domingo, 14 de enero de 2024

El "friki" que desafió a la hora

Graeme Obree "agazapado" en su bicicleta

El récord de la hora que poseía Moser fue todo un despliegue de medios,tecnológicos, tras unos concienzudos estudios físicos y médicos. El trentino con una revolucionaria bicicleta con una enorme rueda trasera por fin batía la marca de Merckx de 1972.

Pero si la bicicleta de Moser llamó la atención por su aerodinámica, su sucesor en la plusmarca de los 60 minutos, Graeme Obree, llamó la atención... por todo. Un cuadro reducido, un manillar minúsculo, muy cercano al sillín e incluso piezas sacadas de una lavadora. Todo ello diseñado y montado por un escocés excéntrico que tenía que adoptar una extraña posición sobre su máquina, muy encogido, donde las rodillas llegaban muy cerca del pecho, que estaba volcado sobre el manillar. Desde luego, de cómodo tenía poco. Sin embargo, el propio Moser, con 42 años y ya retirado y adoptando la "postura Obree" demostró la efectividad de la postura y no anduvo muy lejos de recuperar su récord. De hecho superó su antigua marca.

El caso es que Obree no solo consiguió batir por dos veces el récord de la hora (52,713 km), alternando sus éxitos con el inglés Chris Boardman, de estilo más ortodoxo, sino que fue también dos veces campeón del mundo de persecución (1993 y 1995), batiendo al propio Boardman.

Este ciclista que se avituallaba con bocadillos de mermelada, se dedicó una vez retirado al diseño de bicicletas poco convencionales. Una difícil personalidad le llevó a tres intentos de suicidio, aunque afortunadamente en la actualidad goza de una vida más estable. Su vida ha sido llevada al cine en 2006 en el filme "El escocés volador".
 

miércoles, 10 de enero de 2024

214 victorias y le tildaban de chuparruedas

 

                                                        Coronándose campeón del mundo


A pesar de competir durante las épocas de dominio de Merckx e Hinault, el holandés Joop Zoetemelk posee un impresionante palmarés, plagado de récords.

Ha sido oro olímpico (con el equipo de su país en los 100 km contrarreloj en México 1968) y oro mundialista en 1985, el más longevo en conseguirlo (38 años y 9 meses), además de ganar el Tour de 1980 y la Vuelta en 1979. En el Tour posee varios récords absolutos: es junto con Sylvaine Chavanel, el ciclista que más veces acabó (16, en todos los que participó); fue quien más distancia cubrió durante la carrera (62880 km); quien más top10 consiguió, 12 (realmente top8, quedando 11 veces entre los cinco primeros, con 6 segundos puestos). Se anotó 10 etapas entre todas sus participaciones.

En 1974 sufrió una grave caída y se fracturó el cráneo, lo que hizo peligrar su carrera, en la que también destacan sus victorias en París-Niza (3), Tirreno-Adriático, Romandía, Flecha Valona, París-Tours (2) y Amstel (con 40 años).

En su debe podemos anotar que no ganó ningún Monumento (solo consiguió algún 4º  o 5º puesto) y que nunca participó en el Giro.

martes, 2 de enero de 2024

Grandes, pero no en "las grandes".

"Purito" Rodríguez tuvo a su alcance la Vuelta y el Giro

Cuando se repasa la lista de ganadores de las tres grandes vueltas nos sorprenden algunos nombres que estamparon su apellido, cuando hubieron otros que, posiblemente de mayor calidad nunca lo hicieron. Pero Tour, Giro y Vuelta son carreras de tres semanas en las que pueden darse muchas circunstancias que pueden impedir a grandes campeones, quedarse sin algo que, en buena lógica, hubieran tenido que conseguir.
Algunos ejemplos: Eugène Christophe, el hombre que tenía las más inoportunas averías en el Tour; René Vietto, el gran escalador que en su mejor momento tuvo que sacrificarse para su líder; Raphael Geminiani, con calidad de sobra pero siempre con algún rival por encima; Stan Ockers, que también compartió época con ciclistas enormes; Roger Rivière, que vio truncada una fulgurante carrera por una caída; Joaquim Agostinho, al que posiblemente pudo jugarle una mala pasada un cronometraje defectuoso; Gianbattista Baronchelli, el "poulidor" del Giro al que Merckx solo pudo batirle por 12" en 1974; Francesco Casagrande, al que puede ser que le faltara algo de fondo para las tres semanas, pero que vio como ganaban el Giro en su época otros italianos con menos clase que él; Joaquim Rodríguez, que tuvo muy cerca tanto la Vuelta como el Giro y al que penalizó mucho su deficiente lucha contra el crono; Claudio Chiappucci, que estaba claramente por debajo de monstruos de su época como Indurain, Bugno o Rominger pero que hubiera merecido la victoria por su tesón... 
Y seguramente algunos más.

 
Gianbattista Baronchelli

domingo, 24 de diciembre de 2023

El capricho infernal de Torriani: el passo di Gavia

 

                                              Imerio Massignan, el primero en coronar el Gavia


Vicenzo Torriani, el patrón del Giro, obsesionado con dotar de mayor dureza a sus carreras, pensó que el passo di Gavia de 2621 m sería un buen acicate, ya hacía unos años que se había subido el Stelvio, así que programó en 1960 un final en Bormio, previo paso por la cima del nuevo coloso dolomítico. Pero la cosa no era tan fácil. El trazado del Gavia era muy precario, con poco asfalto y zonas con grandes pendientes y muy estrechas. Se temía que en algún tramo, algún coche de los equipos o de la organización quedase estancado por el barro o la nieve y no fuera capaz de reprender la marcha, con lo que bloquearía la carretera. Se dice que Torriani solucionó el problema pagando un seguro para que, en caso de suceder algo así, se empujara el vehículo al barranco, para despejar la carretera y continuar la carrera. No se dio el caso, pero la pasión de Torriani hace verosímil la historia.

El caso es que la 20ª etapa del Giro de 1960 fue ganada por el indómito Charly Gaul, aunque Massignan había transitado primero por el puerto. El mítico Gavia pasó a la categoría de legendario tras la tremenda tormenta y las bizarras historias que acaecieron en junio de 1988.

                                           Una escena del dantesco ascenso al Gavia de 1988


martes, 19 de diciembre de 2023

Una carta advirtió a Magne

 

                                                        Antoine Marius "Antonin" Magne


No pudo Leducq defender como hubiese querido su reinado en el Tour, y en 1931 fue Antonin Magne quien le sucedió. Líder desde las etapas alpinas fue ostigado por los equipos de Bélgica e Italia , comandados por Demuysere y Pesenti. A pesar de mantener 12' de ventaja sobre Demuysere a dos etapas del final, Tonín se mostraba nervioso ya que la penúltima etapa atravesaba el pavé, donde los belgas eran grandes especialistas. Sin embargo, cuenta la leyenda, que la noche anterior a la temida etapa de los adoquines Magne, contraviniendo su costumbre, se detuvo a leer una carta que le enviaba un aficionado. En ella le explicaba que Gaston Rebry, ganador aquel año de la París-Roubaix planeaba atacar en esta etapa, según le había confesado a su madre. Efectivamente en el km 60 Rebry atacó con furia para llevarse a su rueda a Jef Demuysere, pero Magne, que no les había quitado ojo, consiguió unirse a ellos. Los tres ciclistas llegaron a meta con 17' de ventaja.

Antonin Magne también ganó el Tour de 1934, siendo líder desde la 2ª etapa, en el que tuvo el honor además de imponerse en la primera contrarreloj individual que se disputó en la historia del Tour de Francia. A pesar de todo, su carácter introvertido y una táctica predominantemente conservadora, no le han concedido las glorias que los aficionados otorgan a otros grandes campeones. 

Magne trata de superar el Aubisque en 1934


martes, 12 de diciembre de 2023

Les Orres 1973: apoteosis "merckxiana" de Ocaña


 Ellos dos y nadie a la vista

La etapa prometía ser dura, pero fue sencillamente brutal.
237 km  y casi 6000 metros de desnivel positivo, con los pasos de La Madeleine, Telégraph-Galibier, Izoard y final en la estación de esquí de Les Orres. En la subida al Telégraph a más de 150 km de meta, Fuente empieza con sus demoledores demarrajes que solo Ocaña y Thévenet resisten, la carrera se destroza y aunque antes del Galibier llegan a reagruparse 9 corredores, Fuente se encarga de volver a quedarse solo con el de Cuenca. Ocaña impone un ritmo imposible en el Izoard con Fuente a rueda, mientras todos los demás van perdiendo más y más terreno. Al final de la bajada Fuente pincha y Luis se lanza ya en solitario como un auténtico poseso llegando a alejar en 2' al asturiano. En la subida final, Fuente le recortará un minuto, pero por detrás las diferencias son abismales: Mariano Martínez y Thévenet llegan a 7', Michel Perin  12'30" y Zoetemelk, que es sexto de la etapa, a más de 20' encabezando un grupo con Agostinho, Van Impe, Poulidor, López-Carril, Delisle, Vanspringel... Cuando hace media hora que Ocaña ha atravesado la línea de meta, solo 39 ciclistas han completado la etapa.

Solo era la 8ª etapa y el Tour estaba listo para sentencia, salvo accidente. En los Pirineos había que atravesar el fatídico Col de Mente, que dos años antes había sido testigo de la desgracia para Ocaña. Sin embargo esta vez Luis Ocaña ganará también la etapa (otra de las 6 victorias parciales que obtuvo). Nunca sabremos si en aquella edición, el propio Merckx hubiera podido derrotar a aquel enorme Ocaña.
                                                                Desbocado hacia meta

miércoles, 6 de diciembre de 2023

La gran carrera del sur de Italia

 

Stan Ockers en la Roma-Nápoles-Roma

En 1902, antes que nacieran el Tour o el Giro empezó a disputarse la Roma-Nápoles-Roma, que prolongó su vida con algunos paréntesis hasta 1961. Sin embargo casi nunca se le conoció con este nombre. En principio se denominaba "XX Settembre" y se disputaba en línea, una clásica con los tremendos kilometrajes que en aquella época eran tan comunes. Costante Girardengo la ganó en 5 ocasiones; Giovanni Gerbi y Dario Beni en 3 y otros ilustres como Galetti, Binda, Belloni o Guerra también inscribieron su nombre como vencedores.

Tras la IIGM se adoptó la fórmula por etapas, con la particularidad que algunos tramos se cubrían tras moto, las famosas Lambretta. Se extendió por otras ciudades,  y fue aumentando el número de días de competición. Se la conoció como G.P. Ciclomotorístico de las Naciones e internacionalizó su participación. En 1950, por ejemplo, el pódium estuvo formado por Robic, Coppi y Bobet. También Kubler, el propio Bobet, Ockers y Magni adornaron el palmarés de la prueba, que celebró su última edición en 1961 con victoria de Jean Graczyk.