo de ganar la Vuelta de 1974, le faltaron 11" para desbancar a Fuente en la última contrarreloj al que le recuperó 2'24" (su equipo se quejó de irregularidades en el cronometraje).

Con 41 años preparaba su 14ª participación en el Tour y lideraba la Volta ao Algarve. Un perro se cruzó en la recta final y le hizo caer. Aturdido y ayudado por dos compañeros entró en meta y como consecuencia entró en coma 48 horas después. Su fuerza le mantuvo con vida hasta 10 días. Trágico final para un ciclista legendario.

En un país donde su vuelta nacional es conocida como "la Grandissima", Joaquim Agostinho es un auténtico mito, incluso una calle lleva su nombre en Lisboa.

Así atravesó Agostinho su última línea de meta


sábado, 12 de marzo de 2022

El sueño americano

 

                                                        Tras 3285 km, 8" de diferencia


El de 1989 fue el Tour de los 8", el del despiste de Perico, el del manillar de triatleta, el del forúnculo de Fignon, el de un gigante navarro que ganó una etapa de montaña y otras muchas curiosidades pero sobre todo fue el año en que Greg Lemond culminaba una historia digna de un largometraje de Hollywood.

Lemond había sido campeón del mundo en ruta (1983) y el primer "no europeo" en ganar el Tour en 1986, pero unos meses después recibía un disparo fortuito de su cuñado en una excursión campestre, que le llenó la espalda de perdigones. Empezó a entrenar en 1988 con el PDM holandés pero no le gustaron sus métodos y fichó en 1989 por ADR para empezar a competir. El ADR era un gran equipo... de clasicómanos (Musseuw, Planckaert, Hoste...), de pocas posiblidades en el Tour, aunque el fichaje de Greg les serviría para poder participar. Lemond aspiraba a hacer un top20.

Lemond no tuvo una buena temporada antes del Tour. Participó en el Giro pero nunca estuvo con los mejores (fue 39º a 54' de Fignon). Sin embargo en aquel extraño Tour volvió por sus fueros y se impuso al propio Fignon, tras una emocionante crono final, invirtiendo tras la veintiuna etapas 87 h.38' 35", solo 8" más rápido que el parisino.

Esta historia sirvió para que el californiano fuera declarado deportista del año en Estados Unidos (el país de la NBA, el baseball, la NFL y el hockey hielo).


sábado, 5 de marzo de 2022

El primer Campionissimo

                                                    Costante Girardengo, el primer campionissimo


Dorando Pietri, el celebérrimo atleta italiano de principios de S-XX ofrecía una prima de dos liras al ciclista que pudiera completar dos vueltas a la plaza del mercado de Novi Ligure, antes que él diera una corriendo. Un joven llamado Costante lo consiguió.

No sabemos si está anécdota fue lo que le animó a dedicarse de pleno al ciclismo. Su leyenda empezó en 1915 cuando ganó la Milán-San Remo con 5' de ventaja pero fue descalificado porque se había equivocado en el recorrido y había atajado... 180 metros. Pero tomó revancha: en las diez ediciones que siguieron de la Clásica de Primavera, logró 10 pódiums consecutivos (incluyendo 5 victorias). En total logró 6 Milán-San Remo, 3 Giros de Lombardía y 2 Giros de Italia, a pesar de que en sus años de juventud no hubo carreras debido a la I Guerra Mundial.

Su apabullante hegemonía en Italia le hizo acreedor al sobrenombre de "Campionissimo" que luego heredaron otros, De hecho en sus últimos años tuvo que enfrentarse a un tal Alfredo Binda, nueve años menor que él, que le sucedió en el trono del país de la bota.

                                                            

                                                        Dura pugna Girardengo-Binda